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Alejandro A. Tagliavini

"Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones. ", J.L. Borges

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¿Comprar Mercado Libre o shortear a los laboratorios?

Por Alejandro A. Tagliavini*

                  Los mercados globales comenzaron la semana en negativo. Aunque el evento de la semana es la reunión de la Fed, lo cierto es que el consenso no espera subida de tasas al menos hasta marzo, por lo que la tensión geopolítica en Ucrania empieza a captar cada vez más la atención de los inversores.

                  Los analistas de Bankinter de España consideran 3 escenarios. Bueno: pacificación mediante diplomacia, con las bolsas rebotando según lo que diga la Fed el miércoles (más o menos liquidez, inflacionaria). Malo: “invasión light” y, según los daños y el tiempo en que tarde en estabilizarse la situación, serán de breves o prolongadas las caídas de las bolsas. Y, finalmente, el menos probable, el escenario pésimo, con fuerte caída de las bolsas en general.

                 A la vez, de producirse el ‘bueno’, lo más probable es que la Fed mantenga su actual enfoque y sus intenciones de ir moviéndose poco a poco hacia una menor agresividad en relación con la reducción de su balance. Si tuviera lugar el ‘escenario malo’ las bolsas -y especialmente la tecnología- sufrirían hasta que la situación se estabilizase y la Fed pondría en automático, hasta nuevo aviso, su política de estos últimos tiempos, posponiendo cualquier endurecimiento (tapering más lento, subidas de tasas más tarde y ninguna alusión a su balance).

               Más allá del conflicto geopolítico, este miércoles la Fed presentará las conclusiones de la reunión que tendrá lugar entre el martes y el miércoles, y hay muchos inversores que están esperando, si no ya algún tipo de cambio en su política monetaria, información sobre la hoja de ruta que podría modificar la Fed para los próximos meses. Ahora está dando los primeros pasos en el proceso de retirada de unos estímulos -altamente inflacionarios- que han sido “el soporte de la economía” durante los últimos 10 años, pero no será de la noche a la mañana.

                Por eso está reaccionando como lo está haciendo el mercado de renta fija, los inversores compran bonos del Tesoro con lo que sube el precio y baja el rendimiento, para cubrirse ante la retirada de los estímulos que provoquen una menor liquidez, ergo, una menor avidez por la renta variable.

                Esta semana se harán publicaciones que conviene tener muy en cuenta. La primera, este lunes se conocieron los resultados de la encuesta PMI de actividad económica para el mes de enero, tanto en Europa como en EE.UU., con pocas novedades, y las expectativas de los analistas que recoge Bloomberg apuntan a que seguirá el optimismo, tanto para el sector industrial como para el de servicios, siendo la expectativa de que haya expansión en la actividad, aunque a un ritmo menor que en diciembre. El jueves, en EE.UU. se publicará el PBI del cuarto trimestre de 2021, para el que se espera un 5,3%.

                De modo que la expectativa para las bolsas globales en general no es buena. Tanto que algunos como el legendario inversor Jeremy Grantham, dicen que el S&P puede llegar a caer casi un 50% a 2500 desde sus máximos históricos de 4800 hace solo unas semanas. El Nasdaq Composite, que cerró con una corrección técnica el miércoles un 10% por debajo de su máximo histórico, puede sufrir una corrección aún mayor.

               Con lo que muchos están pensando en los valores resguardo tradicionales, como los ya mencionados bonos del Tesoro, y por supuesto el oro. O invertir short contra los laboratorios de las vacunas para covid, como señala Lance Roberts.

                 Sucede que el mercado va quedando saturado a pesar del esfuerzo de los laboratorios por seguir adelante con más dosis y las personas, no solo que poco a poco van desconfiando cada vez más de la “pandemia” y sus remedios sino que incluso ya se plantean juicios ante la Corte Penal Internacional por la vacunación. De hecho, Pfizer, por caso, viene cayendo más de 20% desde su máximo histórico y podría quedar por debajo de su nivel anterior a la “pandemia”, es decir, que podría caer todavía un 50%, dependiendo de que tan eficaz sea su máquina de propaganda a favor de mayores dosis.

                  En fin, para los que aun así insistan en invertir en la bolsa, resulta interesante la cartera del portal de estrategias de inversión de elEconomista.es, elMonitor. Las petroleras son las favoritas dentro del S&P 500 gracias a que los precios del crudo venían disparados, con el Barril de Brent en máximos de 2014 y con un precio que ronda los USD 87 por unidad. En particular Diamondback, Schlumberger y Devon Energy. Aunque también se les unen Micron Technology y Visa entre las más atractivas para el mercado.

                  Diamondback, cuenta con la mejor recomendación del consenso de mercado si se compara con las otras dos petroleras, también destaca por ser la más barata, teniendo en cuenta que ofrece un PER (veces que el beneficio está reflejado en el precio de su acción) de 7,3 veces. Asimismo, Diamondback será la que más mejorará sus beneficios en 2022 (un 66%), hasta los USD 2.743 M, según los analistas. Por contra, Devon es la que más aumentará en este ejercicio su rentabilidad financiera (casi diez puntos porcentuales respecto a 2021) mientras que Schlumberger destaca por sus subidas en lo que va de 2022, por encima del 20% hasta los USD 32,5.

               En cuanto a Micron Technology, los inversores pueden ver una oportunidad en las caídas de las últimas sesiones de casi el 10%, opinan desde ElMonitor. Así, se ha abierto una brecha hasta el precio objetivo que otorga el consenso del mercado de casi un 30%. Visa, que cerraría las cinco del S&P 500, ofrece el mayor potencial alcista de las cinco, atendiendo a las estimaciones recogidas por FactSet; casi un 25% de recorrido hasta su precio objetivo de USD 237,2.

                Del índice tecnológico por excelencia, el Nasdaq 100, ElMonitor ha seleccionado a tres fabricantes de microchips, un proveedor de ciberseguridad y una firma de comercio electrónico, Mercadolibre. Entre las empresas de semiconductores destaca Marvell Technology, que el año pasado se anotó una suba en bolsa del 84,6%. Sus ingresos alcanzarán los USD 6000 M este año, según el consenso de analistas que recoge FactSet, lo que implicaría duplicar las ventas de 2021. Las acciones de Marvell reciben una recomendación de comprar, tienen un potencial alcista del 31% y podrían alcanzar el precio objetivo de consenso de USD 102,68 en los próximos doce meses. Por sus beneficios de 2022 se pagan múltiplos de 35 veces.

               Otra recomendación de elMonitor es Broadcom, que se dedica al diseño y manufactura de circuitos integrados y también ofrece una amplia gama de software de infraestructuras. Si sobresale por algo, es por tener la rentabilidad financiera más elevada de la cartera: del 74%. El consenso de mercado valora el precio de sus acciones en USD 614,72, con lo que todavía podrían subir un 23% desde el precio actual. Broadcom vería crecer su facturación un 17% en 2022 con respecto al año anterior. Sus beneficios previstos para este año cotizan en bolsa en las 17,1 veces.

               El último de los fabricantes de chips del Nasdaq que recomienda ElMonitor es Analog Devices. Sus ingresos aumentarán un 45% este año con respecto a 2021 y las ventas superarán los USD 11.000 M. Por sus beneficios de 2022 se pagan múltiplos de 21,7 veces, y el potencial alcista de sus acciones es del 28%, con lo que podrían acercarse a los USD 210 en los próximos doce meses.

               Por otro lado, está CrowdStrike, empresa que proporciona soluciones ante ciberataques. Para 2022, el consenso de mercado prevé una rentabilidad financiera del 18%, así como unos ingresos USD 2000 M, cifra que duplica la de 2021. No obstante, la ratio precio/beneficios está disparada. Según las previsiones el PER 2022 es de 196,4 veces a precios actuales y el PER 2023 es de 126,4 veces. Las acciones de CrowdStrike presentan un potencial alcista del 58%, que podría llevarlas a los USD 283.

                    Y, por último, entra Mercadolibre, en el Nasdaq. Sus títulos cotizan en la zona de los USD 1.130 y podrían subir un 67% hasta los USD 1.894 en los próximos meses, según el consenso de analistas. Los beneficios de Mercadolibre se compran caros, con un multiplicador de 144,1 veces en 2022 y de 73,1 veces en 2023. Los ingresos de la firma argentina también se duplicarán este año, al superar los USD 9.000 M.

                   En Europa, dentro del Stoxx 600, entre las mejores posicionadas están Puma, Vinci, Ryanair y Associated British Foods. La alemana Puma pertenece a un sector «que está promediando crecimientos cercanos anuales del 20%», apuntan en Bank of America. En Vinci, los expertos destacan un alto crecimiento de beneficios y la adquisición de Cobra (ACS), que elevará su rentabilidad. El consenso le da un 13% de potencial alcista.

                    El caso de Ryanair es distinto, ya que pertenece a uno de los sectores que las represiones de los Gobiernos más han hundido. Desde inicios del 2020 el turismo pierde USD 190.000 M y su reactivación se retrasa hasta 2023. Sin embargo, sus títulos ya se encuentran cotizando por encima de los niveles previos al inicio de la crisis, gracias a que su perfil de corto radio ha sido el menos afectado. Los analistas le dan casi un 15% de recorrido al alza a sus títulos. Finalmente, AB Foods, que además de muchos negocios de alimentación en el Reino Unido, es la dueña de Primark, una de las firmas de textil líderes en Europa. Cuenta con un recorrido en bolsa de más del 18% desde los niveles actuales.

                     En fin, entretanto en Argentina, lo concreto es que en 2021 la emisión monetaria para financiar al Tesoro Nacional llegó a $1,7 B, según señala Roberto Cachanosky, apenas poco menos que en el año previo lo que explica el comportamiento relativamente estable del blue que es el que mejor marca a la inflación -no así al IPC- ya que ésta es devaluación real del peso por sobre oferta y el blue es la moneda comparativa con menos restricciones artificiales.

                      Pero ahora la emisión se ha acelerado, de hecho, como se ve en el siguiente gráfico, también publicado por Cachanosky, solo en diciembre pasado se emitieron 685.000 M para financiar al tesoro. Lo que explica la consecuente disparada del blue a 219 desde entonces.  

               Dada la inflación y la caída de fondo de la economía, de la productividad, más allá de un rebote circunstancial, en general las inversiones en Argentina no tienen perspectivas. Por tomar un caso sintomático de una inversión tradicional, los ladrillos, según Reporte Inmobiliario, el valor del m2 a estrenar en Puerto Madero -el barrio con el valor promedio más alto y sostenible de CABA- ha caído en dólares casi el 5 % el último año y sigue a la baja.

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

Bienvenido el 2022 en los mercados globales

Por Alejandro A. Tagliavini*

                       Lo cierto es que el año ha empezado con mucha confusión en los mercados globales. Venían con un muy fuerte impulso dada la inflación global -la monstruosa emisión monetaria de los bancos centrales en casi todo el mundo, liderados por la Fed y el Banco Central Europeo- pero ahora la Fed promete endurecer la política monetaria “si la inflación no mejora” para mitad de año. Por supuesto, como corresponde a todo burócrata que se precie, no reconocen su propio error y alegan que los efectos de la “pandemia” son impredecibles: «No hay precedentes». Y es así, no hay antecedentes de semejante disparate.

                       Esta semana lo más importante serán los IPC de China y de EE.UU. Este pasado viernes también salió el dato del IPC en varios países de la Zona Euro y el de toda la Zona. La semana anterior tanto el Mini (futuros) S&P500 como el Mini DOW reportaron sus máximos históricos, pero luego vinieron las correcciones.

                       También en esta segunda semana del año, subieron fuerte los futuros europeos como los del DAX 40 alemán, los del CAC 40 francés -en su máximo histórico- y del Euro Stoxx 50 (EU50), retrocediendo luego un poco. Los futuros FTSE 100 (UK100) igualmente han marcado máximos relativos últimos, pero acabaron corrigiendo algo más que la semana previa. Los futuros del IBEX 35 (ES35) intentaron superar zonas muy importantes de resistencias (8.800) sin lograrlo. En cuanto a los futuros China A50 (CHINA50), han intentado profundizar en caídas y apenas lo han conseguido y el Hang Seng (HK50) y el Nikkei 225 (JP225), apenas si han variado respecto a semana previa.

                      Sigue el dólar dando señales de debilidad respecto a su cruce con las ocho divisas con las que habitualmente se compara. En tanto que el oro, plata, platino, paladio y cobre, han dado señales claras de debilidad en su tendencia larga previa. Veremos si esta semana se confirma el posible giro o solo se trata de una corrección normal.

                     Las materias primas energéticas, crudo y “heating oil”, superaron la resistencia y su posición es claramente larga. En cambio, el gas natural frenó sus caídas y de momento pasa a lateral, veremos si se confirma dicho giro o vuelve a la tendencia corta de los cuatro últimos meses. En tanto que las materias primas agrícolas, como casi siempre, tienen disparidad de desempeño. El maíz, el aceite de soja, la soja, la harina de soja y el cacao tienen valoración “largo”. El café, el trigo y el azúcar tienen su valoración “corto”.

                       Por su parte, tanto los bonos a 10 años como a 30 años han seguido cediendo terreno y se posicionan claramente cortos, obviamente en contraposición con sus rendimientos. En cambio, el VIX a pesar de mantener su valoración corta no acaba de posicionarse claramente por debajo de los 15. Como en semanas anteriores, tanto el Bitcoin BTC/USD como el Ethereum ETH/USD, mostraron clara debilidad.

                       Las preocupaciones de los mercados no han cambiado nada en los últimos meses: las probabilidades de subas de tasas durante este año 2022, la inflación y la posibilidad de todavía más represiones a las libertades personales con excusa de nuevas variantes del coronavirus. Subidas y bajadas del dólar o del crudo también están en el punto de mira. Así las cosas, que cuanto menos el futuro es muy impredecible, puede producirse en cualquier momento un giro importante. Pero centrémonos en el comienzo complicado del año 2022 para el sector de las criptomonedas.

                Bitcoin y la mayoría de las principales altcoins del top 10 comenzaron 2022 en rojo, con una presión bajista dominante y con el Índice Cripto de Miedo y Avaricia en 15, marcando miedo extremo. “El Bitcoin y el Ethereum han corregido con fuerza después de conseguir máximos históricos el pasado mes de noviembre”, cuenta Diego Morín, analista de IG.

                 Por cierto, el conflicto en Kazajistán no es menor para este sector ya que este país “se ha convertido silenciosamente en el líder de la minería de Bitcoins a nivel mundial, con una producción que sólo es superada por EE.UU. tras la reciente represión de las operaciones en China”, explica Simon Peters, de eToro.

                 No obstante, las perspectivas para los principales activos son buenas. A pesar de haberlo pasado mal en estos primeros días del año, es probable que Bitcoin y Ethereum vuelvan a ser actores decisivos en el mercado de las criptomonedas en 2022”, concluye Zala. Por su parte, para Elias Llanca,  “si el precio llegara a romper los USD 40.000 con dirección bajista, nos espera un cálido y amable límite soporte de USD 29.000 y personalmente auguro que Bitcoin tiene un claro recorrido alcista y un futuro precio de USD 100.000 a 700.000”.

                   Las criptomonedas “han cruzado el umbral”. Ahora, su tamaño y la interconexión con los mercados financieros ha alcanzado un punto en el que sus fluctuaciones pueden generar un impacto más que notable en otros activos o incluso desencadenar un efecto dominó. Desde la “pandemia del covid” -léase, sideral emisión monetaria para “contrarrestar” los efectos de las cuarentenas y demás represiones a las libertades individuales- Bitcoin o Ethereum presentan una correlación intensa con las bolsas, lo que plantea nuevos riesgos para los mercados y la estabilidad financiera, según el (multi) estatal FMI.

                   Pocos habrían apostado allá por 2009 -cuando nació el bitcoin- que este mercado alcanzaría una capitalización que más que duplica al PBI de España ya que alcanzó en noviembre de 2021 los USD 3 B.

 

                         Al son de las bolsas mundiales, con Wall Street de máximo histórico en máximo histórico, las criptodivisas han disparado sus rendimientos también a cotas históricas. Acciones y criptomonedas se han correlacionado de forma clara desde que, con excusa de la “pandemia”, los países occidentales están imprimiendo dinero de forma desaforada. 

                        Cabe recordar que, a mediados de marzo de 2020, el Bitcoin rondaba los USD 5000, y a partir de ahí comenzó un rally estratosférico hasta tocar los USD 64.300 en abril de 2021, marcado su máximo histórico el pasado 10 de noviembre, cuando alcanzó los USD 68.925, con los índices de Wall Street tocando también máximos históricos por aquellas fechas. 

                        «Esta fuerte correlación sugiere que el bitcoin ha estado actuando como un activo de riesgo. Su correlación con las acciones es más alta que la de las propias acciones con otros activos como los bonos de grado de inversión y las principales monedas», dicen los burócratas del FMI según quienes “esto supone un riesgo importante para los inversores y los mercados, puesto que la caída de grandes criptodivisas como Bitcoin o Ethereum pueden desencadenar un efecto dominó».

                         Es cierto que tanto las divisas estables (stablecoin) como algunos vehículos de inversión (ETF de Bitcoin) tienen posiciones considerables en activos del mercado de renta fija (bonos, letras, pagarés…) que en caso de una corrección en el mercado de criptomonedas pueden ser usadas como vía para compensar las pérdidas a través de la venta de esos activos, lo que podría generar cierta presión vendedora sobre dichos bonos y activos, pero esta idea luce algo exagerada.

                         En cualquier caso, como era de esperarse -y como siempre hacen siendo un organismo (multi) estatal- desde el FMI piden que todos los reguladores adopten más regulaciones, más injerencia del Estado.

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

Can the Santa rally start now?

The Market Ear

After all, everybody has been well prepared and hedged for the downside risks…

¿Es la “pandemia” o la represión?

Por Alejandro A. Tagliavini*

                     El gobierno lanza fuegos artificiales para festejar la “recuperación”, lo que era esperable desde que todos los políticos -que siempre se caracterizan por todo menos la humildad- viven alabándose y mostrando sus “logros” para que los votantes los aplaudan. Lo cierto es que el oficialismo ya habla de un rebote económico de hasta el 10% para este año, o sea que se recuperaría casi toda la actividad perdida. Pero, aun si esto se confirma, durante 2021 la economía sería todavía 1% menos que en 2019.

                    Lo que no dice -para que los votantes no se avispen- es que la actividad se perdió por la fuerte represión a los mercados -cuarentenas y demás- con excusa de “la pandemia” a la que, por cierto, muchos periodistas culpan del bajón económico cuando obviamente se debió a la represión estatal, dando por sentado que semejante represión “era una consecuencia directa, refleja, inevitable” lo que es absolutamente falso -además de incoherente y falto de sentido común- y la prueba es que hoy “el problema creado por el covid” no está solucionado -según el criterio de sus propios promotores- y, sin embargo, la represión ha aflojado.  

                     O sea, queda claro que el bajón se debió a la represión al mercado, esto es, la represión a las personas -los 45 millones que componen al mercado argentino, en este caso- impidiéndoles desarrollarse y crecer. Pero no solo hay represión por la “pandemia” -que ahora sigue con el “pase sanitario”- sino que existe todo tipo de coacciones estatales que impiden el libre movimiento -desarrollo, crecimiento- de las personas. Y esta represión no solo que no parece aflojar, sino que, incluso, podría aumentar con lo que difícilmente se produzca un crecimiento real de la economía.

                     En el siguiente gráfico de Invecq, puede verse claramente cómo la actividad industrial, si bien en el acumulado de los primeros diez meses del año está en un 17% por encima de los niveles del año pasado, entre diciembre del 2020 y octubre del 2021 no solo que no avanza, sino que evidencia una alta volatilidad demostrando que no existe crecimiento genuino sino reacciones reflejas a distintas situaciones temporales dentro de un mercado completamente distorsionado por interferencias estatales:

 

                  Por cierto, en este comportamiento, no es poca la influencia del control de cambios que incentiva la importación -ergo, la sustitución de productos nacionales- dado un dólar artificialmente barato y desalienta, por el mismo motivo, la exportación. Es decir, se desalienta la producción local lo que provoca una caída en la productividad, o sea, en el poder adquisitivo de los argentinos ya sea que se consagre por vía de inflación o de aumento del IPC -impulsado, entre otros factores, por el dólar oficial del que cada vez más dependen los insumos- en relación a los salarios.

                Como señalan desde Invecq -y puede observarse en el gráfico siguiente- obviamente la dinámica del mercado laboral presenta un fenómeno similar. El empleo registrado privado aún no ha logrado retornar al nivel de marzo 2020. En tanto que, la evolución de los ingresos reales muestra un estancamiento durante los últimos meses:

                   Quizás la circunstancia más lamentable de esta situación es el hecho de que se desperdician los precios internacionales de los commodities, que han tenido un gran salto lo que se tradujo en un aumento de más de USD 10.000 M en las exportaciones, y las condiciones financieras internacionales que han sido inmejorables con bajísimas tasas de interés. Pero todo esto va camino de terminarse, los precios se estancan sino retroceden y las tasas prometen aumentar, aunque poco le importa al gobierno argentino que de hecho tiene el mercado financiero internacional prácticamente cerrado.

                   Con lo que el crecimiento del 4% presupuestado por el gobierno para 2022 luce completamente exagerado, dibujado. Como también está dibujado el aumento del IPC -que el oficialismo llama “inflación”- del 33% mientras prevé un dólar -oficial- a $ 131,1. Todo esto, por cierto, suponiendo que se llega a un acuerdo con el FMI de modo de no tener que desembolsar, en 2022, USD 19.000 M a ese organismo el año próximo.

                  Por cierto, como bien señala Claudio Zuchovicki, la deuda pública argentina total (post canje) es de USD 340.000 M, en tanto que al FMI se le deben 43.000 M, o sea el 12%. Con lo que el problema de fondo no es la deuda al FMI sino un Estado completamente quebrado que, como tiene el monopolio de la violencia con el que exprime a sus ciudadanos hasta el final, no atina a hacer lo que hace cualquier quebrado: vender propiedades y recortar sus gastos. “Vivir en Uruguay vale 4 veces más que vivir aquí. ¿Creen que se van por plata o por seguridad física y jurídica?”, remata Zuchovicki.

                   El Presupuesto 2022, además proyecta un incremento real del gasto social -con el fin de contener un estallido social dado su ineficiente esquema económico que no atina a hacer crecer realmente al país- y una reducción de los subsidios energéticos. Pero lo más brutal, como señala Roberto Cachanosky es que el único ajuste salvaje pasa por el principal gasto social a través de la inflación. Desde el inicio de la presidencia de Fernández los recursos destinados a jubilaciones y pensiones se incrementaron por debajo de la inflación en 2 de cada 3 meses. Aun así, todavía hay quienes no quieren aceptar el hecho, históricamente comprobable, de que el sistema jubilatorio está en manos de la paradigmática ineficiencia estatal con el solo fin de ser utilizado para financiar los gastos de los políticos.

                Las proyecciones oficiales para el 2022 -excesivamente optimistas- se complementan con alzas en el consumo privado del 4,6%, del consumo público del 3,1%, de la inversión del 6,6%, con una mejora de las exportaciones del 7,5% y de las importaciones del 9,4% para un saldo comercial de USD 9300 M. Para los salarios formales, se estima que el ingreso real continuará recuperándose -habiendo alcanzado a septiembre de 2021 una mejora del 2,2% del RIPTE- hasta el 4% interanual para 2022. Se estima un déficit primario del 3,3% y un resultado financiero del 4,9% del PBI. 

                Por cierto, con el beneplácito del estatista FMI, se prevé un aumento de la recaudación tributaria en términos reales por sobre una “inflación” -aumento del IPC- del 33%, en buena medida asociada a una recuperación de la actividad económica que impacta en ítems como ganancias, IVA o los tributos de la seguridad social.

                El rojo del 4,9% se financiará con una combinación del crédito y financiamiento del BCRA que para 2021 fue de 3,6% del producto según el gobierno, aunque algunos analistas estiman un poco más; pero que para el próximo año se reducirá al 1,8%, es decir una reducción a la mitad, en tanto que los títulos públicos aportarán un 2% del producto.

                 Según Juan Pablo Álvarez, la asistencia del BCRA al Tesoro llega a los $ 1,563 B en lo que va de 2021. De los cuales $ 1,233 B fueron transferidos durante el segundo semestre mostrando una aceleración que de momento se condice con el aumento de la demanda monetaria que caracteriza al final del año. Por cierto, buena parte del financiamiento de mercado que obtiene el Tesoro también es monetariamente expansivo dado que ahora el BCRA permite a los bancos contabilizar como encajes la suscripción primaria de bonos en pesos.

                   Así las cosas, “los distintos dólares” se mantienen calmos sino a la baja. Siempre a finales de año se produce una fuerte demanda de pesos para pagar impuestos, aguinaldos y vacaciones y esto ha impulsado la caída del dólar CCL a $ 205 reduciendo la brecha con el oficial a 104%, mientras que el MEP baja a $ 195, achicando la brecha al 94%. En tanto que el dólar blue que -al ser el más libre- es el mejor indicador de la verdadera inflación ya que ésta es la depreciación real -libre- del peso por exceso de emisión, en lo que va de 2021 aumenta solo un 19% que se explica por la relativamente controlada emisión monetaria real -irónicamente, descontada la inflación- y la caída de la demanda monetaria, es decir, el exceso entre oferta y demanda.    

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

Las penas son de los pobres, los dólares son ajenos

Por Alejandro A. Tagliavini*

                La violencia siempre destruye, ya lo sabía Aristóteles -y lo repitieron muchos como santo Tomás de Aquino- al que, obviamente, no leyeron en el Gobierno. Y no solo que no lo leyeron, sino que creen todo lo contrario, creen que los problemas de la violencia se solucionan con más violencia. Como dice Roberto Cachanosky “Un control lleva a otro, hasta que se termina ahogando por completo la actividad privada o el Gobierno termina hundiéndose en una catástrofe económica, social y política”.

                Es decir, como la violencia destruye, las regulaciones coactivamente impuestas por vía de fuerza policial -los controles- empeoran la situación. Y en la ignorancia, soberbia y pánico el gobierno no atina a calmarse y corregir el rumbo, sino que la histeria los lleva a empeorar todo aún más con más violencia, con más fuerza policial, con más regulaciones, más controles como con la prohibición del mercado libre de cambios que ha provocado lo lógico, su destrucción. Es decir, a falta de la libre fuerza equilibrante entre oferta y demanda de dólares, el desequilibrio es fenomenal.

               Así, el BCRA se quedó «sin poder de fuego» para hacer frente a un intento de corrida cambiaria, porque las reservas netas según Natalia Motyl, están cerca de los USD 5.650 M, y las de rápida disponibilidad, sacando el oro y DEGs, en USD 1.905 M negativas. Y agregó que «renegociar con el FMI es condición necesaria para comenzar un 2022 sin una fuerte crisis» porque «más allá de que lo cierto es que van a entrar divisas por el trigo, no serán sustanciales, ya que en diciembre deberán pagarle al FMI unos USD 1.800 M, y en enero otros USD 700 M”.

               Obviamente tanto el -estatal y, por tanto, estatista- FMI como el gobierno nacional están más que dispuestos a que la renegociación termine en un acuerdo, dado que gran parte de la cartera del organismo pertenece a la Rosada y un default también le ocasionaría graves problemas.

               Como señala Roberto Cachanosky, dado que las reservas líquidas ya son negativas, esto quiere decir que toda intervención del BCRA en el mercado de cambios debe ser en base al uso de los encajes en dólares, que no son de su propiedad, o porque activó el crédito con el BIS, “lo concreto es que mientras Guzmán dice que no va a devaluar, terminan ajustando el mercado por cantidad frenando la compra de dólares”.

               La disparada del riesgo país también muestra que el gobierno argentino está a un paso de entrar en default, asegura Cachanosky, y afirma que por más que arreglen con el FMI, no van a conseguir fondos frescos para hacer frente a los vencimientos de bonos en dólares en el primer semestre del año que viene que suman US$ 6.400 M. Y el gobierno lo sabe, por eso está dialogando con el Banco Popular de China para evaluar la ampliación del swap por USD 19.000 M que ya se le había otorgado al país en 2020.

                  Ante esta brutal escasez de dólares en el BCRA, el gobierno no atina a hacer lo que debió haber hecho desde el principio, esto es, liberar completamente el mercado de cambios, por el contrario, apuesta por más represión. Y así dispuso prohibir la financiación de gastos por viajes al exterior. Por supuesto que el ingenio humano no se detiene y ya se están estudiando rulos con criptomonedas y otras variantes para poder viajar en cuotas.

                  Cuentan desde Invecq que, durante los primeros 9 meses del 2021 las cuentas externas en concepto de gastos de turismo, tarjetas y transporte en el exterior tuvieron un déficit de USD 1.500 M. Cifra históricamente muy baja -por caso, en el mismo período de 2017 era de USD 8.000 M- y prácticamente igual a la del año pasado cuando el turismo estaba casi cerrado. Pero aun así la situación es tan crítica -y ante la llegada de la temporada turística alta- que el gobierno decidió reprimir aún más a los ciudadanos.

Por otro lado, continúa el informe de Invecq, en octubre los dólares destinados a importaciones de bienes fueron de solo USD 4.500 M mientras que en septiembre había sido de 6.000 M. O sea, no es cierto que se limite el acceso a divisas para viajar con el objetivo de no trabar la importación de bienes para la producción, porque vienen cayendo sustancialmente los dólares a los que pudo acceder el sector importador.

                    Por cierto, el mercado de cambios digitado desde el gobierno significa que, a los exportadores, primero, les confisca su trabajo con las retenciones y luego le entrega pesos devaluados con el tipo de cambio artificial. Y, para remate, luego los asfixia con impuestos de todo tipo. Esto hace que los estímulos por exportar sean escasos y siempre falten dólares.

                    Irónicamente, por miedo a que se dispare el IPC -que el gobierno llama “inflación”- mantienen artificialmente bajo el cambio del dólar lo que desalienta fuertemente la exportación, la entrada de dólares, a la vez que provoca una disminución en la producción, ergo, la demanda de pesos. En otras palabras, el control de cambios presiona fuertemente para que suba el cambio al llegar pocos dólares y demandarse menos pesos. Así, si bien el blue se mantenía relativamente estable gracias a que, de momento, la emisión de pesos está relativamente controlada los “dólares financieros”, a falta de alternativas en un mercado cada vez más reprimido, superaban los $ 220 por dólar.

                   Las estadísticas de comercio exterior, que muestra Cachanosky, evidencian que las cantidades exportadas por Argentina están estancadas hace 16 años. O sea, que cuando algún año suben las exportaciones se debe a que subieron los precios de los commodities y no por mayor productividad.

Como puede verse en el siguiente gráfico de la consultora GRA, el atraso cambiario que promovió el gobierno durante este 2021 ha llevado al tipo de cambio real a valores inéditos desde junio de 2018 antes del anuncio del primer acuerdo con el FMI. Y se puede ver que la baja en las exportaciones -según el gráfico anterior- coincide con la baja en el tipo de cambio que, obviamente, desalienta a los exportadores.

En fin, el gobierno tiene que desregular -quitar la represión policial sobre el mercado- y bajar sustancialmente la carga represiva impositiva para lo que debería vender las propiedades deficitarias, además de la baja del gasto que se produciría como consecuencia de una fuerte desregulación que llevaría al pleno empleo dejando de lado los planes sociales. Sin estas reformas es probable que vuelva una fuerte recesión. Analistas estiman que podría producirse a partir del segundo semestre del 2022, con una caída de la actividad que superaría el 3% en 2023. Por el contrario, para salir de esta situación de deuda impagable, la economía nacional debería crecer a tasas del 6% anual en los próximos años.

                     De momento, los principales perjudicados son los más pobres -los más débiles, los que sufren más la violencia- en la escala económica. Para empezar, la feroz carga impositiva cae con más fuerza sobre los más pobres ya que las empresas los pagan subiendo precios o bajando salarios. Y ahora no pueden ni pensar en hacer el esfuerzo de enviar a un hijo a un viaje de estudios en cuotas al exterior, mientras que a los ricos poca diferencia les hace comprar los pasajes de contado y no tienen problema en comprar lo que aquí no consiguen en el exterior y, llegado el caso, no tienen problema en radicarse fuera del país -al menos legalmente- con tal de escapar de la violencia del Estado argentino.

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

The new global fashion, stagflation

By Alejandro A. Tagliavini *

                ‘Stagflation’, stagnation with ‘inflation’ – rise in the CPI, strictly speaking – is a term coined by a British politician, Iain Macleod, in 1965, when many economists doubted that an economy, with little or no growth and rates of «Inflation» higher than normal was possible. The worst stagflation on record in the United States occurred during the 1970s.

                In 1971, Richard Nixon reacted to balance of payments pressures by taking the US off the gold standard. Obviously, the immediate result was the lack of control in the issuance of currency, that is, strong inflationary pressures to the point that Nixon tried to impose price and wage controls to combat the rise in the CPI, without much success and showing that the conservatives were never «friends of the free market” as they have been presented.

                In the late 1960s, the American economist Arthur Okun created a simple statistic to reflect the impact of stagflation and called it the Misery Index, which added the unemployment rate to «inflation», the rise in CPI. In 1975, this rate reached 19.9%, and in 1980 it peaked at 22%.

               Now, stagflation looms in the US During October, the CPI rose 6.2%, while it was expected 5.8% -5.9% and well above the 5.4% rise in September, the highest rise high since 1990. Thus, real wages -adjusted according to the rise in the CPI- fell 2.2% since the first of January. BY the time being, the sharp rise in the CPI is more than offset by the fall in the unemployment rate, leaving the poverty index above 10%, according to Bank of America analysts who expect that by the end of 2022 the index of misery drops to 6.3%, with an unemployment rate of 3.5% and inflation of 2.8%. Too optimistic in my opinion.

               Another trendy term to disguise the real causes of inflation is «Transitory Inflation» with which the Fed tries to wash its hands of the problem it has caused with an astronomical emission. The objective of the monetary authority is 2% and the October data was 6.2% and rising …

                Ironically, the dollar is at a high in 2021, compared to other currencies, given that the behavior of the rest of the Central Banks is even worse since, by cases, neither the ECB nor the Bank of Japan foresee an adjustment in their monetary policy in the immediate future. By contrast, rising “inflation” – the US CPI, strictly speaking – has raised expectations that the Fed will start raising interest rates relatively soon. The dollar index, which tracks the evolution of this currency against a basket of six other currencies, is at its highest level since June 2020:

              The movement of the currency has also been supported by an increase in the yield of the US Treasury bonds; thus, for example, the difference between the yield of US 5-year bonds and their equivalents in Japan and Germany has grown as it has not since the beginning of 2020.

             And, of course, this inflation – the excess of currency in the market – marks, in part, the rhythm of Bitcoin like that of all equities. By cases, the Swiss ETF WisdomTree Bitcoin (SIX: BTCW) or the Grayscale Bitcoin Trust (OTC: GBTC), exceeded 200% profitability in 2020.

              In the world of cryptocurrencies, according to the number of bitcoins owned, Shrimp are those with less than 1 bitcoin, Crab those with between 1 and 10, Octopus between 10 and 50, Fish 50-100, Dolphin 100 -500, Shark 500-1,000, Whale between 1,000 and 5,000 and, finally, Humpback whale that exceeds 5,000 bitcoins. The cryptocurrency market is dominated by 10 great whales, and the 10,000 largest bitcoin investors control more than a third of the cryptocurrencies in circulation. And, according to a NBER study, 0.1% of the world’s largest miners, control 50% of bitcoin mining capacity.

                Bitcoin and Ethereum have made new all-time highs last week and it is clear that whales are a determining driving force. Now, a series of bad news has caused a drop to below $ 60,000. But in this fall, there are also those who take the opportunity to buy, and the third largest Bitcoin whale has bought 207 Bitcoin tokens at $ 62,000, according to Cointelegraph, which has returned the uptrend.

                 And not to forget Tesla, which «is the market …» according to The Market Ear, or at least follows it closely as can be seen in this Refinitiv graph:

                 Meanwhile, Argentina does not seem to be an exception to this trend of stagnation and that will achieve the so-called «Multiannual economic program for sustainable development» with the invaluable help of the statal, ergo, statist IMF that collaborates in financing unviable states.

                  Some USD 1,900 million are due in December and the Government discounts the payment with the remainder of the SDR sent by the Fund in August. But then, the maturities as of March exceed the government’s payment capacity since USD 2,855 M must be canceled and with the SDR depleted.

                  Thus, an agreement with the IMF is imposed unless the Argentine State decides to transform itself into an efficient body, with a very strong cut in expenses and the sale of deficit properties. This is something that it does not intend to do and, therefore, it negotiates an Extended Facilities program, which generates a maximum repayment term of 10 years. Which reveals the true nature of the IMF: it finances and refinances failed states so that they do not become efficient and depend on them forever.

                  The government made it very clear and the plan to agree with the IMF will be done «without renouncing the principles of economic growth and social inclusion.» Read, they do not intend to leave the political clientele but to obtain financing to continue with the party of state inefficiency.

                  The deficit forecast in the budget for 2022 stands at 3.3% of GDP and the multi-year plan sets a downward trajectory, something that will surely not be fulfilled as the GDP does not grow as expected by the Government. The fresh funds of the IMF, in addition, will allow to control the gap between the parallel dollar and the official one. Otherwise, the exchange rate gap would continue to widen and the BCRA’s net reserves would soon run out. Let us remember that last week the BCRA sold almost USD 650 M, 20% of its stock of net reserves.

                  Of the 100% difference with the official dollar rate, it should be reduced to 60% according to the Fund’s aspirations. In other words, nothing to open up the exchange market so that it works efficiently by supply and demand and encourages exports and balances imports. The Government is expected to accelerate the pace of the crawling peg, with devaluations that accompany the rise in the monthly CPI and recover some of what was lost in recent months, that is, to go towards a crawling peg faster than the 1% per month that has been occurring since May so that the real exchange rate – which has fallen 12.5% ​​since May – stops falling behind in the face of a rise in the CPI that rose again and closed at 3.5% in October and under an annual forecast of 50% .

                  Obviously, one of the first points where an agreement was reached with the IMF is to have a tax structure «fairer, more efficient and that gives less room to evasion and avoidance», that is, to continue charging abusive taxes to finance the party state and its partners in the IMF, who cares that the poor end up paying taxes because the rich derive them downwards by raising prices, lowering wages, etc.

                  In other words, the rise in the CPI will probably moderate as a consequence of a moderation in inflation – the exaggerated monetary issue – but even so, combined with a weak or even negative growth of GDP given the abusive State in collecting taxes and suffocating regulations that destroy to the market – the 45 million Argentineans – stagflation is assured.

* Senior Advisor at The Cedar Portfolio  and Member of the Advisory Council of the Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

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La nueva moda global, la estanflación

Por Alejandro A. Tagliavini*

                ‘Estanflación’, estancamiento con “inflación” -suba del IPC, en rigor-, es un término acuñado por un político británico, Iain Macleod, en 1965, cuando muchos economistas dudaban de que una economía con poco o ningún crecimiento y tasas de “inflación” más altas de lo normal fuera posible, según cuenta Laura Sánchez de Investing.com. La peor estanflación que se recuerda en EE.UU. ocurrió durante la década de 1970.

                En 1971, Richard Nixon reaccionó a las presiones de la balanza de pagos sacando a EE.UU. del patrón oro. Obviamente el resultado inmediato fue el descontrol en la emisión de moneda, o sea, fuertes presiones inflacionarias al punto que Nixon intentó imponer controles de precios y salarios para combatir la suba del IPC, sin mucho éxito y demostrando que los conservadores nunca fueron “amigos del mercado libre” como se han presentado. 

                A finales de los 60, el economista estadounidense Arthur Okun creó una estadística simple para reflejar el impacto de la estanflación y lo llamó el Misery Index, el índice de la miseria, que sumaba la tasa de desempleo a la “inflación”, la suba del IPC. En 1975, este índice alcanzó el 19,9%, y en 1980 llegó a su máximo del 22%.

               Ahora, la estanflación asoma en EE.UU. Durante octubre el IPC subió un 6,2%, mientras se esperaba 5,8%-5,9% y muy por encima del 5,4% de ascenso de septiembre, la subida más alta desde 1990. Así las cosas, los salarios reales -ajustados según la suba del IPC- cayeron 2,2% desde el primero de enero. De momento, la fuerte suba del IPC se compensa con creces con la caída de la tasa de desempleo, quedando el índice de miseria por encima del 10%, según calculan los analistas del Bank of America quienes esperan que a fines del 2022 el índice de miseria baje al 6,3%, con una tasa de desempleo del 3,5% y una inflación del 2,8%. Demasiado optimistas en mi opinión.

               Otro término de última moda para disimular las causas reales de la inflación es el de “Inflación transitoria” con el que la Fed pretende lavarse las manos del problema que ha causado con una emisión astronómica. El objetivo de la autoridad monetaria es del 2% y el dato de octubre marcó 6,2% y subiendo…

                Irónicamente, el dólar está en máximos de 2021 comparado con otras monedas ya que el comportamiento del resto de los Bancos Centrales es aún peor ya que, por casos, ni el BCE ni el Banco de Japón prevén un ajuste en su política monetaria en el futuro inmediato. En cambio, el aumento de “la inflación” – el IPC en, rigor- de EE.UU. ha elevado las expectativas de que la Fed comenzará a subir las tasas de interés relativamente pronto. El índice dólar, que sigue la evolución de esta moneda con respecto a una cesta de otras seis divisas, está en su cota más alta desde junio de 2020:

              El movimiento de la divisa también se ha visto respaldado por un aumento del rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense; así, por ejemplo, la diferencia entre el rendimiento de los bonos a 5 años de EE.UU. y sus equivalentes en Japón y Alemania ha crecido como no lo hacía desde principios de 2020.

             Y claro que esta inflación – el exceso de moneda en el mercado- marca, en parte, el ritmo del Bitcoin como el de toda la renta variable. Por casos, el ETF suizo WisdomTree Bitcoin (SIX:BTCW) o el Grayscale Bitcoin Trust (OTC:GBTC), superaron el 200% de rentabilidad en el 2020.

              En el mundo de las criptomonedas, según el número de bitcoins que se posea se llama Camarones a los que tienen menos de 1 bitcoin, Cangrejo a los que poseen entre 1 y 10, Pulpo entre 10 y 50, Pescado 50-100, Delfín 100-500, Tiburón 500-1.000, Ballena entre 1.000 y 5.000 y, finalmente, Ballena jorobada al que supera los 5.000 bitcoins. El mercado de criptomonedas está dominado por 10 grandes ballenas, y los 10.000 inversores más importantes de bitcoins controlan más de un tercio de las criptomonedas en circulación. Y, según un estudio del NBER, el 0,1% de los mineros más importantes del mundo controlan el 50% de la capacidad de minado de bitcoins

                Bitcoin y Ethereum han marcado la semana pasada nuevos máximos históricos y es evidente que las ballenas son una fuerza impulsora determinante. Ahora, una serie de malas noticias han provocado una caída hasta por debajo de los USD 60.000. Pero en esta caída, hay también quien aprovecha para comprar y la tercera ballena más grande de Bitcoin ha comprado 207 tokens de Bitcoin a USD 62.000, según Cointelegraph, con lo que ha vuelto la tendencia alcista.

                 Y a no olvidarse de Tesla, que “es el mercado …” según The Market Ear, o al menos lo sigue de cerca como puede verse en este gráfico de Refinitiv:

                 Entretanto, Argentina no parece ser excepción a esta moda de la estanflación y eso conseguirá el llamado «Programa económico plurianual para el desarrollo sustentable» con la invalorable ayuda del estatal, ergo, estatista FMI que colabora en financiar Estados inviables. Programa que, como señala Roberto Cachanosky, es una película que ya vimos, los fracasados planes Quinquenal y Trienal.

                  En diciembre vencen unos USD 1900 M y el Gobierno descuenta el pago con lo que queda de los DEG que mandó el Fondo en agosto. Pero luego, los vencimientos a partir de marzo exceden la capacidad de pago del gobierno ya que se deben cancelar USD 2855 M y con los DEG agotados.

                  De modo que se impone un acuerdo con el FMI salvo que el Estado argentino decida transformarse en un organismo eficiente, con un muy fuerte recorte de gastos y venta de propiedades deficitarias. Cosa que no pretende hacer y, por tanto, negocia un programa de Facilidades Extendidas, que genera un plazo de repago de 10 años como máximo. Lo que deja al descubierto la verdadera naturaleza del FMI: financia y refinancia Estados fallidos de manera que no se conviertan en eficientes y dependan de ellos eternamente.

                  El gobierno lo dejó muy claro y el plan para acordar con el FMI se dará «sin renunciar a los principios de crecimiento económico e inclusión social». Léase, no tienen intenciones de dejar la clientela política sino conseguir financiamiento para seguir con la fiesta de la ineficiencia estatal.

                  El déficit previsto en el presupuesto para 2022 se ubica en 3,3% del PBI y el plan plurianual fija una trayectoria descendente, cosa que seguramente no se cumplirá a medida que el PBI no crezca lo esperado por el Gobierno. Los fondos frescos del FMI, además, permitirán controlar la brecha entre el dólar paralelo y el oficial. De otro modo, la brecha cambiaria continuaría agrandándose y pronto se terminarían las reservas netas del BCRA. Recordemos que la semana pasada el BCRA vendió casi USD 650 M, el 20% de su stock de reservas netas.

                  De la diferencia del 100% entre las cotizaciones, debería reducirse al 60% según las aspiraciones del Fondo. O sea, nada de sincerar al mercado de cambios de modo que funcione eficientemente por oferta y demanda y aliente las exportaciones y equilibre las importaciones. Se espera que el Gobierno acelere el ritmo del crawling peg, con devaluaciones que acompañen la suba del IPC mensual y recuperen algo de lo perdido en los últimos meses, o sea, ir hacia un crawling peg más rápido que el 1% mensual que viene ocurriendo desde mayo de modo que el tipo de cambio real -que desde mayo cayó 12,5%- deje de atrasarse frente a una suba del IPC que volvió a aumentar y cerró en 3,5% en octubre y bajo una previsión anual del 50%.

                  Obviamente, uno de los primeros puntos donde se llegó a un acuerdo con el FMI es tener una estructura tributaria “más justa, más eficiente y que de menos lugar a la evasión y la elusión», léase, seguir cobrando abusivos impuestos para financiar la fiesta estatal y a sus socios del FMI, total que a los impuestos los terminan pagando los pobres porque los ricos los derivan hacia abajo subiendo precios, bajando salarios, etc.

                  O sea, probablemente la suba del IPC se modere como consecuencia de una moderación en la inflación -la exagerada emisión monetaria- pero aun así, combinada con un flojo sino negativo crecimiento del PBI dado el Estado abusador en cobro de impuestos y regulaciones asfixiantes que destruyen al mercado -los 45 M de argentinos- la estanflación viene asegurada.

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

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Burry Unloads At Musk: Your Success Is Only Thanks To Taxpayer Subsidies

by Tyler Durden

Friday, Nov 12, 2021 – 11:32 AM

Update (1132ET): The Big Short’s Michael Burry is back tweeting this morning after an overnight rant criticizing the Fed and SEC policies for creating speculative bubbles and inflation. He took aim at the Rivian IPO, reflecting on the fact that it’s now worth more than GM and Ford (without selling a single product). 

Around 1024 ET, Burry quoted a Musk tweet about how his company is the first «American carmaker to reach high volume production & positive cash flow in past 100 years.» The CEO of Scion Asset Management said:

«No, @elonmusk , the true test is achieving that without massive government and electricity subsidies on the backs of taxpayers who don’t own your cars.» 

Burry has since deleted the tweet. 

Earlier this week, Business Insider quoted Burry as saying Musk may want to sell stocks to cover his debts.

Not too long ago, Burry revealed that he was no longer betting against Tesla. He unveiled the short earlier this year but has likely been hammered after multiple gamma squeezes. 

The contrarian investor is ramping up his tweets against Musk and Tesla as possible a Twitter battle between the two may shortly ensue. 

* * *

Having taken aim at Elon Musk earlier in the week, Famous short-seller Michael Burry of The Big Short game emerged once again from his latest self-imposed Twitter exile to lambast The Fed (and The SEC) for fiddling while Rome burns.

In one tweet, reflecting on the fact that Rivian – the newest entrant into the electric vehicle market – is now worth over $100 billion and larger than GM and Ford:

Burry summarizes the madness perfectly:

  • More speculation than the 1920s.
  • More overvaluation than the 1990s. 
  • More geopolitical and economic strife than the 1970s.

And who is to blame as this shitshow continues:

«Players grabbing the barrel of Kyle Rittenhouse’s rifle while The SEC and Federal Reserve nod approvingly.»

The infamous housing bubble spotter was not done yet, taking aim at the bubbly nature of everything Wall Street, while Main Street suffers under the ‘tax’ of inflation:

«American real wages – adjusted for inflation – are down 2.2% since Jan 1.

Seems the ONLY truly meaningful thing that’s down this manic, manic year.

Inflation is a massively regressive tax. Never forget it.»

American real wages – adjusted for inflation – are down 2.2% since Jan 1. Seems the ONLY truly meaningful thing that’s down this manic, manic year. Inflation is a massively regressive tax. Never forget it. pic.twitter.com/tsHRoRuh1Z — Cassandra (@michaeljburry) November 12, 2021

Burry has been vocal about warning about our current stock market bubble.

«People say I didn’t warn last time. I did, but no one listened. So I warn this time. And still, no one listens. But I will have proof I warned,» he Tweeted about markets about a year ago. 

He also commented on Tesla golden child Cathie Wood, earlier in the year, Tweeting:

«It is too early, she is too hot, and, today, short sellers are timid, but Wall Street will be ruthless in the end.»

Burry, recall, revealed a huge Tesla short earlier in 2021 but as of one month ago he was no longer betting against Tesla and said that his position was just a trade.

Burry has also been vocal warning against a bitcoin bubble. Of course, if he was also short the crypto space in addition to TSLA, his losses in 2021 could be Jess Livermore-sized….

VIX up, market up is something you watch closely…

Market down, vol up…market up, vol up
This is one of the more important charts to watch going forward. Call mania is spilling over. We are still far from the August 2020 melt up tech options mania, but we are working on it… VIX up, market up is something you watch closely…

Refinitiv

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