Buscar

Alejandro A. Tagliavini

"Hay quienes piensan distinto a mí, incluso yo, al cabo del tiempo, pienso distinto a mí", J.L. Borges

Mercados impredecibles y cuando la división hace a la fuerza (de Apple)

Por Alejandro A. Tagliavini*

El anuncio de presidente de la Fed de que flexibilizará la política respecto a la inflación, es decir, que todavía por algún tiempo habrá dinero regalado, ha logrado que Wall Street quede desacoplada de los continuos anuncios de bancarrotas, cierres de empresas o despidos de trabajadores en EE.UU. Es que, en realidad, los mercados bursátiles no son la economía como explicaba en una nota anterior.

              El índice más rezagado, el Dow Jones de Industrials sube 2,6% en la semana y apenas 0,4% en el año. El S&P 500 repunta 3,24% en los últimos siete días y 8,5% en 2020. Por último, el Nasdaq 100 sube 3,81% en la semana y 37,4% desde enero. Desde hace tiempo vengo señalando que Wall Street luce sobrevalorado gracias al dinero que, literalmente, regalan en EE.UU. Este gráfico de The Market Ear, muestra que el Nasdaq Composite sube 48% interanual mientras que las ganancias caen 30%.

                   Como señala Michael Hartnett de Bank of America, con el S&P ya en 3.500, le faltan solo 130 puntos -menos del 4%- para quedar en los 3.630 el día de las elecciones y así alcanzar el récord de todos los tiempos en este rally, en cuanto a velocidad y magnitud, superando el rally de los mínimos de 1938.

                    En particular, desde Zerohedge, destacan que Apple (AAPL), que batió el récord global, está a solo 2% de superar a todo el Russell 2000 sumado. “Delirante”.

                      Cuando finalice la negociación, Apple entregará a sus accionistas cuatro acciones por cada una, en tanto que Tesla completará una división de cinco por una. Y, en parte, el fraccionamiento de las acciones habría empujado la suba al facilitar la entrada de pequeños ahorradores sumando así inversores. Apple trepó 32% desde que anunció ganancias trimestrales sorprendentemente sólidas el mes pasado, junto con la división. Tesla subió 57% desde la noticia de la movida de sus acciones el 11 de agosto, extendiendo un poderoso repunte en ausencia de información nueva sobre el estado de su negocio.

                      Algunos creen que, si otros los copian con sus propias divisiones, podría formarse “un mercado espumoso” de tantas burbujas. Otros muestran este gráfico que muestra cómo, por el contrario, las divisiones y los precios de las acciones fueron en sentido contrario.

                    Otras dos tecnológicas alcanzaron niveles muy altos: Alphabet, cuyas acciones superaron los USD 1.600 y Amazon, que superó los USD 3.400. Así, el valor combinado de las cinco empresas más grandes del S&P 500: Apple Inc (AAPL.O), Amazon.com Inc (AMZN.O), Microsoft Corp (MSFT.O), Facebook Inc (FB.O) y la matriz de Google, Alphabet Inc ( GOOGL.O) ahora asciende a más de US$ 7 B , casi el 25% de la capitalización de mercado del índice. Esto da a pensar que, si estas empresas se caen, se cae todo Wall Street.

                    Y Michael Kramer escribió que la volatilidad podría dispararse; los indicios apuntan a una venta masiva provocada por las tecnológicas. Amenazas tienen. Por un lado, legisladores estadounidenses las acusan de sofocar la competencia, pero la verdad es que son demasiado poderosas y los políticos fáciles de comprar. La única amenaza real, al menos en el corto plazo, es que se pinche la burbuja cuando los inversores encuentren mayor rentabilidad por ejemplo en los bonos.

                     En fin, el petróleo WTI rondaba los USD 42,97l, el oro los USD 1.972,20 y el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años estaba en 0,724% en tanto que el dólar perdía terreno frente al euro, con un cambio de 1,189.

Argentina y la suba de impuestos  

                  En tanto este país sigue en su esfuerzo por ahuyentar inversores, desalentar el trabajo cuando no prohibirlo y, así, destruir el país como si hubieran utilizado una aplanadora John Deere. Lo último es la reforma tributaria que buscará recaudar más, es decir, dar una señal hacia la “sostenibilidad fiscal” que es lo que exige el más que estatista, troglodita, FMI, para que le puedan devolver su dinero.

                    A raíz de esto se ha puesto otra vez de moda la curva -escrita en una servilleta en 1974- de Laffer a quién Trump ha condecorado, a sus 79 años, con la Medalla Presidencial de la Libertad. En este gráfico, que publicó Nery Persichini en Twitter, puede verse una buena descripción de la curva:

                      A ver, en principio es cierto que, si la carga o tasa impositiva es cero la recaudación también lo será, y que si la tasa es del 100% la recaudación será cero porque nadie trabajaría para entregar todo. Pero definitivamente no está nada claro qué ocurre dentro de la curva. Como escribió el economista español José Hernández Cabrera, esta curva es un instrumento estatista al servicio de la mayor confiscación en términos absolutos. Es como si un esclavo le dijera a su amo: “Si me castigas demasiado vas a salir perdiendo”.

                     Y, aunque muchos ingenuos no lo vean, los políticos no tienen reparo en hacer daño a sabiendas y reducir la recaudación si con ello se obtiene una utilidad mayor. Por ejemplo, en Venezuela, Chávez destruyó moral y económicamente su país como medio para perpetuarse en el poder.

                     Es hora de descubrir a los demagogos y decir que todos los impuestos caen sobre los más débiles. De hecho, el Estado, la violencia que monopoliza- siempre destructiva- sin dudas es el principal creador de pobreza, sino el único. Cuando quita coactivamente recursos a una empresa, esta tiene que cubrir ese bache porque existe para obtener ganancias y así atraer inversiones y poder crecer en el servicio que presta a la comunidad.

                      Entonces, cubrirá ese costo, por ejemplo, aumentando precios o bajando salarios. O sea, cuanto mayor es la capacidad económica de una persona, con más fuerza derivará los impuestos hacia abajo hasta llegar al desempleado que tiene que absorber el aumento de precios sin poder trasladarlo al no tener ingreso para aumentar.

                      Dicen los demagogos que el dinero coactivamente retirado del mercado vuelve en asistencia social. En primer lugar, poco de lo recaudado termina en asistencialismo y luego, lo que teóricamente se dirige a los pobres pasa por una burocracia -y corrupción- que consume buena parte y, entonces, lo que llega al pobre es menos de lo que se le quitó: así es como existe la pobreza, por culpa de la violencia estatal.

                       Así las cosas, en general -siempre hay excepciones y cisnes negros- no hay inversión para un conservador en Argentina. Por casos, desde que se llegó al acuerdo por la deuda a  principios de mes, el S&P Merval cae en el orden del 20% en dólares y los bonos alrededor del 15%. Ni los Cedears son recomendables, además de que corren con la inseguridad jurídica argentina, dependen del CCL de trayectoria imprevisible, de hecho, retrocedió 6,8% a $125,84, por lo que el spread con la cotización mayorista bajó hasta el 70,1%, cuando una semana atrás superaba el 80%.

                        Y podría resultar cierto que el gobierno lo baje a patadas. Mariano Gorodisch, escribió que si el 7S no baja el dólar Bolsa, el Gobierno saldrá a intervenir. El 7 de septiembre el BCRA tendrá poder de fuego en el mercado de cambio visto que tiene unos USD 15.000 M en títulos que son elegibles para el canje, entre los cuales serán las nuevas referencias del mercado de dólar Mep y CCL. Así, a través de una intensa operatoria diaria de venta de bonos se podrá disminuir el diferencial entre ambos mercados.

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

La Fed inflacionaria -que no alcanza a la Argentina- y Tesla imbatible

Por Alejandro A. Tagliavini*

                Decía en mi última columna que, aunque Wall Street está sobrevalorada, podría seguir adelante mientras Trump continúe en campaña y, por ello, inflando a la economía con estímulos siderales. Claro que esto, a la larga, se pagará con inflación. Sin embargo, a pesar del discurso de hoy por parte del presidente de la Fed, pareciera que la bolsa, aunque está en récords, duda y opera mixta. Desde ZeroHedge opinan que el discurso inflacionista no alcanza:  

 Stocks Are Tanking

by Tyler Durden

Powell’s inflationista discussion just isn’t doing it for stocks…

The weakness appears to have started right after Europe closed.

For now, only the USD is holding gains since Powell spoke…

                Como estaba previsto, la Fed anunció este jueves un importante cambio en su política monetaria. Permitiría que la inflación suba temporalmente más de lo normal, es decir, más de un 2% “para respaldar el mercado laboral y la economía en general”. La institución acordó formalmente una política de “metas de inflación medias”, es decir, que permitirá que los precios suban “moderadamente” por encima del objetivo del 2% “durante algún tiempo” después de períodos en los que haya estado por debajo de esa meta.

                     El funcionario dijo, durante su discurso virtual con motivo del tradicional Simposio de Jackson Hole, Wyoming, que esta transformación pone de manifiesto las lecciones que han aprendido en los últimos años sobre las dinámicas de la inflación, que no ha aumentado como se anticipaba, incluso cuando la tasa de desempleo llegó a caer a niveles históricamente bajos. “Esto refleja nuestra opinión de que se puede mantener un mercado laboral sólido sin provocar un brote de inflación”, recalcó.

                       El problema es que estan basándose en datos falsos, como ya explicaba Dan Kopf según relaté en una columna anterior, cambiaron los hábitos de consumo a raíz de las cuarentenas y, por tanto, este IPC ya no refleja la verdad del consumo y mucho menos la inflación.

                   “Por supuesto, si se acumularan presiones inflacionarias excesivas o las expectativas de inflación se dispararan por encima de nuestro objetivo, no dudaríamos en actuar”, dijo e indicó que este nuevo enfoque viene motivado por los cambios subyacentes en la economía, incluyendo un menor potencial de crecimiento y tasas de interés persistentemente bajas, en la cercanía de cero en el que se encuentran actualmente.

                   Pero la realidad es que, como puede verse en los siguientes gráficos, el déficit estatal, básicamente debido a los “estímulos” de Trump, no ha servido para impulsar la economía sino, más bien, que la caída del PBI fue correlativa. El déficit llegó al 15% del PBI:

                             Y, como señalan desde Zero Hedge, el PBI cayó un récord de 31,7% en el segundo trimestre:  

                  Insólitamente, como vengo señalando desde hace meses, sigue Tesla (NASDAQ:TSLA) imparable. Como resalta Jesse Felder, ganó 65% (USD 170.000 M en capitalización de mercado) desde que, el 11 de agosto, anunció que dividiría cada una de sus acciones en 5 y así se convirtió -increíblemente de acuerdo a lo que comentaba en una nota anterior–  en la 8va compañía de EE.UU. por capitalización de mercado aun cuando es la 106va en cuanto a ganancias.

                   Todo este dinero barato por parte de los bancos centrales, no solo la Fed, debería beneficiar a los emergentes a costa de mayor inflación en los países desarrollados, pero nada de esto llegará a la Argentina que, de tan desquiciada, ya aburre. Y es que por estos pagos, el agua de la inundación supera con creces a la de los desarrollados:

Imagen

       Aquí puede verse claramente por qué la gente prefiere dólares o euros antes que pesos, porque la sobre oferta de pesos crece mucho más que la de las otras monedas, entonces sobran -se desvalorizan – y se vuelcan a otras divisas. 

Así, todos se escapan del país al punto que, solo por el cupo de USD 200 mensuales, se están yendo del BCRA unos USD 1000 M mensuales, y el próximo martes comienza septiembre, es decir, otros 1000 M menos de las ya muy escasas reservas del BCRA, como señala Mariano Gorodish. Y esto a pesar de que Argentina está cerrada, al mejor estilo cubano, siendo uno de los pocos países en el mundo que casi no tiene vuelos, como puede observarse en la siguiente foto:

   Mientras esto ocurre, el desopilante titular del BCRA asegura que la prioridad del gobierno es lograr que se inviertan los USD 170.000 M que los argentinos tienen guardados, según escribió Natalia Donato. Y la no menos grotesca Comisión Nacional de Valores (CNV) lanzó una consulta pública para promover la creación de “vehículos de inversión colectiva”, que capten fondos de inversores calificados, como bancos, compañías de seguros y fondos comunes para financiar proyectos de infraestructura y obra pública.

                    Pues si quieren inversiones, la propuesta es muy simple: hagan todo lo contrario a lo que están haciendo, desregulen muy, pero muy fuerte el mercado de capitales y el laboral para comenzar, sigan desregulando todo y bajen drástica, pero muy drásticamente el déficit en base a vender las incalculables propiedades estatales.

               

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

Less politics and more family, more life

By Alejandro A. Tagliavini *

               The Republican Party Convention hosted Donald Trump in an auditorium in Charlotte, North Carolina, to try for four days to convince voters that the 45th US president deserves a second term. Without competition, he was overwhelmingly nominated to face the Democratic Party leading Joe Biden.

                   In a Hollywood style show, Trump took a surprise trip to accept the nomination and spoke for an hour even though, at one point, he said, “to finish” and continue for 20 more minutes. He has shaped the Party to his will so much that the Republican Committee announced that, for the first time in its history, it will not adopt a new electoral program, but will “continue to support the America First agenda.” “It is no longer the Republican Party. It’s a Trump cult”, lamented analyst Bill Kristol.

                  Shortly before, his campaign manager, Kellyanne Conway, who has been with the president since 2016, announced that she will leave the White House ending a surprising situation: one of the advisers closest to the president is, in turn, the wife of one of the voices more critical of the president, lawyer George Conway, a member of The Lincoln Project, a group of Republicans who were fighting against his reelection.

              Nobody knows how they have not been divorced. “We disagree on many things, but we are united in what matters most: our children,” says Kellyanne. “For now, for my dear children, it will be less drama and more mom,” she adds. The husband also announced that he is leaving the opposition group to spend time with his family.

             Kellyanne is a star, inventor of the expression “alternative facts” to justify mistakes, such as when they exaggerated the number of people who attended the presidential oath or the nonexistent Bowling Green terrorist attack. Meanwhile, her husband attacked the president to the point that “You. Are. Crazy” he wrote like this with separate periods. To which Trump responded on Twitter, calling him a “total loser” and a “hell of a husband.”

          The remote classes of his four children due to the quarantines have made things worse. The daughter, Laura, 15, is a celebrity. In June, the girl started using TikTok under the name ShortFakeBlonde to criticize Trump, then her mother, and finally her father. Among other posts, she appears twerking in her kitchen to hip-hop music and lyrics describing the female genital tract. Finally, she announced that she would go to court to ask that her parents stop having guardianship over her.

        “More family and less drama.” It is not by chance that political activity destroys families, on the contrary, it often happens. There are many types of companies, but for now, let’s look at the extremes. Those of the military type, pyramidal, hierarchical, such as the State that is based on the monopoly of violence – you win, I lose – with which, by imposing its laws, it installs the conflict. And, at the other extreme within the private sector, networking where people interact and cooperate voluntarily for the benefit of all: you win, I win.

        In the former, the conflict and, therefore, egocentricity is the modus operandi, in the latter the system rewards for helping others, creating a great force between the different participants, it is a system based on interpersonal relationships, human virtues, and creates a great synergy between profession and family.

* Senior Advisor at The Cedar Portfolio  and Member of the Advisory Council of the Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

Menos política y más familia, más vida

Por Alejandro A. Tagliavini*

               La Convención del partido Republicano recibió a Donald Trump en un auditorio de Charlotte, Carolina del Norte, para intentar durante cuatro días convencer a los votantes de que el 45º presidente de EE.UU. merece un segundo mandato. Sin competencia, fue abrumadoramente nominado para enfrentar al Partido Demócrata que lleva a Joe Biden.

                  En un show efectista, Trump viajó por sorpresa para aceptar la nominación y habló durante una hora a pesar de que, en un momento, dijo “para terminar” y aun proseguir 20 minutos más. Ha moldeado el Partido a su antojo tanto que el Comité Republicano anunció que, por primera vez en su historia, no adoptará un nuevo programa electoral, sino que “continuará apoyando la agenda de América Primero”. “Ya no es el Partido Republicano. Es un culto a Trump”, lamentaba el analista Bill Kristol.

                  Poco antes, su jefa de campaña, Kellyanne Conway, que lleva con el presidente desde 2016, anunció que dejará la Casa Blanca terminando una situación sorprendente: una de las consejeras más cercanas al presidente es, a su vez, esposa de una de las voces más críticas del mandatario, el abogado George Conway, miembro de The Lincoln Project, un grupo de republicanos que pugnaba contra su reelección.

              Nadie sabe cómo no se han divorciado. “Discrepamos en muchas cosas, pero estamos unidos en lo que más importa: los niños”, afirma Kellyanne. “Por ahora, por mis queridos hijos, será menos drama y más mamá”, añade. El marido también anunció que deja el grupo opositor para dedicar tiempo a su familia.

             Kellyanne es una estrella, inventora de la expresión “hechos alternativos” para justificar errores, como cuando exageraron la cantidad de personas que asistieron a la jura del cargo presidencial o el inexistente atentado terrorista de Bowling Green. Entretanto, su esposo atacaba al mandatario al punto que “Tú. Estás. Loco” escribió así con puntos separados. A lo que Trump respondió en Twitter, llamándole “perdedor total” y “marido infernal”.

          Las clases en remoto de sus cuatro hijos por culpa de las cuarentenas han empeorado las cosas. La hija, Laura, de 15 años, es una celebrity. En junio, la niña empezó a usar TikTok con el nombre ShortFakeBlonde (FalsaRubiaBajita) para criticar a Trump, luego a su madre y, finalmente, a su padre. Entre otros posteos, aparece haciendo twerking (“menear la cola”) en la cocina de su casa con música de hip-hop y letras describiendo el aparato genital femenino. Finalmente, anunció que iría a los juzgados a pedir que sus padres dejen de tener tutela sobre ella. 

“Más familia y menos drama”. No es casual que la actividad política destruya familias, por el contrario, suele suceder. Hay muchos tipos de empresas, pero para el caso, veamos los extremos. Las del tipo militar, piramidales, jerárquicas, como el Estado que se basa en el monopolio de la violencia -tu ganas, yo pierdo- con el que, al imponerse sus leyes, instala el conflicto. Y, en el otro extremo dentro del sector privado, el networking donde las personas interactúan y cooperan voluntariamente para beneficio de todos: tu ganas, yo gano.

        En las primeras el conflicto y, por ende, el egocentrismo es el modus operandi, en las segundas el sistema retribuye por ayudar a otros, creando una gran fuerza entre los distintos participantes, es un sistema basado en relaciones interpersonales, en virtudes humanas, y crea una gran sinergia entre profesión y familia.

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

LA EMPRESA

Por Alejandro A. Tagliavini        

Génesis y esencia

          Para la teoría económica neoclásica -hoy la más popular- cuya característica consiste en que cree en el equilibrio del mercado, lo que implica el conocimiento perfecto, y, por tanto, que éste es estático y rígido, la empresa es solo una función productiva, o un conjunto de posibilidades de producción, un medio para transformar insumos o aportes en productos o servicios. En definitiva, queda modelada como un actor egocéntrico que se encuentra ante una serie de decisiones poco relevantes: qué nivel de producción alcanzar, cuánto emplear de cada uno de los factores, y poco más. Cuando lo cierto es que una empresa debería ser algo mucho más creativo. 

          Un modo de visualizar estas organizaciones del modo en que las conocemos hoy -en mercados lejos de ser naturales- es a través de la teoría marginal de los límites de la empresa. Según la cual, al ser una reunión en función de las ventajas de la economía de escala, sus límites estarán donde ésta escala deje de funcionar: cuando el costo de organizar cada transacción marginal a través de la estructura empresarial sea igual al costo de organizarla en el mercado externo. Y una de las teorías más acertadas a la pregunta ¿qué es o por qué existen las empresas?, argumenta que es un equipo de personas que han desarrollado un conocimiento y capacidades difíciles de duplicar de las que dependen sus márgenes de ganancia, de donde se deducen las estrategias, y las decisiones sobre producción y compras[1]

          Pero lo cierto es que una empresa no es más que “una acción ardua y dificultosa que valerosamente se comienza”, según la Real Academia Española, lo que no es poco decir. Es, en definitiva, una reunión de personas, en función de la naturaleza social del hombre, con la intención de realizar una acción con consecuencias económicas, que luego el mercado natural definirá. No es, por tanto, según veremos, un diseño de la razón humana.

          Aun cuando está claro que la Escuela Austríaca tiene la idea más acertada acerca del mercado natural, entre todos los “economistas”, lo cierto es que nunca encararon, frontalmente, una teoría de la empresa. Más allá de algunos intentos aislados y recientes, en los que hay que destacar los muy buenos aportes al estudio del proceso del mercado y de la función empresarial.

          Hasta ahora se ha visto a la empresa como una organización en donde, en definitiva, las decisiones son centralizadas -en el sentido de planificadas- y no como un orden espontáneo. Debido, entre otras cosas, a ciertas rigideces[2] y a la idea de autoridad ya que no se suele reconocer otra que no sea coercitiva, violenta. Y, como una empresa es una organización con una dirección y recursos propios lo que implica, de suyo, la existencia de una autoridad, tienen que justificar, finalmente, una empresa que, en última instancia, sea de tipo militar, es decir, jerárquica –piramidal- fundamentada en una autoridad coactiva. Pero, como la verdadera autoridad no es violenta y, consecuentemente, no sólo respeta -tanto interna como externamente- al mercado natural, sino que surge de éste y conduce a la empresa con mayor éxito en tanto más lo refleje.

          Nicolai Juul Foss, que intenta paliar la deficiencia de la Escuela Austríaca, afirma que “los austriacos no proporcionan principios económicos que puedan discriminar entre la empresa y el mercado sobre la base de la eficiencia”[3]. Por otro lado, reconoce que existe una tensión entre el liberalismo clásico – la Escuela Austríaca- y la moderna teoría de la empresa que pretende, sino resolver al menos clarificar. Pero, finalmente, lo que logra es, a mi modo de ver, una teoría racionalista de la justificación de la existencia de las empresas fallida al punto en que llega a afirmar que la empresa no es un “orden espontáneo” sino “planificado”. Incluso Richard N. Langlois[4], que pareciera tener una idea más acertada, llega a afirmar que las empresas “no planifican”; pero que existen porque “han planificado”(?!).

          Cuando lo cierto es que, en el mercado natural, los empresarios y ejecutivos, en definitiva, lo único que hacen es, tanto al fundar una empresa como al dirigirla, tantear al mercado intentando responderle con la mayor eficiencia, y siempre trabajando en tiempo real. Pero nunca saben, hasta que los hechos se produzcan, que tan acertadas han sido sus decisiones y acciones. De modo que mal pueden planificar o haber planificado. Para el orden natural una empresa es aquello que el mercado, finalmente, decida que sea, si es que tiene que ser. Y lo cierto es que, todos los días se fundan compañías y, más allá de lo que se propongan sus fundadores, muchas quiebran y otras tienen grandes éxitos. Pero todas terminan siendo solo lo que el mercado decide.

          Es decir, que no se trata más que de una acción, resultado de una intención intuitiva y genérica, que luego se verá en qué medida resulta acertada[5]. La empresa, finalmente, no es más que la consecuencia actual de la proyección de una intención. Justamente, el éxito empresario dependerá, en gran parte, de la capacidad de prever un futuro lo suficientemente amplio, no planificado, de modo de tener la mayor posibilidad de acertar; y de la capacidad de formar un orden, lo suficientemente espontáneo y natural, no planificado, de modo que pueda rápidamente adaptarse a lo que sobrevenga[6].

          Una empresa de alquiler de automóviles, por caso, surgió no porque su dueño la hubiera planificado sino debido a que compró un automóvil para uso personal tan llamativo que la gente empezó a llamarlo para que se lo alquilara. Unos ingenieros civiles, se juntaron para fundar una constructora de edificios para oficinas y terminaron construyendo barrios privados porque la gente se lo demandaba. Y así, innumerable cantidad de ejemplos.

      Ahora, ciertamente es posible planificar dentro de un sistema en la medida en que sea estatista, coercitivo. Efectivamente, si Usted consigue que el gobierno le otorgue -información anticipada “perfecta” que le permita el “equilibrio” del mercado- el monopolio de la fabricación de helicópteros, por caso, puede planificar ésta empresa, del modo que quiera, con el método de producción y de ventas que prefiera, siempre egocéntricamente, por cierto, porque eso es planificar. Y tendrá éxito porque su empresa no responde al mercado natural -al prójimo- sino a la previa planificación racional del funcionario estatal que le dio el privilegio en cuestión. Es decir, por muy ineficiente que sea la empresa, seguirá adelante gracias a que el monopolio lo aísla del mercado permitiéndole cobrar altas tarifas para solventar su caprichosa planificación. La coerción estatal habrá logrado “necesariamente” planificar, adelantar “información”, “adivinar el futuro”.

La función empresarial y la creación humana

      La función empresarial es, fundamentalmente, una función creativa en pos del mejoramiento social que supone -lo que es propio de la creación humana- el hallazgo de información tal que sea conocimiento que previamente se desconocía que podía existir[7]. De aquí que, “…prescindir de las típicas características de imaginación, atrevimiento y sorpresa equivale a eliminar enteramente la naturaleza humana del proceso de elección”[8], asegura Israel Kirzner. Así, para Jesús Huerta de Soto “La función empresarial (pura) no exige medio alguno…, la empresarialidad no supone coste alguno y, por tanto, es esencialmente creativa (y)… se plasma en que la misma da lugar a unos beneficios que, en cierto sentido, surgen de la nada y que denominaremos beneficios empresariales puros. Para obtener beneficios empresariales… Basta darse cuenta de la situación de desajuste o descoordinación que existe entre A y B para que surja, de inmediato, la oportunidad de un beneficio puro”[9].

      Así es que, en principio, cualquier persona pueda ser empresario o toda actividad puede ser encarada como empresa. Un enfermero, por caso, podría ser una empresa de servicios de enfermería. Las trabas más grandes que impiden que cada uno sea su propio empresario, son las impuestas coactivamente por los burócratas y la carga impositiva, generadas por el Estado.

      “La empresarialidad consiste… en la capacidad… humana para crear y descubrir en forma continua nuevos fines y medios…. Y si los fines, los medios y los recursos no están dados, sino que la acción empresarial del ser humano los crea sin cesar desde la nada, es claro que el planteamiento ético… deja de consistir en cómo distribuir equitativamente ‘lo existente’, y empieza a concebirse… como la manera más conforme a la naturaleza humana de fomentar la creatividad… (así) ‘todo ser humano tiene derecho natural a los frutos de su propia creatividad empresarial’… porque, de no ser así, estos frutos no actuarían como incentivo capaz de movilizar la perspicacia empresarial y creativa del ser humano… ” por otro lado “… (antes de que creara no existía aquello que creó, por lo cual su creación no perjudica a nadie y, como mínimo, beneficia al actor creativo, si es que no beneficia también a muchos otros seres humanos)”, asegura Jesús Huerta de Soto[10].

      Así es que, lo que el proceso económico natural -y la función empresarial- realmente produce, no son sólo bienes materiales sino, fundamentalmente, creaciones ideológicas -tecnología, procesos, modelos y demás- que potencian los recursos puramente físicos en un proceso que no tiene límite superior de tal modo que, es lícito decir, que en definitiva los recursos que tiene el hombre son ilimitados.

      Así, cuando el Estado coercitivo al planificar, al suponer datos futuros como ciertos, establece una cantidad de información que, en definitiva, es falsa, porque se basa en la suposición de que el cerebro humano es capaz de adivinar exactamente el futuro, atenta directamente contra la función empresarial, su carácter creativo y, consecuentemente, la naturaleza humana. Así es que, el paradigma autoritario de la administración, se basa en el supuesto de que, para un buen administrador es posible asimilar todo el conocimiento disponible en una organización. Y, a partir de aquí, diseñar un plan maestro que coordine las acciones de todos. En un sistema como éste, cada uno se limita a realizar el trabajo que se le asigna en el plan, perdiendo las personas todos los incentivos para trastocar la misión común, a partir de que los administradores suponen que conocen las aptitudes de cada persona y los esfuerzos que realiza[11].

      En definitiva, en el mercado natural importan las personas que son quienes deciden lo que las empresas deben hacer, a partir de una autoridad moral de algún modo establecida. Consecuentemente, el empresario no puede planificar, sencillamente, porque nunca sabrá de antemano lo que la gente querrá. Pero si el gobierno impone coercitivamente regulaciones -por ejemplo, obliga al uso de cinturones de seguridad, los empresarios sabrán que la gente demandará estos aparatos- podrán tener “información” anticipada. Ahora esta información no es tal que antes no sabíamos que existía, es decir, no es creativa, sino simple decisión del burócrata. Teniendo esta anticipación, el empresario puede olvidarse de crear, de servir a la gente y, en cambio, hacer según el gobierno manda.

       Por ejemplo, en muchos países para ejercer determinadas profesiones -medicina, abogacía, ingeniería, etc.- se necesitan títulos habilitantes, por imposición coactiva estatal, otorgados por universidades autorizadas. Conclusión, si Usted consigue la respectiva autorización, puede instalar una casa de altos estudios con el privilegio de que tendrá un mercado potencial asegurado, ya que muchos querrán ejercer estas profesiones y, consecuentemente, necesitarán del título correspondiente. Entonces, puede planificar buena parte de su actividad. Por un lado, de antemano conoce los programas y de aquí puede deducir los costos -necesidad de aulas, horas profesor, y demás- y, por el otro, en función de este costo, puede estimar la relación cantidad de alumnos/aranceles y, consecuentemente, su presupuesto.

       Si en el mercado no existiera esta imposición coercitiva, no tendría asegurado ningún alumno y debería competir con los otros programas de las distintas universidades. De modo que no podría planificar nada: ni el costo, ni la relación alumno/arancel. Lo más que puede hacer es estudiar al mercado natural, de manera de ver qué parece de interés para potenciales alumnos, y luego, enseñar esto al menor costo posible. Seguramente, para cuando empiece las clases el resultado será -por exceso o defecto- muy diferente a lo que imaginó. Entonces, deberá ajustar las cosas. Para cuando las haya ajustado, aparecerán nuevas variables -una computadora nueva, o lo que fuera- que lo obligarán a ajustarse otra vez, y así en un proceso creativo sin fin en función del servicio a las personas.

       Corolario: en el mercado natural, un empresario sólo pone la intención y proyecta el futuro, pero ni antes de empezar, ni después, planifica nada. Por el contrario, participa de un permanente proceso creativo tendiente al perfeccionamiento personal y social. La planificación la hará el mercado natural en tiempo real.[12]

Empresa y sociedad

         Según Jesús Huerta de Soto, todo acto empresarial descubre, coordina y elimina desajustes sociales que implican una oportunidad de negocios -por aquello del lucro a partir del servicio a las personas- y, en función de su carácter competitivo, si estos desajustes no son percibidos y eliminados por el empresario en cuestión, lo que ocurrirá es que la competencia lo hará, desplazándolo. Luego continúa afirmando que “Podría pensarse que… el proceso social movido por la empresarialidad podría llegar… a detenerse… una vez que… hubiese descubierto y agotado todas las posibilidades de ajuste social…” sin embargo, lo cierto es que, en el inagotable proceso de la creación siempre aparecerán “…nuevos desajustes que suponen nuevas oportunidades de ganancia empresarial… en un proceso dinámico que nunca se termina, y que hace avanzar la civilización”[13].

         Así, en un mercado natural, el único modo que tiene una organización para ganar dinero es sirviendo al público -eliminando desajustes sociales- de modo que a las personas les convengan sus servicios y los utilice provocándole ganancias. No tiene posibilidad de cobrar impuestos coercitivamente. En caso contrario, es decir, en caso de que se instale la violencia institucional en el mercado otorgando, por ejemplo, un privilegio monopólico, entonces, las relaciones sociales habrán sido degeneradas. Y la empresa ya no será lo que la naturaleza manda sino un grupo de personas haciendo, ahora sí, planificando, negocios a espaldas del mercado.

        De modo que, es imposible lucrar sin servir a la gente. Insisto, siempre que se respeten aquellos principios básicos de la naturaleza humana, es decir, su libre albedrío y el mercado natural, en todos sus aspectos: comerciales, laborales, y demás. De otro modo, podrían obtenerse grandes ganancias, pero a costa de privilegios de tipo coercitivos. Y, esta coerción, lo que estaría ocasionando, es una distorsión en este proceso de tendencia equilibrante entre las necesidades de los clientes, los empleados y los proveedores, una distorsión de los desajustes sociales de los que ya hablamos.

        El racionalismo supone que todo puede conocerse anticipadamente y así planifica y llega a imponer coactivamente reglas que, necesariamente, serán distintas al orden natural. Una vez impuesta esta situación estática, el proceso de búsqueda de desajustes y la información que los resuelva, deja de tener sentido porque la “información” ya está dada por el planificador. Así, si recordamos que la moral es la adecuación del hombre al orden natural, la ética, al contrario de lo que normalmente hoy se pregona, consiste en obtener el mayor lucro posible.

Organización interna y persona humana               

                   “Puedes tener todo lo que quieras…si estas deseoso de ayudar a otros, lo suficiente de modo que obtengan lo que quieren primero. Y cuando pusimos esa idea en práctica, cuando empezamos a ver a las otras personas como creadas por Dios con sueños propios,…entonces nuestro negocio empezó a crecer espectacularmente”, Jan Severn[14].                                                                                                                                                                                                                                                                                      

        Tenemos aquí, pues, dos métodos de organización distintos: por un lado, el estatismo coercitivo y, por el otro, el mercado natural con su inevitable autoridad moral, esencialmente basado en el servicio y la cooperación voluntaria. La planificación, en función del propio ego, por un lado, y el ordenamiento en función del prójimo, por el otro.                                                                                                                                                                                                                                                                                                                                    

        Si una empresa, por caso, que es única en el país tiene asegurada la no competencia exterior por vía aduanera, es decir, por vía de la fuerza policial estatal tiene, en principio, asegurados los clientes. En consecuencia, su política no estará dirigida a servirlos, sino que hasta puede despreciarlos. Y, además, no necesitará ser eficiente. Pero a partir de la eliminación de la coerción surge la competencia que obliga a servir mejor y a ser eficiente. Y esto conlleva un tipo de empresa diametralmente opuesto. Y un tipo de dirección empresaria totalmente diferente: será tanto más exitosa cuanto más íntima y verdadera sea su vocación de servicio y su sentido de cooperación[15].                                                                                                                                                                                                                                                                                    

        Ahora sabemos que, en un mercado natural, el trabajo es el servicio a la gente. Por otro lado, el verdadero servicio no es sino ayudar a la vida de las personas, que es el objeto del orden natural. En definitiva, entonces, la eficiencia no es sino la medida de la adecuación del trabajo al orden natural, en toda su dimensión: el hombre es uno en cuerpo y alma. Esto es, que no sólo significa éxito económico, sino realización de la vocación personal. En consecuencia, profunda satisfacción por el trabajo que se realiza y, finalmente, fuerte enriquecimiento humano y espiritual al ser, el trabajo, motivo de ayudarse y ayudar. Dos exitosos empresarios citados por James Robinson en su libro “Empire of Freedom” aseguran que “…empezaron no porque querían estar en los negocios sino por…ayudar a la gente…” y encontraron que “…ningún programa social, ningún esquema de bienestar social o caridad…”[16] podía mejorar efectivamente a la sociedad como podía hacerlo una empresa trabajando en un mercado sano.

        En fin, una consecuencia importante del mercado con ausencia de coerción institucional es la gran movilidad y agilidad que existe como resultado de la falta de trabas burocráticas[17]. Una empresa de cualquier rubro puede, rápidamente, cambiar a otra actividad. En cambio, formar una persona es cuestión de muchos años. La consecuencia directa es que, el equipo humano, tiende a convertirse en el capital más importante. Y así las compañías se definen, cada vez más, en función de las personas que la conforman, antes que por su actividad[18]. Este motivo, lleva a que las empresas se preocupen por cada uno de sus miembros, su futuro y sus familias. Aunque a muchos les cueste creerlo, lo cierto es que esto significa que, cada persona, por muy discapacitada que esté, no sólo encontrará un lugar, sino que, además, su trabajo rendirá lo suficiente para sí y para las personas que la rodean.

        En contraposición, las intervenciones coercitivas del Estado en el mercado laboral, producen discriminación hacia los de más escasos recursos, hacia los más débiles físicamente como veremos al estudiar “Las intervenciones coercitivas en el mercado laboral” en el siguiente Capítulo VI. Provocado, además, una verdadera degeneración de las relaciones en el trabajo, creando leyes laborales, luchas de clases y otras cuestiones, que enfrentaron a los miembros de una misma empresa, cuando resulta obvio que deberían ser los primeros en preocuparse por conformar un equipo cohesionado.

        Entonces, como el capital más importante tiende a ser el humano y, por otro lado, el servicio bien entendido empieza por casa la primera prioridad para la compañía es la inversión en sus miembros. En otras palabras, cuanto más dinero se invierta en sueldos, formación, capacitación y demás, mejor equipo humano tendrá y mejor empresa será. Luego vendrá la inversión en bienes materiales, siempre y cuando éstos sirvan para mejorar la calidad de vida, primero, de sus propios miembros.

        Así, formando una organización con un equipo humano de alta calidad, con verdaderas y sólidas virtudes humanas y bien remunerado, es decir, con altas condiciones para servir, la empresa puede ser altamente eficiente, una organización fuertemente preparada y motivada para lo que el mercado natural exige -una acción ardua y dificultosa que valerosamente se comienza- esto es, el servicio y la cooperación voluntarias. Y es a partir de aquí que los clientes, los servidos, la recompensaran con creces. “Cada persona que contacta su empresa está al comienzo de una larga línea de potenciales clientes; resuelva en su favor sus problemas y le retornarán más de lo que usted dio”, escribió Thomas Petzinger Jr[19].

        Realizándose, de este modo, el círculo virtuoso propio y excluyente del orden natural. De modo que, virtudes como la lealtad, la honestidad, la seriedad, el liderazgo[20], entendido como capacidad de sacrificio en pos del servicio a los demás, y la amistad, de donde surge el conocimiento del cliente y, en consecuencia, el modo de servirlo, no son ya valores para discursos, sino realidades cotidianas de alta cotización económica. Recordemos otra vez que el hombre es sólo uno: cuerpo y alma.

        Por nombrar un ejemplo, el precio de mercado de Amway Japan, por allá por 1995, era de 5.100 millones de dólares. Lo sorprendente es que sus bienes materiales eran solamente una pequeña parte de este monto. El resto era virtual, era el precio que el mercado estaba dispuesto a pagar por sus relaciones interpersonales, por la lealtad y demás virtudes, dentro de esta empresa de venta directa.

        Como consecuencia de estas virtudes humanas, el ambiente diario es un ambiente natural -con el consiguiente ahorro en salud por falta de stress- en donde no se pierde tiempo en luchas internas y se gana al ayudar a los demás. De esta manera, la empresa se convierte en un círculo virtuoso que se auto genera. Por el contrario, la cruda “competivitis”, en donde, de lo que se trata, es de eliminar al enemigo, nada tiene que ver con el mercado natural, sino que es el resultado de la sociedad artificial, que introduce violencia dentro de las relaciones laborales y sociales[21].

        Por otro lado, la disminución de la coerción institucional en los mercados da lugar a la consolidación de la verdadera autoridad, la moral, que en el interior de la empresa se transforma en un aumento del liderazgo por influencia por sobre los sistemas de tipo militar. Esto, de ninguna manera conlleva falta de conducción o de autoridad sino que significa dar mayor campo de acción a cada miembro, de modo que pueda explotar al máximo sus calidades personales lo que, por el contrario, concluye en mayor orden, mayor adecuación al orden natural. Por otro lado, esto lleva a esquemas cada vez más horizontales incluyendo, en muchos casos, a la propiedad: cada vez hay más miembros en las empresas que son accionistas.

       Como consecuencia de esta libertad, horizontalidad y de la dedicación al servicio real, las empresas son, cada vez más, organizaciones abiertas y transparentes, en donde todo se comunica y se discute con los empleados, accionistas y hasta con el público en general.

        Recordemos que, en una economía planificada desde el gobierno, los empresarios tienen cierta cantidad de información anticipada -aunque ésta es falsa- y, como la gran disyuntiva entre la empresa autoritaria y la natural es que, en la primera, se eliminan los costos de transacción internos, lo que queda superado por la enorme ventaja en cuanto al modo de conseguir más información en las segundas, se impone el primer método de administración, por cuanto, al ser la información anticipada, no existe la ventaja de las segundas y, en cambio, le quedan los altos costos de las transacciones internas.

        En otras palabras, al anular el Estado coercitivo el proceso creativo no tiene sentido, y es muy costoso, darles libertad a los empleados porque éstos la utilizarán, de modo necesario, para ejercer su creatividad que chocará, naturalmente, con la planificación impuesta provocando un desgaste inútil.

        Los organigramas naturales resultan, entonces, de la eliminación de la coerción y la planificación[22] logrando una organización más ordenada, más fuerte y más eficiente, con tendencia a emular internamente el proceso del mercado natural, según sabemos. Así, la antigua organización de tipo piramidal, casi militarizada, en donde sólo existen iniciativas en la cúpula, deja paso a organizaciones de tipo rastrillo, luego divisionales, poli funcionales, en donde ya la iniciativa es de muchas unidades y más tarde a las unidades por proyecto. Y hasta llegar a lo que, probablemente, es lo último hoy en día que es el networking, que se caracteriza por estar conformado por personas hablando con personas, punto a punto, sin esquemas militarizados, sino con relaciones de tipo profesionales empresariales, cambiando jerarquías por liderazgos[23].

        En el networking se liberan las iniciativas, lo que las multiplica ampliando notablemente el horizonte de la empresa. Además el sistema retribuye directamente por ayudar a otros, lo que crea una tremenda fuerza entre de los distintos miembros. Este sistema provoca, además, una gran sinergia entre profesión y familia lo que a su vez da fuerzas reales a las personas. Es un sistema basado en relaciones interpersonales, a partir de fuertes virtudes humanas, y estas son difícilmente destructibles, de modo que es mucho más fácil que caiga una empresa piramidal a que caiga una empresa de este tipo.

       Por otro lado, es un sistema que no sólo admite los errores, sino que solamente evalúa el resultado positivo efectivo -medido, básicamente, en cuanto a capacidad de ayudar a los demás- lo que significa que dejan de tener sentido los currículos. Por el contrario, la existencia de la organización jerárquica dentro de la empresa da lugar a un costo burocrático que, según Paul Milgrom[24], se debe a “actividades de los subordinados destinadas a obtener influencia”, es decir, que son tentativas estratégicas de modificar las acciones de sus superiores en su propio provecho: el lobby y las luchas internas.

        Una característica de las organizaciones de tipo militar consiste en que la información es negada hacia abajo, se escamotea en una actitud egocéntrica propia de un sistema de desconfianza, debido a que no está basada en la verdad. Recordemos que, las empresas de tipo militar son incentivadas por la planificación estatista, la información falsa. En cambio, las nuevas organizaciones se caracterizan por el rápido y veloz intercambio de la información entre todos ya que la verdadera función empresaria, consiste en eliminar desajustes sociales que implican desinformación. Señalemos que el avance tecnológico tiene mucho que ver con la rapidez y apertura con que se intercambia conocimiento siendo ésta, probablemente, la causa por la que se auto acelera[25].

        Para terminar, quiero señalar algo que no es poco importante. La cultura moderna nos ha hecho creer que el resultado neto positivo del trabajo de cada persona -sobre todo en los niveles más bajos- es algo que tiende a desaparecer. Efectivamente, una vez terminada la labor, se obtiene un resultado -por ejemplo, el sueldo- que uno puede gastar, con lo que lo trabajado desaparece, o que puede invertir con lo que, probablemente, perdurará un tiempo más. Pero la verdad es otra. Efectivamente, cuando Usted construye una casa, por ejemplo, el resultado de su trabajo no desaparece. Pero aún más, si Usted la alquila, no sólo conserva el capital que formó con su trabajo sino que éste aumenta. Y esto es lo propio del orden natural: lo realizado queda proyectado -y potenciado- hacia el futuro de modo inevitable. Si el trabajo hoy se termina con el sueldo del mes, es porque el Estado coercitivo está interfiriendo negativamente todo el proceso creativo -de suyo imperecedero y creciente: plante una semilla y verá cómo crece sola- convirtiéndolo en algo circunstancial, perecedero. Los nuevos sistemas, por ejemplo, el networking, están, cada vez más, ayudando a revertir esta situación, y así el trabajo de cada persona se multiplica exponencialmente a medida que crece la red que, como nunca muere, proyecta el trabajo hacia el futuro.


[1] Ver Armen A. Alchian y Harold Demsetz, ‘Production, Information Costs, and Economic Organization’, American Economic Review (1972): 777-95; Oliver Hart, ‘An Economist’s Perspective on the Theory of the Firm’, Columbia Law Review, vol. 89, 1989; G.B. Richardson, ‘The Organization of Industry’, en G.B. Richardson, ‘Information and Investment’, Claredon Press, Oxford 1990; David J. Teece, ‘Economies of Scope and the Scope of the Enterprise’, Journal of Economic Behavior and Organization 1 (1980): 223-47.

[2] De aquí, de esta rigidez, los paradigmas que rigen la administración empresarial y la economía (en el racionalismo) sugieren que los mercados internos, que son la base del proceso naturalmente espontáneo, están condenados al fracaso. Porque una ‘empresa’ comercial es, esencialmente, una estructura jerárquica de ‘autoridad’, ¿de qué otro modo puede ejercerse la ‘autoridad’ coercitiva? Entre muchos, este punto de vista queda claramente establecido por tres destacadas personalidades de la economía empresarial: Ronald Coase, Oliver Williamson y Alfred Chandler. Coase, premio Nóbel de economía en 1991, sugirió, en un famoso artículo escrito en 1937, que las firmas comerciales existían para reducir los costos de transacción. Desde este punto de vista, la esencia de la organización era la sustitución del intercambio de mercado por la planificación y la autoridad. Supuestamente, al someter las diversas partes de una industria a una propiedad común (rígida), los administradores de la empresa reducen y hasta eliminan los costos resultantes de la búsqueda de proveedores y clientes, las negociaciones, la necesidad de garantizar la calidad y el cumplimiento de los contratos. Según ellos, cuando las ineficiencias, de la planificación y el manejo autoritario, exceden los costos de transacción emergentes de la participación en los mercados (es decir, cuando ya no se puede justificar la inexistencia de los mercados internos), las firmas comerciales permanecen separadas y llevan a cabo tratos recíprocos en el mercado. En verdad, Coase más tarde se dedicó a identificar los incentivos que motivan a los administradores a adoptar diferentes formas de organización empresarial, olvidando, en alguna medida, la cuasi oposición entre ‘mercados’ y ‘organizaciones’. Ver, por ejemplo, una conversación con Coase en Steven Cheung, ‘The Contractual Nature of the Firm’, Journal of Law and Economics, 1983 (Ver Jerry Ellig, ‘Fijación de precios internos para servicios corporativos’, Libertas, no. 25, ESEADE, Bs. As., Octubre de 1996, p. 122).

[3] ‘La Teoría de la Empresa: Los austriacos como precursores y críticos de la teoría contemporánea’, Libertas, no. 26, ESEADE, Buenos Aires, Mayo de 1997, p. 27. Por su parte, Peter G. Klein, asegura que “El modelo de la empresa según los libros de texto ha venido causando una frustración cada vez mayor a los economistas. La ‘empresa’ de la microeconomía intermedia es una función productiva, una misteriosa ‘caja negra’ cuyo contenido le está vedado a la teoría económica respetable (más bien está relegado a las disciplinas menores de la administración, la teoría de la organización, la psicología industrial, etc.). Ese modelo es útil en ciertos contextos, pero se ha demostrado que no puede explicar diversas prácticas comerciales que se llevan a cabo en el mundo real: integración vertical y lateral, diversificación geográfica y en el ramo de producción, franquicias, contratos comerciales a largo plazo, fijación de precios de transferencia, empresas colectivas de investigación, y muchas otras. Los economistas han buscado una alternativa a esta concepción de la empresa como función productiva y se han volcado hacia una serie de obras en las cuales se la considera como una organización, merecedora en sí misma de un análisis económico. Esta bibliografía, que está empezando a surgir, es la parte mejor desarrollada de lo que se ha dado en llamar ‘la nueva economía institucional’ (Puede encontrarse una visión de conjunto de la nueva economía institucional y de la teoría de la empresa en Ronald H. Coase, ‘The Institutional Structure of Production’, American Economic Review 82 1991: 713-19; Eirik Furubotn y Rudolph Richter, ‘The New Institutional Economics: An Assessment’, Texas A&M Press, College Station, Texas, 1991; Bengt R. Holmström y Jean Tirole, ‘The Theory of the Firm’, en Richard Schmalensee y Robert D. Willig (eds.), Handbook of Industrial Organization, vol. 1, North-Holland, Amsterdam, 1989, pp. 61-133; R. N. Langlois, ‘The ‘New’ Institutional Economics’, en Boettke (ed.), 1994, pp. 535-40; y el Journal of Institutional and Theoretical Economics, marzo de 1993, de 1994 y de 1995; en Howard A. Shelanski y P. G. Klein, ‘Empirical Research in Transaction Cost Economics: A Review and Assessment’, Journal of Law, Economics and Organization 11 (2) 1995: 335-61, se realiza un estudio del trabajo empírico relacionado). Esta perspectiva diferente ha mejorado y enriquecido muchísimo nuestro conocimiento acerca de las empresas y otras organizaciones, hasta tal punto que ya no podemos estar de acuerdo con la afirmación que Ronald Coase hizo en 1988, según la cual ‘el porqué de la existencia de las empresas, qué es lo que determina el número de empresas, y lo que estas hacen… no son cuestiones que interesen a la mayoría de los economistas’ (‘The Firm, the Market and the Law’, U. of Chicago Press, 1988, p. 5)”, ‘La empresa y el cálculo económico’, Libertas, no. 27, ESEADE, Bs. As., Octubre de 1997, pp. 83-4.

[4] Ver ‘¿Planifican las Empresas?’, Libertas no. 26, ESEADE, Bs.As, Mayo de 1997.

[5] Para que no quede duda alguna de que el cerebro humano, por muy ‘preparado’ que esté, no puede planificar por sobre el mercado veamos lo que pasó con Long Term Capital Management LP (LTCM), firma que operaba en Wall Street desde 1993, llegando a ser la mayor reunión de ‘cerebros’ en la historia de Wall Street, juntando a 25 Ph. D. (doctorados), muchos profesores de la escuela de negocios de Harvard University, incluidos dos premios Nóbel, Robert Merton y Myron Scholes. En tanto que el fundador tenía amplia y exitosa experiencia en firmas del prestigio de Salomon. En 1994, el retorno anual a los inversores, después de comisiones, fue del 19,9 por ciento, cuando la media en Wall Street era del 16 al 17 por ciento. Pero en 1995 este retorno trepó hasta el 42,8 por ciento, en tanto que 1996 llegó al 40,8 por ciento, siempre después de comisiones. Semejantes éxitos, los llevaron a la soberbia actitud de creer que el cerebro humano era capaz de planificar, de adelantar el futuro, y así le aseguraban a todos los clientes que ellos tenían el cerebro, el prestigio y la experiencia necesaria como para realizar los mejores negocios. Pero la realidad tardó poco en desenmascararlos. Y, mientras LTCM caía en picada, un consorcio de 14 bancos y entidades financieras de primera línea (los nuevos dueños), tuvieron que aportar, en septiembre de 1998, un total de 3.625 millones de dólares, a instancias de la Reserva Federal, para rescatar a la empresa de los ’25 Ph. D.’ y, así, ‘salvar al sistema’ (ver el Wall Street Journal, New York, Monday November 16 1998, p. A1).

[6] Un acercamiento, en este sentido, puede verse en la teoría de la administración basada en el mercado, según la cual, el éxito de la empresa depende esencialmente de la habilidad para reproducir, dentro de la organización, características propias del mercado. Ver, por ejemplo, Jerry Ellig, ‘Internal Pricing for Corporate Services’, Documento de Trabajo, Center for the Study of Market Processes, George Mason University, 1993; y Wayne Gable y Jerry Ellig, ‘Introduction to Market-Based Management’, Center for Market Processes, Fairfax, Va., 1993. Los mercados internos, que se empezaron a utilizar en el tipo de organización empresaria multidivisional, básicamente consisten en dividir a la empresa en sectores de modo que cada uno actúe con respecto al otro como si fueran empresas distintas, vendiéndose y comprándose mutuamente; ver William Halal, ‘The New Capitalism’, Wiley, New York, 1986, ch. IV.

[7] Ver Esteban Thomsen, ‘Prices and knowledge: A market process perspective’, Londres y Nueva York: Routledge, 1992, p. 61.

[8] I. Kirzner, ‘El descubrimiento empresarial y el proceso competitivo del mercado: el punto de vista austriaco’, en ‘Competencia y Empresarialidad’, Unión Editorial, Madrid 1998, p. 263. Ver Ernest Pasour, ‘Economic efficiency and inefficient economics: another view’, J. Post-keynesian Econ., primavera 1982, 4 (3), pp. 454-9; N. Moldofsky, ‘Market theoretical frameworks-which one?’, Econ. Rec., junio 1982, 58 (161), pp. 152-168; George L.S. Shackle, ‘Epistemics and Economics: A critique of economic doctrines’, Cambridge: Cambridge University Press, 1972; James M. Buchanan, ‘Natural and artifactual man’, en ‘What should economists do?’, Indianapolis: Liberty Press, 1979, pp. 93-112.

[9] ‘Socialismo, cálculo económico y función empresarial’, Unión Editorial, Madrid 1992, p. 60. Recordemos que, para santo Tomás de Aquino, crear es hacer algo a partir de la nada de donde, en rigor, como El Creador es Dios, sólo El es capaz de crear algo de la absoluta nada, el hombre sólo puede participar de esta creación. Así, la característica de la ‘creación’ humana es que ésta consiste en encontrar información que antes ni siquiera sabíamos que existía, pero nunca crear información de la nada como pretende el racionalismo. Nótese que encontrar significa una actitud (‘empírica’) volcada hacia lo preexistente, en tanto que ‘crear de la nada’ significa una (abstracción racionalista) actitud egocéntrica: es el yo que crea, para tener todo ‘ego controlado’ desde su origen.

[10] ‘Socialismo, Corrupción Ética y Economía de Mercado’, Libertas no. 27, ESEADE, Buenos Aires, Octubre de 1997, p. 266.

[11] Quizás el caso más sintomático sea el tipo de organización que imaginó Frederick Taylor (‘Principles of Scientific Management’, Norton, New York, 1911) que desarrolló en base a su teoría de la ‘administración científica’ que tiene, de hecho, grandes similitudes con las propuestas de una planificación económica centralizada por el Estado. Ambas propugnan la creación de planes ‘racionales’, articulados para pre coordinar la conducta humana.

[12] Así David Parker y Ralph Stacey aseguran que “Solamente la firma adaptable basada en el aprendizaje en ‘tiempo real’ y rápida reacción- la firma inherentemente flexible- puede contender con el desconocido futuro. Estas firmas operan exitosamente con una combinación de ambas ordinarias y extraordinarias reglas de dirección. En otras palabras, son las firmas que operan con (bounded instability) equilibrio inestable, como los sistemas creativos en la naturaleza”, ‘Chaos, Management and Economics’, IEA Hobart Paper 125, London 1994, p. 70.

[13] ‘Socialismo, cálculo económico y función empresarial’, Unión Editorial, Madrid, 1992, p. 78.

[14] Citado por Rich DeVos en ‘Compassionate Capitalism’, Ed. Plume-Penguin, USA, 1994, p. 27.

[15] Edward B. Roberts, profesor del Massachusetts Institute of Technology (MIT), asegura que “Entre las compañías no técnicas (en los EE.UU.) …el índice de fracasos es de hasta 90 por ciento en sus dos o tres primeros años… Yo les diría que no funden una empresa mientras el mercado no de muestras de que pueden hacerlo. Es preciso que usen su habilidad no sólo para poner a punto sus ideas, sino también para probar su eficacia en el mercado. ¿Estará la gente dispuesta a comprar mi producto o servicio? No deben actuar… tomando como base su propio ego. Lo más importante de todo es averiguar cuáles son los deseos del cliente”, ‘Como crear una compañía de alta tecnología’, Facetas no. 100, USIA, Washington DC 2/93, pp. 47 y 51. En fin, entre los muchísimos artículos de actualidad puede leerse ‘Le client, valeur montante de l’entreprise’, Le Figaro Economie, Paris, 23 Novembre 1998, p. 35 y ss.

[16] Op. cit, Ed. Prima, USA, p. 144.

[17] Tengamos en cuenta que existen empresas aparentemente libres porque en su rubro en particular, por ejemplo, la edición de diarios, no existen regulaciones estatales que las coarten. Pero, en el fondo, tienen tantas regulaciones coercitivas (leyes impositivas, laborales, ordenanzas municipales en cuanto a la comercialización, y demás) que son libres solamente en la superficie. Por ejemplo, en algunos países, la legislación obliga a que, quienes manejan las rotativas, estén afiliados al sindicato gráfico. Entonces, si el dueño del diario, decidiera cambiar a una empresa de construcciones no podría hacerlo porque, por un lado, no puede echar a los obreros dado que la legislación se lo impide (o se lo encarece desproporcionadamente), y, por el otro, no puede obligar a los obreros del sindicato gráfico a pasarse a la construcción.

[18] “Michael Milken (financiero norteamericano, creador de los llamados ‘bonos basura’), quien sabe lo suyo con respecto a inversiones, ha resumido la situación en ocho palabras: ‘El capital humano ha sustituido al capital monetario’. … el conocimiento pasa a ser el sustituto definitivo, el recurso crucial de una economía avanzada. Y a medida que esto sucede, su valor sube como la espuma”, Alvin y Heidi Toffler, ‘La creación de una nueva civilización’, Plaza & Janés Editores, España 1996, p. 48.

[19] The Wall Street Journal, New York, November 8, 1996, p. B1.

[20] Hablando de autoridad moral, “Lo definiremos de la siguiente manera…: El liderazgo es aquel proceso mediante el cual una persona determina el objetivo o dirección de otra u otras personas, y logra que ellas se conduzcan juntas con él y juntas entre sí en esa dirección con habilidad y total compromiso”, Elliot Jacques y Stephen D. Clement, ‘Cualquier persona es capaz de ejercer un liderazgo efectivo’, El Cronista Management, no. 49, Buenos Aires, Julio de 1997, p. 1. En la misma revista puede leerse un artículo interesante de Jorge A. Rumbo cuyo título resume el contenido: ‘La influencia, en lugar de la coerción, genera resultados muy positivos’, p. 10.

[21] Al igual que en cualquier deporte, la competencia ayuda doblemente lejos de perjudicar: alienta las virtudes sanas, crea el ‘compañerismo’, edifica la nobleza en el juego y así, finalmente, promueve el progreso social, espiritual y material. Efectivamente, para poder jugar tenis, por ejemplo, Usted necesita a un competidor que le devuelva la pelota desde el otro lado de la cancha. Pero, además, éste lo incentivará a mejorar su juego de modo que Usted disfrute aún más. Por caso, tres competidores querían construir barrios cerrados en tierras alejadas. Cada uno, por su parte, no podía hacerlo porque no había, hasta la zona en cuestión, una ruta en buen estado. Pero, a pesar de ser competidores o, mejor dicho, a raíz de que eran sanos competidores, se pusieron de acuerdo y, entre los tres, sí construyeron la ruta. Y, ahora, cada uno, compitiendo en el mismo lugar, puede realizar su negocio a la vez que favorecer a la comunidad en general al construir un nuevo camino. Si, en cambio, la ruta hubiera sido construida en forma coercitiva por el Estado con dinero de toda la sociedad, entonces, estos tres competidores no hubieran tenido la oportunidad de colaborar mutuamente y, probablemente, lo que hubieran hecho es tratar de convencer (sino sobornar) al funcionario en cuestión, para que la ruta favoreciera a cada uno dejando a los otros dos fuera de la competencia. Y así es como se introduce la violencia y la corrupción en la sociedad.

[22] Según Andy Kessler, “El Proyecto Manhattan” (memorable por su faraónica ineficiencia) “fue la empresa más centralizada de su tiempo… todos… estaban compartimentalizados de manera de realizar su trabajo específico, reportando hacia arriba una cadena de comando militarizada”. En cambio, “Internet fue un muy complejo proyecto que, sin embargo, fue construido esencialmente sin nadie a cargo. La gente discutía sobre, y ocasionalmente se ponían de acuerdo, una serie de especificaciones. Todos sabían todo, así y todo, de alguna manera, el trabajo se dividió entre los participantes”, ‘The Upside-Down World of High-Tech’, The Wall Street Journal, New York, July 19, 1999.

[23] Justamente el éxito de estas organizaciones depende de la rapidez y eficacia con que cada persona pueda recabar información en el mercado para adaptarse en ‘tiempo real’ a lo que demanda, en un proceso creativo sin fin.

[24] ‘Employment Contracts, Influence Activities and Efficient Organization Design’, Journal of Political Economy, 96, 1988: 42-60. 

[25] “Boeing fue capaz de construir su avión 777 dos años antes de lo que hubieran sido capaces sin integración por redes informáticas… lo cortaron en secciones, juntaron equipos alrededor del mundo y los hicieron trabajar juntos muy eficientemente. Y, además, probablemente tuvieron un 20 o 30 por ciento de aumento en la productividad”, aseguró John Chambers, cabeza de Cisco Systems (‘Big shift in corporate attitudes on electronic commerce’, Financial Times, London July 2 1997, p. 2 FT-IT). Por otra parte, estos avances tecnológicos están provocando la inevitable integración de todo el mundo de modo cada vez más rápido y efectivo, a la vez que la tecnología permite cada vez más obviar las fronteras nacionales coactivas.

                                                      

¿Hasta cuándo fiesta en Wall Street, y velorio argentino?

Por Alejandro A. Tagliavini*

                   La incertidumbre respecto a la recuperación de EE.UU. sigue alta, a pesar de que los datos adelantados de agosto muestran una expansión de la actividad empresarial mayor que la estimada. Todo gracias a que, tanto en EE.UU. como en Europa, la inyección de dinero por parte de los bancos centrales se ha demostrado incondicional y esta inflación catapulta a las bolsas.  

                   La semana pasada, el S P 500 logró un nuevo máximo histórico tras subir 0,67% (5,13% en el año), el NASDAQ 100 también bate récords al repuntar 3,50% (32,4% desde enero) y el Dow Jones apenas se mueve (2% abajo en 2020). Según el análisis técnico, los analistas creen WSt sigue “absolutamente alcista” y prevén que mientras el NASDAQ no pierda al cierre de una sesión los 10.855 y, en tanto el S&P 500 no pierda los 3.300 puntos, todo sigue para arriba.  

                    Semana en la que Apple se convirtió en la compañía más valiosa en bolsa del mundo y el viernes subió 5,15%, en la víspera del stock split o desdoblamiento de sus acciones de cuatro acciones por una. En los últimos siete días destacan los ascensos de Target (12,8%), L Brands (12,6%), Nvidia (9,5%) –como anticipamos en una columna anterior– , y Apple (8,4%).

                   Entretanto, los futuros del Brent caen 1% en la semana, hasta los USD 45,46 su nivel más alto desde marzo. Los del WTI en la zona de los USD 42,3 suben un 0,7%, así, en lo que va de año, caen 31%. El oro termina en USD 1.934 cediendo 0,1% con respecto de la semana pasada y quedando la rentabilidad en 2020 del 27%.  

                   Por cierto, el S&P 500 está siendo alentado por el peso cada vez mayor del sector tecnológico, el gran beneficiado de la cuarentena. Pero, atención, cuando levanten las cuarentenas esto podría cambiar radicalmente. El selectivo que mejor representa al sector, el Nasdaq 100, sube 65% desde los mínimos de marzo. Ritmo que la bolsa europea no ha seguido. La brecha del Stoxx 600 -pierde 12% en el año- con Wall Street es de más de 17%. El Stoxx 600 cotiza actualmente un PER de 16 veces, según las estimaciones de ganancias para 2021, 20% por debajo del exigente multiplicador que presenta el S&P 500.

                      Y ahora hago propaganda, ya que nuestra especialidad en The Cedar Portfolio son los ETF de ESG sobre los que, como reporta el FT, el 45% de los encuestados por Invesco planeaba aumentar la cantidad que invierten en estos pasivos en los próximos dos años, y solo el 5% dijo que la reduciría. Este gráfico muestra los flujos en la región Emea (Europe, Middle East, Africa):

                    A nivel global, los ETF de ESG registraron entradas netas de USD 32.000 M en el primer semestre de 2020, según datos de ETFGI, más del triple durante el mismo período del año pasado. Esto llevó los activos totales a un récord de USD 88.000 M.

                   En lo que respecta a Bitcoin (BTC) y al mercado de las criptomonedas, favorecen las inyecciones de liquidez y perjudicaría el colapso de WSt. La correlación con el S&P 500 es muy clara: en los últimos 10 años, los mejores años del S&P 500 han sido también los mejores de Bitcoin.

                   La pregunta es ¿Cuándo explotará la burbuja financiera?

                   Suele creerse que el mercado de valores es un reflejo de la economía. A ver, el Dow Jones incluye a las 30 y el S&P 500 a las 500 empresas más grandes. Pero estos no son todos los negocios, las pyme representan la enorme mayoría de la economía. Así, mientras sube WSt por las Big Tech, la economía en general decae.

                    Las temporadas alcistas nacen del pesimismo, crecen en el escepticismo, maduran con el optimismo y mueren con la euforia, y las burbujas explotan cuando llega la “soberbia” -la codicia- y los inversores se creen que el alza es eterna. Pese a que la economía no está en su mejor momento, las bolsas están de fiesta gracias a los estímulos monetarios. Pero tarde o temprano, los fundamentales importan. Y los activos están sobrevalorados como vengo diciendo hace rato, pero, ¿hasta cuándo? Sin dudas un evento clave es la elección presidencial en EE.UU. 

                   Es que Trump significa recortes de los impuestos corporativos, desregulación, inyecciones de liquidez y déficit fiscal y hasta noviembre buscará seguir inflando la burbuja como estrategia electoral.   

                  En fin, recomiendo un indicador infalible: el de Judith Julia que asegura que, desde que empezó en trading, probó infinitos indicadores y osciladores pero, entre todos, descubrió uno que no falla jamás, el PCC. PACIENCIA, porque el trading es un oficio lento y cuánto más nos obcequemos en querer saltar pasos, más lento y largo será. CONSTANCIA ya que en el trading caerás miles de veces y deberás levantarte, porque el éxito es para los que no se rinden. CONSISTENCIA, que resulta de la paciencia y la constancia, y es que hay que tener muy presente en el pensamiento el objetivo final, y se llegará.

                  Y, finalmente, en el submundo irracional, está Argentina. Todos los días demostrando que tiene vocación de forzar, obligar, violentar, destruir: ahora declaran a internet, tv paga y móviles como “servicio público”. Así, la gente está cada día más preocupada y descreída. Así, la venta de dólares es récord. Según el BCRA, durante la primera mitad de agosto se vendieron 742 M, o sea 174 M más que en julio y más que los 679 M de mayo.

                   Así, el CCL subió llegó al récord de $ 135, lo que demostró que persiste la necesidad de los inversores por dolarizarse. El dólar minorista sigue en $ 77,50. De esta forma, el dólar “fuga” avanza 8,8% en el mes y 81,4% en el año y las brechas vuelven a superar el 80%, nivel que acelera el drenaje de reservas ya que no sólo activa una mayor dolarización por cobertura, sino que suma participantes dedicados a arbitrajes.

                  Por cierto, muchos adelantaban operaciones debido a que esta semana el parking por el canje generaría un feriado virtual del dólar Bolsa. Es que los bonos en dólares son mayormente utilizados para hacer CCL y, dado que estos papeles van a estar asignados al canje, se podría complicar la operatoria para dolarizar carteras.

                    Y, por cierto, el blue que sube 82% en 2020, expone la inflación mejor que el IPC que, además de estar pisado por el gobierno, dada la cuarentena como ya explicaba Dan Kopf según relaté en una columna anterior y señala Daniel Sticco, entre otros, cambiaron los hábitos de consumo y, por tanto, este IPC ya no refleja la verdad.

                   Así, en este gráfico publicado por Infobae Profesional se ve que solo 6 acciones de la Bolsa le ganan al blue y, lo que ganan, no vale la pena, sobre todo comparado con algunos Cedears o acciones directamente compradas en WSt.

                    Y menos van a valer la pena en el futuro dada la “suba” del dólar, en rigor, la devaluación del peso por exceso -astronómico- de oferta. Algunos ingenuos creen que el blue a fin de año llega a los $ 170, en fin, personalmente miró más bien el cambio en el exterior que está más libre de las influencias nefastas del gobierno argentino. Y en el Banco de la República Oriental del Uruguay con 275,7 argentinos nos dan 44,11 uruguayos y con eso 1 dólar.

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

Una peli de ciencia ficción: Tesla y el inframundo (ArgeSudán)

Por Alejandro A. Tagliavini*

                    Increíble pero real, las acciones de Tesla TSLA superaron este jueves los USD 2.000, ganando un 483% este año, en comparación con ganancias de alrededor del 5% para el S&P 500, y han subido 869% en los últimos 12 meses, en comparación con un avance del 17% para el S&P en el mismo período.

                    Subieron 6,56% este jueves, luego de caer el miércoles, rompiendo una racha ganadora de cinco sesiones y una ganancia del 37% en ese período. La carrera actual comenzó después de que el fabricante de automóviles eléctricos de Silicon Valley anunciara una división de acciones de 5 por 1 la semana pasada.

                    La medida tenía como objetivo “hacer que la propiedad de acciones sea más accesible para empleados e inversores”, dijo la compañía. Cada accionista registrado, a partir del 21 de agosto, recibirá un dividendo de cuatro acciones ordinarias adicionales por cada acción que posea en ese momento, que se distribuirá después del cierre del 28 de agosto.

                    Para Dan Ives de Wedbush, Tesla está siguiendo a AAPL Apple Inc. que ha logrado un récord histórico y, como señala Jesse Felder, en tiempo récord:

               La división fue “un movimiento estratégico inteligente en el momento adecuado” dada su sólida base minorista y el “creciente apetito” de los inversores por Tesla y, en términos más generales, por la industria de vehículos eléctricos, dijo Ives. La compañía dos veces este año sorprendió a los inversores con una ganancia trimestral, cuando Wall Street esperaba pérdidas; y sus resultados del segundo trimestre, su cuarto trimestre consecutivo de ganancias GAAP, la habilitan para que la incluyan en el S&P 500.

               La inclusión, que se espera que suceda dentro de unos meses, desataría un torrente de dinero nuevo de innumerables fondos cotizados en bolsa, y sería seguida por fondos de pensiones, mutuos y otros fondos administrados activamente en los EE. UU. y en el extranjero, que siguen el índice de referencia de gran capitalización.

                Además de la rentabilidad de Tesla, varios analistas han elogiado sus reservas de efectivo, la fuerte demanda continua de sus vehículos eléctricos, sus nuevas fábricas que se están construyendo en Texas y Alemania, y un “día de la batería” programado para el 22 de septiembre, así como el lanzamiento esperado del Cybertruck, su camioneta eléctrica.

                 Personalmente, no termino de entender el recorrido de Tesla como ya he explicado en una nota anterior pero, aun así, sí que apuesto fuerte por Elon Musk por que es el arquetipo del mercado libre, de la actividad privada -aunque nadie sea perfecto- ya que, entre otras cosas, no solo ha enfrentado a las cuarentenas policiales de los Estados y triunfado, sino que privatiza hasta el espacio.

              SpaceX, la empresa aeroespacial de Elon, ya vale USD 46.000 M gracias a que consiguió una ronda de inversión de más de USD 1.900 M de financiamiento. De acuerdo a Bloomberg, la nueva valuación de la empresa la convierte en una de las compañías estadounidenses más valiosas entre las financiadas por el capital de riesgo.

             El 2 de agosto, SpaceX concretó una exitosa misión junto a la NASA realizando el primer viaje al espacio de un vehículo de propiedad privada y que, además, fue el primer vuelo espacial tripulado en nueve años desde EE.UU. Y ahora apuntan a realizar el primer vuelo operativo con astronautas de la nave espacial Crew Dragon, y el cohete Falcon 9, a la Estación Espacial Internacional a fines de octubre. SpaceX, entre otras muchas cosas, lleva adelante los preparativos para integrar el satélite argentino SAOCOM 1B al lanzador Falcon 9 que lo transportará al espacio en unas semanas.

                 En fin, hablando de automotrices, en fuerte contraposición con Elon en todo sentido, Argentina sigue el camino de Sudán que acaba de anunciar que ya no puede controlar el tipo de cambio porque se ha quedado sin reservas.

                 Según el ministro de producción no hay un freno a la importación de autos sino que están trabajando en planes productivos, como un acuerdo con Adefa para que se produzca más en el país, porque la balanza automotriz es muy desequilibrada, y eso le generaría faltante de dólares al BCRA.

                   Dice el ministro que “Si nos ponemos a importar y descuidamos la producción nacional… nos quedamos sin dólares y terminás devaluando abruptamente… hay una problemática recurrente cada cinco o diez años en el mercado cambiario porque nos faltan dólares. La solución es muy clara: hay que exportar más y producir lo que se pueda en el país… Poner parches como fue tomar deuda no funcionan. La solución es que se genere la oferta de dólares, esa es nuestra obsesión”. 

                    Obviamente no escuchó a uno de los mejores economistas, Roberto Cachanosky, que explicó claramente la real causa por la que faltan dólares: por que “nadie quiere vender sus dólares artificialmente baratos” al BCRA y, en cambio, “todos quieren comprar”, así no alcanzan los dólares al precio artificialmente fijado por el Estado. Es más, no es que falten dólares, lo que sobran son pesos que la población no quiere.

La solución, obviamente, es como la de Elon Musk, creer en el mercado libre y dejar que el dólar llegue a un equilibrio natural entre oferta y demanda lo que, por cierto, no provocará inflación -a lo sumo una suba del IPC- ya que no es que sube el dólar sino al revés, se deprecia el peso por la exagerada emisión, por la inflación.

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

Las actas de la Fed, el oro y un récord para Apple

Por Alejandro A. Tagliavini*

                   Las actas de la reunión de la Fed —generalmente publicadas tres semanas después de que se reúna su Comité Federal de Mercado Abierto, FOMC en inglés— dan detalles sobre las preocupaciones económicas anónimamente y el consenso alcanzado. Los detalles a menudo revelan una o dos piezas interesantes de información no transmitida durante la rueda de prensa del presidente de la Fed tras la reunión.

                    El acalorado debate sobre la actuación de la economía estadounidense, durante las cuarentenas y demás represiones a los mercados con la excusa de la “pandemia”, es lo que hace que las actas de hoy -de la reunión de los días 28-29 de julio- sean tan leídas por traders de divisas, valores y metales preciosos.

                    La próxima decisión sobre las tasas de interés no se considerará hasta el 16 de septiembre. Hasta entonces, los gobernadores de la Fed expresarán sus opiniones sobre la economía y detalles como el empleo y la inflación, pero las actas de hoy de la reunión de julio son particularmente cruciales para el oro. La Fed decidió mantener las tasas de interés en el actual nivel de 0 -0,25 y estableció una política de inflación promedio de alrededor del 2%, pero parece dispuesta a aceptar una tasa superior a ese nivel. En este momento, la inflación ronda el 1%.

                    Si bien las tasas a corto plazo se acercan a cero, las reales a largo plazo se han vuelto negativas. Eso ha hecho que los precios del oro se dispararan a un récord por encima de los USD 2.000 la onza, mientras que el dólar se desplomaba.

                    Lo que queda por ver es si la Fed será más acomodaticia de lo que ha sido, incluso, después de la crisis financiera. Vale recordar que, hace doce años, la Fed redujo las tasas a cero y las mantuvo allí durante seis años, mucho después de que la economía y los mercados se recuperaran.

                      El martes, los futuros del oro superaron los USD 2.020 pero luego cayeron abruptamente hasta los 1935, mostrando algo extraño como es la volatilidad hasta en este metal precioso que, una semana antes se desplomaba cayendo casi 130 dólares con respecto a los máximos de la sesión registrados en USD 2.040,50 hasta mínimos de 1.911,30.

Gold Futures Weekly Chart

                 El oro podría recuperar impulso si la Fed insinúa que controlará la curva de rendimientos. El continuo avance del metal precioso se vio estancado por un repunte del dólar y una relativa mejora del rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense. Y ahora, toda la atención se dirige ahora hacia las actas de la Fed, para ver si eso podría marcar una diferencia a favor del oro.

                 El índice dólar, que se tambaleaba el martes en torno a los mínimos de dos semanas de 92,11, se ha estabilizado, quedando en alrededor de 93. El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años, que se desplomó casi un 3% durante los dos días anteriores, bajó apenas un 1,7% este miércoles.

                  Sea como sea, volatilidad aparte -irónicamente, la volatilidad deja en evidencia que solo queda el oro como refugio- el oro sigue siendo claramente alcista y UBS (SIX:UBSG) prevé que alcanzará los USD 2.300 en breve.

                   Entanto, el dólar y el rendimiento de los bonos del Tesoro siguen siendo bajistas dado al caos económico, por las cuarentenas y demás represiones y el salvavidas de plomo como es el dinero helicóptero: la Fed ha asignado unos cuantos billones de dólares bajo su propio balance ilimitado, aparte de lo que el Congreso ha presupuestado, para proporcionar préstamos a empresas en dificultades y mercados de crédito.

                        Durante el primer trimestre, la economía estadounidense se contrajo un 5% y en el segundo se redujo en un 33% una contracción sin precedentes, lo que resultó en la peor recesión de la economía estadounidense de la historia.

                          Entretanto la nota la dio Apple (NASDAQ:AAPL) que rompió un récord en la historia de Wall Street: se convirtió en la primera empresa estadounidense listada en bolsa en alcanzar el hito de los USD 2 B en capitalización de mercado, cuando su acción superó los USD 468 aunque luego bajo algo. Los inversores de Wall Street habían estado esperando que Apple fuera la primera empresa de EE.UU. en superar esta marca de los 2 B.

                         El 31 de julio pasado Apple, que en lo que va del año sube casi 60%, superó al gigante petrolero estatal Saudi Aramco (SE:2222) para convertirse en la empresa que cotiza en bolsa más valiosa del mundo.

                         Y hablando de tecnología, no descuidar a Nvidia. Increíblemente, incluso contra todos mis pronósticos, el Nasdaq100 Nasdaq Composite siguen alcistas, y ya en la sesión de ayer martes consiguieron nuevos máximos de todos los tiempos debido al inconteible azla de las Big Tech ayudadas por los confinamientos, se diría que los promovieron deliberadamente.

                           Y destacan estos días los títulos de Nvidia (NASDAQ:NVDA) Corporation. Técnicamente no dejan dudas, mantienen una clarísima secuencia de mínimos y máximos crecientes, desde la zona de los USD 180 que alcanzaron en marzo, y hoy ronda los USD 485 por acción. Si en el transcurso de las próximas sesiones el valor es capaz de superar este nivel, las alzas deberían proyectarlo mínimamente hacia los USD 550 dicen los analistas, aunque también podría retroceder con el Nasdaq y se venga a buscar la solidez del soporte confirmado en los 455, desde donde volvería a dar una señal de compra clara para trading, con objetivos en USD 500 y 500, a lo que habría que añadir un stop de protección si pierde los 425.

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

From confinements, to massacres and wars

Europa calla: solo Macron condena los ataques en Gaza

By Alejandro A. Tagliavini *

                My readers must be tired – and I thank you for so much patience – of reading in countless columns of mine the description of how violence, in any case and under any circumstance, serves only to destroy and encourage more aggressiveness. There is no doubt that the widespread belief that violence at times can be useful -in cases of “self-defense” since, absolutely all, the violent say they are defending themselves- is a primitive, irrational impulse, it is a primary reaction of we humans who are still much more animal than rational. Even so, the subject is so important that I will never stop repeating it and, thus, here is more evidence than I already gave.

                Juan Carlos Sanz says that the economic crisis in Gaza increases the tension between Israel and Hamas. With an unemployment rate that reaches 45% in the Gaza Strip as a direct consequence of the -violent- police action against companies and citizens who want to work or circulate, read “compulsory confinement”, the misery that was not little has increased .

                  In this climate of despair, the spiral of violence, which began with the release of incendiary balloons and explosives in the direction of kibbutz and border towns, has increased with the launch of rockets and riots with Molotov cocktails carried out by civilians on the border, after over four months with almost no incidents. In other words, the irrational violence of the confinements fueled the equally irrational violence of the Palestinians.

                   These incidents, which were immediately responded to with Israeli aviation bombings, attempt to force the fulfillment of commitments forgotten by the confinements such as the establishment of industrial zones on the periphery of the enclave and the granting of work permits in Israel, as well as the entry of dual-use military and civil materials for the construction sector.

                   Another evidence. Catalina Oquendo tells that a second massacre of young people in a week mourns Colombia. Eight young people were murdered in Samaniego, in the south of the country, on Saturday night. This second massacre in days, after five adolescents were beheaded in Cali, would have occurred in a house where some thirty young people were sharing a barbecue when a group of hooded men arrived and fired indiscriminately with rifles. In the last two months, more than 20 homicides have been registered in Samaniego.

                   It turns out that the cult of violence, established from the confinements imposed by the police, induces groups of citizens to believe they have the right to “execute” those who do not comply with this confinement. Threatening pamphlets and brutal punishments by armed groups have been known against those who do not stay at home. Even personally, although of much less seriousness, I have been the victim of attacks for the sole fact of opposing violence, to the police quarantines.

                   In short, although still far away, the truth is that, if this snowball does not stop at some point, it could even end in the third world war, most likely nuclear, from the mutual aggressions and accusations between the US and China . In fact, the military presence in Asia is growing more and more and now South Korea and the US began their annual joint military exercises until August 28.

* Senior Advisor at The Cedar Portfolio  and Member of the Advisory Council of the Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

Crea un sitio web o blog en WordPress.com

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: