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Alejandro A. Tagliavini

El columnista de opinión basado en Argentina más publicado del mundo

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The “fun” and expensive game of war

By Alejandro A. Tagliavini*

 

Politicians have fun with the war, fight against each other and all against all as the wind blows, spend fortunes, and the masses follow them as in the Roman Colosseum when they threw Christians at the beasts.

Truth is that terrorism seeks to terrorize since fear paralyzes and people react primitively, without reasoning, then terrorists take advantage and so can win. Animal species are destined to disappear sooner or later, it is the law of the universe, because they cannot overcome their basic instincts: for instance, every action triggers an inverse reaction, so violence is violently answered and beings end up disappearing.

Except for man whose reason is capable to understand that there are ways to survive by overcoming violence. But not always…

Frightened, many have believed that the way to end terrorism is by “defensive” violence. After the 9/11 attacks, it was believed that the solution was to eliminate Bin Laden, but he was killed and terrorism escalated. Each time an attempt is made to combat evil with violence, evil intensifies: terrorism is not a group of people that could be eliminated -as a matter of fact, they are inmediately replaced by others- but deep causes, precisely fueled by violence, which must be corrected.

Violent “defense” inflames innocent victims, curtails freedoms and increases state spending. So the opposite should be done, promote the elimination of state coercion such as minimum wage laws that prevent to work those who earn less, and taxes that entrepreneurs necesarily drift to the poor – lowering wages or increasing prices – creating misery and marginalization, excellent ground to breed terrorists and suicides.

A fanatic tyranny that beheads people for alleged crimes, reigns Saudi Arabia where  women are slaves and from where most of the funds for Islamic fanaticism and for financing mosques in the West came. Wikileaks revealed a Hillary Clinton cable that says “it has been a continuing challenge to convince its officials to address the terrorist financing emanating from Saudi Arabia.” By the way, 15 of the 19 kidnappers who crashed into the Twins were Saudi.

But Trump is an ally of the Saudis – the US sells to the Arabs more than US $ 40,000 million annually in weapons – and threatens Iran for the recent attacks on the Saudi oil company. Anyway, he will very probably don’t go to war, in fact, he wants to leave Afghanistan to the point of committing the immorality of inviting terrorists to his house: “the … Taliban leaders … were going to meet me in secret … at Camp David,” tweeted Trump who later cancelled the meeting and the peace negotiations.

In Afghanistan, since the brutal Taliban regime was overthrown, there was some progress thanks to greater individual freedom, but that could have been achieved without war which was very costly. During 18 years, the US spent about US $ 900 billion almost three times what the entire Argentine Republic produces in a year and more than 147,000 people were killed, but the Taliban, who are increasingly confident to return to power, already control half of the country.

Just as the powerful Stalinist tyranny succumbed, finally with the fall of the Berlin Wall, peaceful methods can end the Taliban, starting with not backing their historic supporters, the Saudis.

 

* Member of the Advisory Board of the Center on Global Prosperity, of Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

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La suba del IPC no es inflación

Por Alejandro A. Tagliavini*

 

En agosto, las importaciones desde Brasil, según el MDIC, cayeron 48,7% i.a. El consumo minorista bajó 18,6% i.a., el Índice Construya tuvo una caída intermensual desestacionalizada de 5,5%, la producción automotriz bajó 37,5% i.a. y la recaudación del IVA se redujo en 6,7% i.a. reales.

Total, que los del REM que realiza el BCRA, como venimos señalando desde hace años, siguen corrigiendo sus pronósticos: de afirmar que el PBI en 2019 crecería -y en 2020 hasta el 3,5% anual-, el mes pasado esperaban una caída del 1,5% y ahora una contracción de 2,6%. Y,  para el 2020, pronostican una baja de 1,2%, lo que da una idea de lo poco creíble de sus pronósticos ya que es imposible saber qué sucederá el año que viene -por mucho “arrastre” que supongan- sin conocer el rumbo del próximo gobierno.

Uno de los errores más generalizados entre los del REM es el de confundir inflación con aumento del IPC. Un simple -pero didáctico- trader, Juan Martín, cordobés radicado en CABA, saltó a los medios por twittear sentido común -lo que le falta a los “expertos” que se pierden en elucubraciones racionalistas- y decir que nadie tiene “la bola de cristal ni una capacidad predictiva mayor al resto del mundo… El trader pasa más tiempo reaccionando rápidamente que adivinando el futuro”.

En los negocios, gana quién reacciona rápido porque el mercado no puede anticiparse y, por tanto, no puede planificarse -así fallan todas las regulaciones estatales que son de suyo a priori- y, por tanto, la eficiencia se da en la respuesta refleja rápida, nunca en la planificación o anticipación.

Pues la inflación es la exagerada emisión en tiempo real, que puede o no trasladarse al IPC según el mercado decida espontáneamente. Por caso, nada tiene que ver con la inflación la escalada del 14% precio del crudo (Brent) debido a los ataques en Arabia y, sin embargo, se trasladaría a los precios de las gasolinas en un 4% a 5%, en unas semanas. Porque el costo de la materia prima -que tampoco es el crudo sino refinados- supone un tercio del precio en el surtidor, el resto son impuestos -50%-, costos de distribución y ganancias empresarias.

Este error de confundir aumento del IPC con inflación lleva a creer que un aumento del dólar -que empujaría en un 40% al IPC- es inflacionario y por ello se imponen controles de cambio y de capitales que agravan la desinversión, lo mismo que la tasa de las Leliq que ronda el lunático 85%. A más controles, más quieren escapar provocando un aumento en los “dólares alternativos” que incidirán en el IPC. La brecha entre el dólar SIOPEL y el CCL ronda el 28% mientras que el dólar “rulero” -MEP- ronda un 19% por encima del MULC.

Hay que sumar que si el 1 de enero de 2020, por caso, no se renueva la tasa cero del IVA, subirá el precio de los trece productos elegidos.

Con el fin de mantener al dólar artificialmente bajo -aparentemente en torno a $ 56,20- el BCRA sigue “quemando” reservas. Según diversos analistas, descontadas de las reservas brutas el swap con China, los depósitos en moneda extranjera -encajes bancarios -, créditos con Bancos Internacionales y DEG, el BCRA tiene unos US$ 13.300 M y se podrían sumar US$ 7.216 M del FMI. Ahora, si restamos vencimientos de Letes sin reperfilar -US$ 5.750 M- y de bonos soberanos -US$ 5.613 M- al BCRA puede vender solo 1.937 M para contener al dólar.

Por otro lado, dentro de las reservas brutas están los encajes bancarios por los depósitos en moneda extranjera que caen fuerte -aunque en desaceleración- desde los US$ 32.503 M el viernes pre PASO a US$ 22.683 M, más de 30% en un mes, esto significa que de los US$ 16.000 M en el BCRA -50% de los depósitos por encajes- pre PASO, hoy quedan 7.950 M, cifra que alcanzaría para devolver depósitos por pocas semanas aun suponiendo una buena entrada por parte de exportadores.

Por eso, de seguir con el modelo macrista irresponsablemente financiado por el FMI, la autorización para usar esos US$ 7.216 M del Fondo que están en las reservas y el desembolso de US$ 5.400 M pendiente solo servirían para postergar mayores controles -e incluso un corralito- que el gobierno, más temprano que tarde, se sentirá “obligado” a implementar.

Otra cosa que anticipamos es que la recategorización a emergentes por parte del MSCI lucía desacertada pues, aunque Argentina cumplía teóricamente los requisitos, todo estaba atado con pinzas. Ahora, dada la imposición de controles de cambio, el MSCI inició un proceso de consulta -hasta el 13, y cuyos resultados se conocerían el 31, de diciembre- para definir si Argentina sale de la categoría de mercado emergente. Por un lado, las acciones argentinas que forman parte del índice no cotizan en el país sino en Wall Street y los controles de capitales podían no afectarlas, pero sí a los pagos de dividendos de empresas locales. Y la cosa empeorará cuando vengan más controles.

Por cierto, Argentina pierde el fuerte viento de cola. Por un lado, la Fed anunciaría mañana la rebaja de su tasa de referencia en 0,25% hasta el rango del 1,75-2% cosa que repetiría en diciembre hasta dejarla en el 1,5-1,75% por un período largo. Por otro lado, el 30% de los bonos de gobiernos y empresas del mundo tiene rendimientos negativos, o sea que los acreedores subvencionan US$ 17 B de deuda. Así, los emergentes deberían ser una buena opción para inversores, pero los desatinos de Trump, sobre todo con China, y la crisis argentina impulsaron la liquidación de activos de Mercados Emergentes. Por caso, el índice de renta variable MSCI Emerging Markets cayó 5% en agosto, quedando por ahora solo 6% arriba en lo que va de 2019, muy debajo de los dos dígitos en los mercados desarrollados.

 

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

@alextagliavini

 

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South Africa: when the state spills violence

By Alejandro A. Tagliavini *

Gemma Parellada wrote, in an article entitled “Xenophobic violence confronts the giants of Africa,” published in El País of Madrid, that the streets of downtown Johannesburg – the most populous city in South Africa – woke up days ago with looted and burned shops and two other fatalities. The xenophobic attacks have caused in a week at least twelve dead eight of which, ironically, were South Africans and only two foreigners and two others of unknown nationality.

According to the Police, 800 people of foreign origin have been welcomed into community centers, not only because they lost their homes or merchandise, but because of the recent history: the waves in 2008 spread throughout the country leaving 62 dead. Groups of South Africans organize to assault businesses of foreign owners, mostly Africans, Nigerians, Somalis, Congolese and other nationalities in this country considered “the golden” of the continent because of the job opportunities.

The wick has spread to the regional level, with reactions in other countries such as Nigeria, the first economic power of the African continent, which president has recommended the voluntary evacuation of its citizens in South Africa and, for this, the Nigerian company Air Peace has offered free flights for compatriots who want to leave the country.

Simultaneously, Nigerian protesters attacked several South African businesses in Nigeria and the South African Minister of International Relations ordered the closure of the embassy in the Nigerian capital while in other countries such as Congo or Zambia citizens have also reacted with protests.

Can South Africa channel the growing frustration that arises from the most impoverished classes? In my opinion, unfortunately, will not be able to if continues along this path. The most used reason by the xenophobes is that foreign workers “steal our jobs”. It happens that unemployment is serious since it reaches 29% of the active population, while the index reaches 38.5% if included those who are no longer looking for work.

To top it off, inequality is extreme since 10% of the population accumulates 90% of South African wealth. With that level of unemployment, poverty and marginality, that is, with so many unsatisfied people to the point of seeing their family go hungry and with nothing to occupy their lives, it is not surprising that there are very high crime rates.

It happens that states today are defined as “the monopoly of violence” within a given territory and thus, with their police power, impose laws that, like all violence, only destroy, disrupt. For instance, unemployment is not natural but created by labor “laws” forced by governments. If these laws did not exist, the occupation would be full and peace too.

For example, the “minimum wage law” literally prohibits working – “legally” – those who would earn less since employers cannot raise salaries without compromising their business. It is very true that wages are so low, but the only way to raise them much and soon is to increase the capitalization of the economy so that the demand for labor rises, and for this it is very important, precisely, that governments leave of disrupting the labor market and that they lower taxes so that citizens can have money to invest.

* Member of the Advisory Board of the Center on Global Prosperity, of Oakland, California

@alextagliavini

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Sudáfrica: cuando el Estado derrama violencia

Por Alejandro A. Tagliavini*

 

Cuenta Gemma Parellada, en un artículo titulado “La violencia xenófoba enfrenta a los gigantes de África”, publicado en El País de Madrid, que las calles del centro de Johannesburgo -la ciudad más poblada de Sudáfrica- amanecieron días atrás con comercios saqueados, tiendas quemadas y otras dos víctimas mortales. Los ataques xenófobos han causado en una semana al menos doce muertos ocho de los cuales, irónicamente, eran sudafricanos y solo dos extranjeros y otros dos de nacionalidad desconocida.

Según la Policía, 800 personas de origen extranjero han sido acogidas en centros comunitarios, no solo porque perdieron sus casas o mercancías, sino por los antecedentes: las oleadas en 2008 se extendieron por todo el país dejando 62 muertos. Grupos de sudafricanos se organizan para asaltar negocios de propietarios extranjeros, la mayoría africanos, nigerianos, somalíes, congoleños y otras nacionalidades en este país considerado “el dorado” continental por sus oportunidades laborales.

La mecha se ha extendido al plano regional, con reacciones en otros países como Nigeria, primera potencia económica del continente africano. El presidente de Nigeria ha recomendado la evacuación voluntaria de sus ciudadanos en Sudáfrica y, para ello, la compañía nigeriana Air Peace ha ofrecido vuelos gratuitos para compatriotas que quieran abandonar el país.

Simultáneamente, manifestantes nigerianos atacaron varios negocios sudafricanos en Nigeria y la ministra de Relaciones Internacionales sudafricana ordenó el cierre de la embajada en la capital nigeriana mientras que en otros países como el Congo o Zambia también los ciudadanos han reaccionado con protestas.

¿Podrá Sudáfrica encauzar la frustración creciente que surge de las clases más empobrecidas? En mi opinión, lamentablemente, no podrá si sigue por este camino. El motivo más esgrimido por los xenófobos es que los trabajadores extranjeros “nos roban nuestros trabajos” y es que el desempleo es serio ya que alcanza al 29% de la población activa mientras que el índice llega al 38,5% si se incluye a los que ya no buscan trabajo.

Para remate, la desigualdad es extrema ya que el 10% de la población acumula el 90% de la riqueza sudafricana. Con ese nivel de desocupación, pobreza y marginalidad, es decir, con tanta gente insatisfecha hasta el punto de ver a su familia pasar hambre y sin nada en qué ocupar su vida, no sorprende que existan altísimos índices de criminalidad.

Sucede que los Estados hoy se definen como “el monopolio de la violencia” dentro de un territorio determinado y así, con su poder de policía, imponen leyes que, como toda violencia, solo destruyen, desordenan. Por caso, la desocupación no es natural, sino creada por las “leyes” laborales forzadas por los gobiernos. De no existir estas leyes, la ocupación sería plena y la paz también.

Por caso, la “ley de salario mínimo” literalmente prohíbe que trabajen –“legalmente”- aquellos que ganarían menos ya que los empresarios no pueden aumentar los sueldos sin comprometer su negocio. Es muy cierto que los jornales son muy bajos, pero la única manera de que suban mucho y pronto es aumentando la capitalización de la economía de modo que suba la demanda de trabajo, y para ello que es muy importante, precisamente, que los gobiernos dejen de desordenar el mercado laboral y que bajen los impuestos de modo que los ciudadanos tengan dinero para invertir.

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

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Who won the Second World War?

By Alejandro A. Tagliavini *

At the request of the USSR, which defeats the Nazis and occupies Berlin, its capital, the Austrians have erected a large monument to the Soviet soldier in Vienna, and none to the English or American.

Depending on which side of Europe you are in, the official story changes. In the east, it is “known” that the SWW was won by Stalin, who, therefore, according to a Levada survey, for the Russians is “the most outstanding character”, despite he killed between 20 and 30 million innocent people.

On the western side, it is “known” that the Allies, led by the US and Churchill, won. Both versions are true, Stalin and Churchill won. Humanity lost. Something as devilish as the Nazi tyranny could not remain but, was war the method to stop it?

The arguments of Western governments in favor of war have proven false. As Charlton Heston said, a tyranny, that of Hitler, was terminated, but a worse one was powered, Stalin’s bloodier and more powerful that spread communism, terrorism and guerrillas throughout the globe, installed the Castro in Cuba that supports Chavismo.

Witold Pilecki, a Polish officer who wanted to corroborate rumors about Nazi crimes, in September 1940 he made himself caught and was taken to Auschwitz. For two and a half years he was a victim and witness of an industrially planned hell. Despite his requests, no allied operation was ever launched in this regard.

After the war, Pilecki continued to collect information about the atrocities during the Soviet occupation. He was discovered and tortured, accused of anti-Soviet spy and, before being executed, declared that “compared to these people, Auschwitz was a children’s game.”

Jan Karski was another Polish officer who slipped into the Warsaw ghetto for similar reasons. He escaped and came to meet with many like Roosevelt who, after listening to him in the oval office, without making any reference to his chilling story, began to ask him about Polish horses. “The Jews were abandoned by all governments … If thousands survived … it was thanks to the help of individual people. Now, all governments … say “we try to save the Jews” … “Karski said.

And finally, another argument was that the only way to get Hitler out was by force. The SWW killed around 60 million people, caused incalculable material destruction of private property and curtailed people’s freedom including being forced to enroll at the army to go to death. And by the way, the Allied armies committed serious crimes such as the rape of hundreds of thousands of women and children and the atomic bombs that killed about 200,000 innocent civilians.

Hardly, even with all its atrocities, Nazism would have caused so many deaths and destruction before its inevitable fall either because they had annihilated with the Soviets – and the world would have got rid of the two tyrannies – or as happened with the most powerful USSR that fell alone demonstrating that peaceful methods are the only efficient ones, even in cases of urgent self-defense.

On September 1st was remembered the 80th anniversary of the beginning of the SWW with the invasion of Poland whose current government extols the war -the polish resistance- as an act of patriotism. According to the opposition, the narration of the ultra-nationalist government is “destined to educate the citizens according to their ideas, as was the case with the totalitarian regimes”.

 

* Member of the Advisory Board of the Center on Global Prosperity, of Oakland, California

@alextagliavini

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¿Quién ganó la Segunda Guerra Mundial?

Por Alejandro A. Tagliavini*

Por exigencia de la URSS, que vence a los Nazis y ocupa Berlín, su capital, los austríacos han erigido en Viena un gran monumento al soldado soviético, y ninguno al inglés o americano.

Según de qué lado de Europa se encuentre, la historia oficial cambia. En el oriente, se “sabe” que la SGM fue ganada por Stalin que, por ello, de acuerdo a una encuesta de Levada, para los rusos es “el más sobresaliente personaje”, a pesar de que asesinó entre 20 y 30 millones de inocentes.

En el lado occidental, se “sabe” que la ganaron los Aliados, liderados por EE.UU. y Churchill. Las dos versiones son ciertas, ganaron Stalin y Churchill. Perdió la humanidad. Algo tan diabólico como la tiranía nazi no podía permanecer, pero ¿la guerra era el método?

Los argumentos de los gobiernos occidentales a favor de la guerra han probado ser falsos. Como dijo Charlton Heston, se terminó una tiranía, la de Hitler, pero se apuntaló otra peor, la de Stalin, más sangrienta, que propagó el comunismo, el terrorismo y la guerrilla por todo el globo, instaló a los Castro en Cuba que, a su vez, sostienen al chavismo.

Witold Pilecki, oficial polaco que quería corroborar los rumores sobre los crímenes nazis, en septiembre de 1940 se dejó atrapar y fue llevado a Auschwitz. Durante dos años y medio fue víctima y testigo de un infierno planificado a escala industrial. A pesar de sus peticiones, jamás se puso en marcha ninguna operación aliada al respecto.

Tras la guerra, Pilecki continuó recopilando información sobre las atrocidades durante la ocupación soviética. Fue descubierto y torturado, acusado de espía antisoviético y, antes de ser ejecutado, declaró que “comparado con esta gente, Auschwitz fue un juego de niños”.

Jan Karski era otro oficial polaco que se coló en el gueto de Varsovia. Escapó y llegó a entrevistarse con muchos como Roosevelt que, tras escucharlo en el despacho oval, sin hacer ninguna alusión a su escalofriante relato, le preguntó sobre los caballos polacos en el ejército. “Los judíos fueron abandonados por todos los gobiernos… Si sobrevivieron miles… fue gracias a la ayuda de personas individuales. Ahora, todos los gobiernos… dicen ´intentamos salvar a los judíos´…” aseguró Karski.

Y, finalmente, otro argumento era que el único modo de sacar a Hitler era por la fuerza. La SGM asesinó a unos 60 millones de personas, destruyó masivamente propiedad privada y cercenó la libertad de las personas hasta obligarlas a enrolarse y llevarlas a la muerte. Y, por cierto, los ejércitos aliados cometieron graves crímenes como la violación de cientos de miles de mujeres y niños y las bombas atómicas que asesinaron a unos 200.000 inocentes.

Difícilmente, aun con todas sus atrocidades, el nazismo habría provocado tantas muertes y destrucción antes de su inevitable caída ya sea porque se hubieran aniquilado con los soviéticos -y el mundo quedaba librado de las dos tiranías- o como ocurrió con la más poderosa URSS que cayó sola mostrando que los métodos pacíficos son los únicos eficientes, incluso en los casos de defensa propia y urgente.

El 1º de septiembre se recordaron los 80 años del inicio de la SGM con la invasión a Polonia, cuyo actual gobierno ensalza la guerra como un acto de patriotismo. Según la oposición, la narración del gobierno ultranacionalista está “destinada a educar al ciudadano según sus ideas, como ocurría con los totalitarios”.

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

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Governments should stop burning the Amazon!

By Alejandro A. Tagliavini *

First of all, keep calm because the “lung of the planet” are the oceans, not the trees, since they generate between 50 and 90% – according to different experts – of global oxygen thanks to marine phytoplankton. On the other hand, as Ian Vázquez points out, although for the National Institute of Space Research of Brazil in 2019 there were 83% more fires than in 2018, the leading expert Daniel Nepstad ensures that the increase is only 7% above the average of the last ten years.

In any case, the power of propaganda is remarkable. States, politicians in order to benefit and hide their faults, because they have a great capacity for dissemination, are making public opinion believe that they are the only ones who can solve the problem and, therefore, need more power, more money.

Ironically, as Jorge Amador assures, states are the main polluters, starting with the Armed Forces, their military bases and garbage dumps and following their companies as the huge state oil companies. Using the Armed Forces, which are highly polluting, to put out fires is ironic. That job could well be done more effectively by private fire departments and insurance companies.

Precisely the fact that public opinion reacts with such concern shows that the problem was created by politicians, not the market that, by the way, is not the big companies as some believe, but these common people, of public opinion.

It is true that peasants were primarily responsible for lighting the fire but encouraged by the government. Evo Morales passed a decree that allowed the controlled burning of forests in the Bolivian Amazonian departments of Santa Cruz and Beni, where the fires began extending to Brazil.

On the other hand, land was handed over for free and, although it may seem very “charitable,” this causes two problems. First, because it is not valued and, therefore, the property is not taken care of and, second, the occupants do not have the necessary resources. It happens that these poor families did not have the necessary equipment to deforest, and transform the land into arable land, so they had no other solution than to burn the weeds.

It is the common people – the market – that are most strongly dedicated to the preservation of nature. Horses, for instance, do not disappear from earth because they are in private hands, which basically does not happen with other animals on the verge of extinction.

According to Jarret Wollstein, during the 1960s, the government of Brazil embarked on a massive development of its Amazon rainforest. And the State built thousands of kilometers of roads with subsidies, granted cheap loans to farmers and ranchers, and even provided them with free transportation. The farmers burned the forests. Amazon agriculture was profitable only because of subsidies.

In contrast, Matt Ridley wrote that, in New Zealand, the government stopped subsidizing farmers. What was very beneficial for the environment, since they used state subsidies to artificially convert, through the use of pesticides and polluting fertilizers, land that was not profitable according to the market.

 

* Member of the Advisory Board of the Center on Global Prosperity, of Oakland, California

@alextagliavini

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¡Que los Estados dejen de incendiar el Amazonas!

Por Alejandro A. Tagliavini*

 

Antes que nada, y para que se queden tranquilos, el “pulmón del planeta” son los océanos, no los árboles, ya que generan entre el 50 y el 90% -según cuál experto- del oxígeno global gracias al fitoplancton marino. Por otro lado, como señala Ian Vázquez, si bien para el Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil en 2019 se produjeron 83% más incendios que en 2018, el destacado experto Daniel Nepstad, asegura que el aumento es de solo 7% sobre el promedio de los últimos diez años.

En cualquier caso, el poder de la propaganda es notable. Los Estados, los políticos con el fin de beneficiarse y esconder sus culpas, gracias a que tienen una gran capacidad de difusión, están haciéndole creer a la opinión pública que son los únicos que pueden resolver el problema y que, por tanto, necesitan más poder, más dinero.

Irónicamente, como asegura Jorge Amador, son los Estados los principales contaminadores, empezando por las Fuerzas Armadas, sus bases militares y basureros y siguiendo por sus empresas como las enormes petroleras estatales. Utilizar las Fuerzas Armadas, que son altamente contaminadoras, para apagar incendios es irónico. Ese trabajo bien podrían hacerlo, con más eficacia, cuerpos de bomberos privados y compañías aseguradoras.

Precisamente el hecho de que la opinión pública reaccione con tanta preocupación demuestra que el problema lo crearon los políticos, no el mercado que, por cierto, no son las grandes empresas como algunos creen, sino estas personas comunes, de la opinión pública.

Es cierto que fueron campesinos los principales responsables de encender el fuego, pero incitados por el gobierno. Evo Morales aprobó un decreto que permitía la quema controlada de bosques en los departamentos amazónicos bolivianos de Santa Cruz y Beni, donde comenzaron los fuegos extendiéndose luego al Brasil.

Por otra parte, se entregó tierra de manera gratuita y, si bien puede parecer muy “caritativo”, esto acarrea dos problemas. Por un lado, que no se valore y, por tanto, no se cuide la propiedad y, por otro lado, que los ocupantes no tengan los recursos necesarios. El propio Morales dijo que “Las pequeñas familias, si no chaquean, ¿de qué van a vivir?”. Sucede que estas familias pobres no tenían el equipamiento necesario para desforestar, y transformar en cultivables las tierras, con lo que no tenían otra solución que quemar la maleza.

Son las personas comunes -el mercado- las que con más fuerza se dedican a la preservación de la naturaleza. Los caballos, por caso, no se extinguen porque están en manos privadas cosa que, básicamente, no ocurre con otros animales al borde de la extinción.

Según Jarret Wollstein, durante los años sesenta, Brasil se embarcó en un masivo desarrollo de su selva amazónica. Y el Estado construyó miles de kilómetros de caminos con subsidios, otorgó préstamos baratos a los granjeros y ganaderos e, inclusive, les proveyó transporte gratuito. Los granjeros quemaron los bosques. La agricultura del Amazonas era rentable únicamente debido a los subsidios.

En contraposición, Matt Ridley escribió que, en Nueva Zelanda, el gobierno dejó de subsidiar a los agricultores. Lo que resultó muy beneficioso para el medio ambiente, dado que éstos utilizaban los subsidios estatales para convertir artificialmente, mediante la utilización de pesticidas y fertilizantes contaminantes, tierras que no eran rentables según el mercado.

 

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

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El PBI caerá en 2020, chocolate por la noticia

Por Alejandro A. Tagliavini*

 

Desde hace diez años escribo que con Macri la economía caerá. El principio filosófico es que, siendo el Estado el monopolio de la violencia – y con su fuerza policial impone las “leyes”- es necesariamente destructivo como toda violencia, como sabemos desde los griegos, i.e. Aristóteles.

Y Macri, sistemáticamente, aumentó el tamaño estatal destruyendo al mercado, al sector privado, que no son las empresas que, por el contrario, suelen obtener privilegios de Estado como aduanas contra la competencia extranjera, etc. El mercado son las personas comunes, millones de argentinos.

Con más énfasis seguí anticipando la caída del PBI estos años contradiciendo todos los pronósticos (los del REM del BCRA y los de los multi estatales como el FMI, el BM, etc.) y asegurando que llegaría el momento en que tendrían que aceptar que la economía caería. Y ese momento llegó.

Por caso, según el LatinFocus Consensus Forecast, del 6 de agosto, las consultoras pronosticaban una caída de 1,5% del PBI para 2019, y un rebote de 2,1% para 2020. Hoy, todos cambiaron y auguran una baja de hasta el 3% para 2019 y 2020. Por cierto, cuando asuma el nuevo gobierno habrá que reevaluar la situación.

Ahora, el problema de los yerros de las consultoras no es que se equivoquen, todos nos equivocamos, sino que al augurar crecimiento lo decían sin fundamento y hoy enarbolan una excusa para justificar su yerro en lugar de corregirse, con lo que dejan claro que seguirán errando, a no dudarlo, y entonces, el otro problema es que, en esta Argentina conservadora, la opinión pública los seguirá escuchando y, así, nunca saldrá del decadente circulo vicioso.

Decía que la economía caería porque aumentaba el peso del Estado sobre las personas, aumentaba la absorción de recursos por parte del gobierno a través de altísimas carga impositiva e inflación -exagerada emisión para gastos- y endeudamiento/tasas astronómicas transfiriendo financiación productiva a la bicicleta financiera estatal.

Es imposible detallar todos los errores de estos consultores, pero estudiemos la inflación. Debe haberlos, pero entre los economistas argentinos -los mediáticos- que pude escuchar o leer ninguno tenía una idea clara sobre la inflación, ni entre algunos que dicen seguir a la escuela “austríaca” -en mi opinión, la más acertada- de modo que no puedo referenciarlos.

El primer error generalizado es confundir inflación con variación del IPC. Si bien están fuertemente relacionados, son cosas distintas. Podría ocurrir una variación de precios a partir de una súbita variación en la oferta o demanda de productos y no de un proceso inflacionario.

A partir de este error se han establecido políticas “antiinflacionarias” ridículas. Lo más generalizado es creer que un aumento del dólar -vía passthrough- provoca inflación. Cuando es al revés. El passthrough podría eventualmente provocar un aumento del IPC pero eso no es inflación es un reacomodamiento de precios. El Índice de Precios Internos Mayoristas (IPIM) de julio fue de 0,1% a pesar de que el dólar durante la primera quincena bajó y tuvo leve alza en la segunda y los precios de los productos importados bajaron 1,8%.

De aquí sale otro error: creer que ofreciendo una desorbitada tasa de interés atraerán inversores sacándolos del camino del dólar que bajará y, por ende, la inflación. Pero resulta que, con dólar “controlado”, base monetaria estable y altísimas tasas, no solo que hay inflación, sino que luego el dólar estalló, post paso. Por cierto, el susto por los K podría ser la aguja que pinchó el globo, pero el globo ya estaba inflado.

La inflación, para la escuela “austríaca”, es la emisión -la oferta- de dinero por encima de la demanda, en tiempo real. Porque el dinero no es extraterrestre y, por tanto -aunque a los políticos no les conviene decirlo- cumple la curva de oferta y demanda como todo.

Ahora, como decía L. Von Mises -uno de los más destacados “austríacos”- el aumento de precios de consumo solo se da en la medida en que el nuevo dinero impulsa la demanda de estos bienes, de hecho, la inflación podría tardar un buen tiempo en trasladarse al IPC o no trasladarse al ser contrarrestado por una baja en el consumo. El IPIM subió 53,7% en un año, menos que el 54,4% del IPC mostrando que no hay traslado uniforme de la inflación a precios, por tanto, la suba del IPC no es la inflación.

Como señalaba otro “austríaco”, Murray Rothbard en America’s Great Depression, el daño más grande de la inflación no es el eventual aumento del IPC sino a la estructura de capital. Exagerada la emisión -por sobre la demanda de dinero- la inflación, en tiempo real, ya se instaló. De trasladarse a precios, precisamente, esa suba de precios es el nuevo equilibrio que el mercado encuentra tras la emisión y si, entonces, se absorbe dinero por vía de altas tasas, ocurre que baja exageradamente la demanda de dinero -la inversa de emitir exageradamente- provocando inflación, otra vez. Esto explica que, con base monetaria constante y dólar “calmo”, la inflación no cede.

Para peor, esta contracción de la demanda produce una catarata de efectos negativos en el mercado de capitales porque redirecciona fondos que deberían ir a la producción hacia la “bicicleta financiera”, y porque baja el consumo.

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

@alextagliavini

 

www.alejandrotagliavini.com

 

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