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Alejandro A. Tagliavini

"Hay quienes piensan distinto a mí, incluso yo, al cabo del tiempo, pienso distinto a mí", J.L. Borges

Las embajadas del diablo: los Estados

Estados Unidos: la escultura del diablo que develaron en Detroit - BBC News  Mundo

Por Alejandro A. Tagliavini*

                 El Instituto de Investigación para la Paz Internacional de Estocolmo (Sipri) acaba de publicar su informe sobre el comercio mundial de armas. Por primera vez desde 2005, en los últimos cinco años (2016-2020) se compró menos armamento que en el lustro precedente (-0,5%), por algo más de 95.000 millones de dólares al año. La caída de las exportaciones rusas y chinas contrasta con el aumento de las ventas de EE.UU., Francia y Alemania.

                 EE.UU. elevó sus ventas un 15% y se consolida como el principal exportador global con el 37% del total, Rusia 20%, Francia 8%, Alemania casi lo mismo que China un 5,5% y Gran Bretaña 3% lo mismo que España. Arabia Saudí, gobernada por una violenta tiranía oscurantista, se afianzó como el primer importador global, al elevar sus adquisiciones un 61%. En tanto que Qatar multiplicó casi por cinco sus compras de material militar.

                  Por caso, los roces de Turquía con Grecia y Egipto por los hidrocarburos en el Mediterráneo han provocado que Atenas y El Cairo refuercen su capacidad naval. El régimen egipcio, tercer receptor mundial, compró un 136% más de armamento que en los cinco años anteriores. Y, por cierto, hay muchas dudas sobre la transparencia en el manejo de los fondos, por no decir que resulta obvia la corrupción que suele acompañar al tráfico de armas.

                  Los mayores importadores son Arabia Saudí con el 11% del total global, India 10%, Egipto 6% y Australia 5% al igual que China. Por otro lado, el gobierno británico decidió ampliar su arsenal de armas nucleares por primera vez desde la caída de la URSS y elevará el arsenal de ojivas de 180 a 260, un aumento de casi 45%, citando a Rusia, y en menor medida a China, como las principales amenazas.  

                  En fin, si algo queda claro de este informe es que los compradores de armas son los Estados, los “ilegales” -por fuera del Estado- ni siquiera son tomados en las estadísticas ya que son completamente marginales. Otra cosa que queda muy clara es que las razones “defensivas” son, precisamente, a partir de las imposiciones estatales. Por caso, la defensa de las fronteras y límites impuestos por los políticos, ya que los ciudadanos comunes no tienen problema en cruzar las líneas divisorias diseñadas por los burócratas para comerciar o simplemente visitar amigos y lugares.

                     Por supuesto que la excusa de los Estados “pacíficos” es que quieren las armas para “disuadir” cualquier ataque. Mas allá de que la defensa es algo arbitrario, ya que todos los atacantes dicen defenderse de algo, si las armas fueran disuasivas no existiría el terrorismo, que tiene una capacidad militar muy inferior, ni a la guerra de Vietnam la hubieran ganado los guerrilleros.

                     La verdad inconfesable de todo esto es que los Estados son el monopolio de la violencia, son la violencia, con la que imponen desde sus fronteras, y pasando por la necesaria exigencia coactiva de tributos sin la cual no podrían existir, hasta “leyes” de todo tipo que, precisamente, son imposiciones coactivas en contraposición con las leyes de la naturaleza como la de la gravedad o la necesidad de un hombre y una mujer para la procreación.

                Corolario: sería utópico pensar que los Estados puedan desaparecer, pero si queremos menos armas y más producción para la vida, si queremos paz, debemos trabajar para que se vayan achicando, para que representen cada vez menos a la violencia y sus imposiciones coactivas.

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

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Cómo sigue la inédita situación del dólar

Por Alejandro A. Tagliavini*

                     Hemos llegado a un momento insólito en el que, si se consume en moneda extranjera con tarjeta de crédito, conviene pagarla con dólares billete -y mejor si son blue- que en pesos al cambio del dólar solidario, como muestra este gráfico de Daniel Osinaga:

                 La gran pregunta es cómo seguirá. El solidario dependerá de la devaluación oficial y el blue, sobre todo, de la inflación real, esto es, la devaluación del peso por exceso de emisión con relación a la demanda. De momento, deliberadamente la emisión ha sido bastante controlada, aunque según el último informe del BCRA al 5 de marzo se transfirieron unos $ 70.000 M al Tesoro, habrá que ver qué pasa por el lado de la demanda.

                 Según Invecq, las presiones cambiarias de este año podrían aminorarse respecto de las del año previo tanto por el lado de la oferta como la demanda de dólares. En caso de concluirse una cosecha aceptable -aunque más baja que la temporada 2019/20, 44 contra 50,7 M de toneladas de soja- por el simple hecho de tener precios de commodities muy superiores y estables, podrían ingresar al país cerca de USD 7.000 M más que en el 2020.

                Visto al revés, mejor dicho, al derecho, la oferta de dólares de los exportadores es demanda de pesos (aunque, lamentablemente, ésta sea forzada por el gobierno, pero este es otro tema). Y esta demanda de pesos pareciera que aumentará a partir del gran avance de los precios internacionales de los commodities.

                 A su vez, agrega Inveqc, la compresión del dólar ahorro efectuada en octubre, que generará menor demanda que la del 2020 sumado a un moderado crecimiento del turismo y al cierre de las importaciones y la reestructuración de deuda del sector privado dispuesta por el BCRA, amortiguarán la presión sobre la demanda del dólar oficial, o sea, sostendrá la demanda de pesos.

                 En línea con lo anterior, el BCRA comenzó a aminorar el ritmo de devaluación, con la idea de frenar la suba de los precios, pero, como era de esperarse, la suba del IPC (“inflación” en la jerga oficialista) no descendió, por el contrario, “la núcleo” se aceleró hasta 4,1% mensual. Y, a partir de marzo se observa todavía mayor intensidad en la contracción del ritmo de devaluación lo que solo servirá para aumentar la brecha.

                     Así las cosas, se antoja decisivo el comportamiento tanto de los commodities como del dólar a nivel global y los principales analistas estiman que seguirán subiendo mientras el dólar se debilita. Según James Luke, gestor de fondos de Schroders (LON:SDR), las valoraciones de las materias primas son baratas, no sólo en relación con otros activos, como la renta variable, sino también en términos históricos.

                     Entre otras cosas, se produjo una importante reducción de la inversión en el suministro de materias primas con el capex (las inversiones en bienes de capital) en las empresas de petróleo y gas y minería cayendo alrededor del 40% desde 2011 (52% entre 2013 y 2020). La reducción de la inversión siempre precede al siguiente ciclo de las materias primas. Las inversiones de capital en la industria del cobre, por su parte, se redujeron un 44% entre 2012 y 2020. Si se produce incluso la mitad de la demanda prevista, la oferta resultará insuficiente, lo que hará subir los precios y estimulará la inversión.

                     Al mismo tiempo, hoy podemos estar a punto de entrar en un período sin precedentes de inversión de capital global para facilitar la transición energética. El cambio a fuentes de energía limpia y vehículos eléctricos puede provocar una aceleración de la demanda de materias primas como los metales ya que, a medida que el mundo inicie el cambio hacia los vehículos eléctricos y más fuentes de energía renovable, aumentará la demanda en particular del cobre para su uso en las baterías de los vehículos eléctricos y las infraestructuras para su carga.

                      Y, según los analistas, otras materias primas que también experimentarán un rápido crecimiento en los próximos años son los productos agrícolas, tal el maíz y la soja, y la carne de cerdo, impulsada en gran medida por China cuya demanda en aumento se debe a un tema estructural y, por tanto, de difícil solución, esto es, la falta de tierras cultivables.

                      En cuanto a las monedas globales, lo cierto es que en los últimos 12 meses los principales bancos centrales han respondido a la caída en las economías, como consecuencia de las cuarentenas y demás represiones estatales al mercado, con una combinación de políticas monetarias y fiscales no convencionales.

                      La velocidad y el tamaño de los paquetes de “estímulo” no tienen precedentes con una expansión fiscal de varios billones de dólares, incluyendo “dinero helicóptero” directo a los hogares y las empresas. Algunos países están registrando déficits fiscales que superan el 15% del PIB y, si se le suma el endeudamiento ya existente, la inflación está en camino, o sea, la suba en el precio internacional de los commodities.

                    En cuanto al dólar en particular, la preocupación por el doble déficit de EE.UU. (el financiero y el de cuenta corriente) también ha contribuido a la caída del valor del dólar y se espera que esto continúe en los próximos años.

                    Por otro lado, aunque no se espera que la Fed tome medidas sobre las tasas de interés durante su reunión de este martes y miércoles, los inversores estarán pendientes de cualquier comentario sobre la impresionante venta en los mercados de bonos del Tesoro que ha provocado que su rendimiento se situará por encima del 1,60%, máximos de un año.

                 La Fed también dará a conocer sus nuevas previsiones de crecimiento económico y tasas de interés, lo que se conoce como el “gráfico de puntos”. El objetivo de la Fed parce ser el de mantener inalteradas las tasas de interés hasta finales de 2023.

*Senior Advisor, The Cedar Portfolio 

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The true face of the Welfare State

Cerca de 34.000 inmigrantes han muerto al intentar cruzar el Mediterráneo

By Alejandro A. Tagliavini *

               What is based on violence ends in violence and destruction. Except for the “mafia bosses”, what welfare can arise from the imposition against the will of decent people?

                The situation of migrants in the Mediterranean has “deteriorated even more and is cause for great alarm”, considers the Commissioner for Human Rights of the Council of Europe. In a report, she points out that the decisions of the body’s member States, with the main purpose of limiting – by police and military force – arrivals, have contributed to “greater human suffering.”

                The document analyzes practices in the last year and a half and notes that the response “to refugees and migrants trying to reach Europe via the Mediterranean is one of the most obvious examples of how poor migration policies undermine immigration legislation, human rights and have cost the lives of thousands of human beings”. Shipwrecks in this period total more than 2,600 deaths.

                To add insult to injury, restrictions and other violence imposed under the guise of “the pandemic” have had a direct impact on the rights of refugees and migrants, such as the flagrant obstruction of rescue activities by NGOs, along with decisions by delaying disembarkation and the impossibility of assigning safe ports by the authorities.

                According to data from the International Organization for Migration (IOM), the authorities of European countries have continued to support the Libyan Coast Guard and more than 20,000 people have been returned to that country between 2019 and 2020 and, in this way, have been exposed to horrible human rights violations that, it is known, occur there.

               “Some situations are critical, such as the Aegean and Canary Islands, whose route is particularly deadly [more than 600 deaths in 2020, according to the IOM]. This shows the need for greater European solidarity, as well as more safe and legal routes to access Europe”, the report concludes.

                 Now why do so many want to reach Europe? If society were free, only those who could find a well-paid job would come, no one would come to a country to end up being a beggar on the street, unless they escaped for reasons of survival. And, if you get a well-paid job, it is because that job is necessary, otherwise you would not be paid well, that is, everyone benefits, the immigrant, the employer, and the society that with this worker will have more and better services.

                The “Welfare State”, which is financed with resources coercively withdrawn from its citizens through taxation, offers free medical care and education, unemployment insurance and other “advantages” and thus encourages the arrival of foreigners, to the point that some they cross borders just to get free care in hospitals. In this way, the great irony is that as this State violence with which the “Welfare State” is imposed, it gets too many followers, then they are beaten so that there are not so many.

                      And the worst of the case is that the “Welfare State” is not such, nothing good can come out of violence, but those resources in the hands of citizens would be much more effective in solving social problems. For starters, it would save spending on the proverbial bureaucracy and State inefficiency.

* Senior Advisor at The Cedar Portfolio  and Member of the Advisory Council of the Center on Global Prosperity, de Oakland, California

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El verdadero rostro del Estado de Bienestar

Cerca de 34.000 inmigrantes han muerto al intentar cruzar el Mediterráneo

Por Alejandro A. Tagliavini*

               Lo que se basa en la violencia termina en violencia y destrucción. Salvo el de los “capos mafia”, ¿qué bienestar puede surgir de la imposición contra la voluntad de las personas decentes?

                La situación de los migrantes en el Mediterráneo se ha “deteriorado aún más y es motivo de gran alarma”, considera la comisaria para los Derechos Humanos del Consejo de Europa. En un informe, señala que las decisiones de los Estados miembros del organismo, con el fin principal de limitar -por la fuerza policial y militar- las llegadas, han contribuido a “un mayor sufrimiento humano”.

                El documento analiza las prácticas en el último año y medio y señala que la respuesta “a los refugiados y migrantes que intentan llegar a Europa a través del Mediterráneo es uno de los ejemplos más evidentes de cómo las malas políticas migratorias socavan la legislación en materia de derechos humanos y han costado la vida a miles de seres humanos”. Los naufragios en este período suman más de 2.600 muertes.

                Para colmo de males, las restricciones y demás violencias impuestas con la excusa de “la pandemia” han tenido un impacto directo en los derechos de refugiados y migrantes, como la flagrante obstrucción de las actividades de rescate de las ONG, junto con las decisiones de retrasar el desembarco y la imposibilidad de asignar puertos seguros por parte de las autoridades.

                Según datos de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), las autoridades de los países europeos han continuado apoyando a la Guardia Costera de Libia y más de 20.000 personas han sido devueltas a ese país entre 2019 y 2020 y, de este modo, han sido expuestas a horribles vulneraciones de los derechos humanos que, es sabido, allí ocurren.

               “Algunas situaciones son críticas, como la de las islas del Egeo y la de Canarias, cuya ruta es particularmente mortífera [más de 600 fallecidos en 2020, según la OIM]. Esto muestra la necesidad de una mayor solidaridad europea, así como de más rutas seguras y legales para acceder a Europa”, concluye el informe.

                 Ahora, ¿por qué tantos quieren llegar a Europa? Si la sociedad fuera libre, llegarían solo aquellos que pudieran encontrar un trabajo bien remunerado, nadie llegaría a un país para terminar siendo mendigo en la calle, salvo que escapara por razones de supervivencia. Y, si consigue un trabajo bien remunerado, es porque ese trabajo es necesario, de otro modo no le pagarían bien, es decir, se benefician todos, el inmigrante, el empleador y la sociedad que con este trabajador tendrá más y mejores servicios.

                El “Estado de Bienestar”, que se financia con recursos coactivamente retirados de sus ciudadanos por vía impositiva, ofrece atención médica y educación gratuita, seguro de desempleo y otras “ventajas” y entonces así se incentiva la llegada de extranjeros, al punto que algunos cruzan fronteras solo para atenderse gratuitamente en hospitales. De este modo,  la gran ironía es que como esa violencia estatal con la que se impone el “Estado de Bienestar” consigue demasiados adeptos, luego se los apalea para que no sean tantos.

                      Y lo peor del caso es que el “Estado de Bienestar” no es tal, nada bueno puede salir de la violencia, sino que esos recursos en manos de los ciudadanos serían mucho más eficaces en la solución de los problemas sociales. Para empezar, se ahorraría el gasto en la proverbial burocracia e ineficiencia estatal.

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

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2021, el año verde

Por Alejandro A. Tagliavini*

                  La base monetaria mostró una contracción de 2,9% en febrero, una caída superior a los $ 72.000 M para ubicarse en los $ 2,08 B, pero lleva un incremento del 39% nominal promedio en la comparación interanual.

                  El gobierno logró bajar drásticamente la emisión que utilizaba para financiar el gasto al que en algo bajó y, sobre todo, licuó en términos de inflación real que, según el prof. Steve Hanke, llega al 83,67% interanual, mientras que la “inflación” oficial -el aumento del IPC, en rigor- es del 38,50%. Recordemos que inflación es la depreciación del peso por exceso de emisión en tiempo real y, por tanto, le medición más pura -aunque no perfecta- es a partir del dólar más libre, el blue.

                  Si el IPC no ha seguido a la inflación se debe a la fuerte recesión, a los subsidios y a la represión estatal de algunos precios y tarifas. Pero esto tiene patas cortas y, en algún tiempo, ambos índices deberían compatibilizarse. De momento la brecha es del orden del 45% y ese es el recorrido potencial del IPC, la “inflación” oficial.

                  Ahora, precisamente, como vimos en notas anteriores, la caída del blue está evidenciando la baja de la inflación, deflación en realidad, o sea, revalorización del peso a consecuencia de la contracción en la emisión. Si el gobierno continúa con su política contractiva y logra que el peso siga revaluándose -deflación- podría lograr que esa brecha se acorte y finalmente se cumpla lo que promete Guzmán de que la “inflación” oficial sea del 29% en 2021.

                   Según los analistas del Banco Supervielle: “Si el déficit primario para 2021 está en el rango de 3,5% a 4,5%, y considerando una tasa de colocación de la deuda en pesos similar a la observada durante enero y febrero, no esperamos que la base monetaria (ni el circulante) crezcan con relación al PBI”.

                   Por cierto, según el mito “Cavallo” -por llamarlo de algún modo- según el cual el precio del dólar tiene relación con la cantidad de reservas, mostraría una “paridad teórica” -la que surge de dividir los pasivos monetarios sobre las reservas del BCRA- de un dólar de $130, lo cual explicaría la caída del paralelo. Pero es solo un mito, el tipo de cambio depende exclusivamente de la oferta y demanda en tiempo real.

                   Así como la inflación real podría compatibilizarse con la oficial -la suba del IPC- el dólar oficial también ya que Economía espera un ritmo de devaluación cercano al 25% para 2021 y aunque todavía falta mucho -una brecha del 63%- como se ve en el siguiente gráfico se acercan rápidamente:

              Así las cosas, por increíble que parezca -aunque lo veníamos anticipando hace meses en notas anteriores- en Argentina llegó el año verde y de momento convienen las inversiones en pesos. Hoy, rinden más los bonos CER que los dólar linked. En lo que va del año el precio de los principales bonos CER tuvieron un alza cercana al 15% en promedio, destacándose subas superiores al 20% en el TX26 y el TX28. Así, en este cuadro de Julián Yosovitch puede verse cómo los rendimientos de algunos se han transformado en negativos:

                   Contrariamente, la curva de los dólar linked -que bajan un promedio de 4% en lo que va de marzo- se ha invertido mostrando la desconfianza de los inversores en que el gobierno sostenga el tipo de cambio oficial después de las elecciones de Octubre como puede verse en este gráfico también de Julián Yosovitch:

                Por cierto, los analistas especulan sobre el futuro de los linked y los CER según las expectativas que tienen tanto de devaluación (60%) como de inflación (cerca de 50%) en 2021, pero esos guarismos podrían, como vimos al principio de esta nota, estar equivocados y acercarse más a lo que dice el gobierno.

                 Insólitamente, ha sido mejor negocio el plazo fijo tradicional que el blue aunque actualmente ofrece un rendimiento mensual del 3,08% para la inversión minorista y del 2,8% para la mayorista, cifra inferior al nivel actual de los aumentos de precios -entre el 3,5 y 4%- y similar al de la evolución del tipo de cambio oficial y ahora Guzmán plantea solo 1,3% mensual de devaluación. Por cierto, así las cosas, quizás más atractivos resulten los plazos fijos UVA.  

                  Otra opción es la de los bonos ajustados a tasa fija. Por caso, el BDC24 (de la CABA) que cotizando a $100,2 posee una TIR del 48,16% para los que prefieren la parte larga de la curva, en tanto que para aquellos que prefieren activos de short duration y mayor liquidez está el título soberano TO21 (del Gobierno Nacional) que a un precio de $96,90 posee una TIR del 45,32%.

                   Por su lado, las empresas argentinas, según el índice Merval, tienen hoy una valorización bursátil de apenas un 18% de lo que habían alcanzado tres años atrás. Y, con el dólar cayendo, eso podría resultar una buena opción sino fuera que estamos muy lejos de una recuperación real de la economía. En cuanto a los Cedears, con un dólar en baja, dependerán de cuánto suba Wall Street que, de momento, pinta bien dado el “dinero helicóptero” que Biden se apresta a lanzar.

                    En cualquier caso, stockear puede resultar un buen negocio dado que el IPC promete subir más que el blue y los inmuebles, aunque también condicionados a la recuperación de la economía, podrían recuperar algo en dólares. El precio del metro cuadrado cayó 6,8% interanual en promedio para todos los segmentos durante el cuarto trimestre del 2020. De esta manera se consolida una tendencia que viene desde el 2019.

                     Por cierto, el riesgo país opera cerca de los 1600 pb, el mayor nivel desde la reestructuración de la deuda. Acumula subas del 15% en lo que va del 2021 y un avance del 45% desde el canje de deuda en septiembre de 2020. Por caso, un bono con vencimiento en 2035 vale USD 32, cuando su valor nominal es 100 lo que implica una tasa de retorno de 17% anual, súper alta para los valores que se manejan globalmente. La suba en el rendimiento de los bonos de EE.UU. sin dudas influye, pero lo definitorio es el exceso de endeudamiento de una Argentina campeona en defaultear.

                      Ahora, controlado el gasto y -al financiarse con emisión y deuda- controlada la inflación (real, no el IPC), no significa que la economía vaya a crecer, salvo un esperable rebote desde la demencial caída por las cuarentenas y otras restricciones con excusa de la “pandemia”. Falta lo más importante, esto es, revertir la fuerte represión del mercado por parte del Estado. El camino correcto para levantar la economía es incentivando la inversión y el consumo privado, desregulado, de modo de permitir la expansión de las actividades, y bajando impuestos.

                      Al revés de lo que dice el keynesianismo, el modo sano y real de reactivar el consumo y, por tanto, la economía es como con el proyecto de exención de pagar Ganancias a los salarios y haberes jubilatorios que no superen los $ 150.000. La iniciativa original preveía que el Estado resignara unos $ 40.000 M pero que se cubrirían con una suspensión de la baja del impuesto para las empresas, pero ahora el oficialismo introducirá la retroactividad al 1° de enero de 2021 lo que sumaría entre $ 13.000 y $ 15.000 M al déficit lo que sería bueno que se financie con venta de propiedades estatales, o recorte del gasto.

                     En cualquier caso, mientras que el efecto sobre el consumo sería inmediato, estos cambios afectarán a las cuentas públicas de 2022, no a las de este año, dado que Ganancias se paga en junio del año siguiente del período fiscal gravado.

*Senior Advisor, The Cedar Portfolio 

@alextagliavini

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“Humanity is under fierce attack by a virus”, Orson Wells

Alejandro A. Tagliavini *

                In 1910 Halley’s Comet was approaching 400,000 kilometers from Earth, insufficient for its tail to touch the surface. Camille Flammarion, was the first to warn that the tail would make the earth’s atmosphere poisonous and deadly. And the newspapers amplified it. Among many anecdotes, Muzzio installed a telescope in Buenos Aires: “For 5 cents see the comet … cause of your future death.” Francisco Míguez, made underground bunkers. About 400 suicides were recorded.

                 Since man exists, catastrophes are announced, and none are fulfilled. Those who believe in traditional theology know that they are chimeras because God, say theologians, has created nature and man to grow and develop.

                 Among the catastrophes announced, the most symptomatic and hilarious was that of Orson Wells. CBS warned that it was a fiction, but some distracted believed it to be real. “We interrupt our program … to announce … that scientific observations and reality force us to believe that the strangers who have landed … are the vanguard of an invading army from … Mars …”

                 Panic clouds the mind and people imagine things and convince themselves that they are real. Carl Philips from Grovers Mill, broadcasted: “This is the most terrifying thing I have ever witnessed … Someone is moving forward … I can see … two luminous discs …”. Thousands abandoned their homes, collapsing roads. Emergency phones received countless messages claiming to have seen – dead by Covid – aliens.

                 Aitor Moya, in the ABC of Spain, wrote “Today it is unthinkable to conceive that such an extraordinary phenomenon… could happen again”. But it happens. Some modern Orson Wells announced a tremendous attack of a dangerous virus and the media promoted it to the point of putting, on its front page, terrifying stories, and the number of deaths in the world that exceeds the “terrifying” figure of 2.5 million.

                 Well, it is not even 0.034% of humanity, but there is panic, and every figure is terrifying. It is less than those who die from other diseases, per case, a quarter of those who die from cancer and are less than 10% of total deaths.

              Coldly, everyone recognizes that the number of victims of Covid is not high, but they argue that they are few, precisely, thanks to the measures adopted. How do they know? Well, panic tells them because there is no serious, scientific argument that supports it, on the contrary, science denies them. An empirical verification is impossible because, as it did not happen that there were no police interventions (in use of the state monopoly of violence) by the governments, there is no data in this regard.

                By the way, common sense says that to be healthy you must do sports, breathe fresh air, work and socialize to be animated, eat and sleep well. And science has conclusively established that violence destroys, that is, the police actions of governments destroy, and the data would corroborate it: even in the worst case of the advance of the Covid, the number of deaths would not reach even a tenth of those due to the coercive measures of governments that cause a social and economic crisis that leads to hundreds of millions of malnourished people, thousands of suicides, and many other calamities.

               It is not bad to take care of yourself. Violence and disbelief in nature are awfully bad.

* Senior Advisor at The Cedar Portfolio  and Member of the Advisory Council of the Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

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“La humanidad está bajo feroz ataque de un virus”, Orson Wells

Por Alejandro A. Tagliavini*

                En 1910 el cometa Halley se acercaba a 400.000 kilómetros de la Tierra, insuficiente para que su cola, que contiene gas letal, tocara la superficie. Un artículo del astrónomo Camille Flammarion, fue el primero que “advirtió” que la cola convertiría a la atmósfera terrestre en venenosa y mortal. Y los periódicos lo amplificaron. Entre muchas anécdotas, un ganadero de California se crucificó, Muzzio instaló un telescopio en Buenos Aires: “Por 5 centavos vea al cometa… la causa de su futura muerte”. Francisco Míguez, fabricó búnkeres. Se registraron unos 400 suicidios.

                 Desde que el hombre existe se anuncian catástrofes y ninguna se cumple. Quienes creen en la Teología católica, la teología tradicional, saben que son pura quimera porque Dios, dicen los teólogos, ha creado al hombre para perdurar, crecer y desarrollarse.  

                 De las catástrofes anunciadas la más sintomática -e hilarante- fue la de Orson Wells. A pesar de que la CBS había advertido que era una ficción, muchos distraídos lo creyeron real. “Interrumpimos nuestro programa… para comunicarles una noticia… Farrel del Observatorio de Mount Jennings… ha observado en el planeta Marte explosiones que se dirigen a la Tierra con rapidez…”, aseguraba Wells.

                Tras el primer corte, insistía “tengo que anunciarles… tanto las observaciones científicas como la realidad nos obligan a creer que los extraños seres que han aterrizado… son la vanguardia de un ejército invasor procedente de… Marte…”

                Como siempre, el pánico nubla la mente al punto de que se imaginan cosas. Carl Philips desde Grovers Mill, trasmitía: “esto es lo más terrorífico que nunca he presenciado… Alguien está avanzando desde el fondo del hoyo. Alguien… o algo. Puedo ver… dos discos luminosos… ¿Son ojos?”

               Miles abandonaron sus casas, colapsando carreteras. Los teléfonos de emergencia recibieron miles de mensajes que decían haber visto -muertos por Covid- a los extraterrestres. Ingenuamente, Aitor Moya en el ABC de España, escribió “Hoy resulta impensable concebir que un fenómeno tan extraordinario… volviera a suceder”

               Pero sucedió, algún Orson Wells moderno anunció un tremendo ataque de un virus muy peligroso y los medios potenciaron esa noticia al punto de poner en primera plana todos los días, además de terroríficas historias, la cantidad de muertos que en el mundo superan la “aterradora” cifra de 2,5 millones.

              Bueno, no es ni el 0,034% de la humanidad, pero es aterradora porque la gente está en pánico y toda cifra aterroriza. Es menos de lo que mueren por otras enfermedades, por caso, la cuarta parte de los que fallecen por cáncer, y menos del 10% de las muertes totales, pero igual la cifra aterroriza porque la gente está en pánico, sensibilizada, y cualquier noticia es amplificada y novelada, y la gente imagina y se autoconvence de una supuesta gravedad.

              Fríamente, todos reconocen que la cifra de víctimas del Covid no es alarmante, pero argumentan que, aun así, es necesario cuidarse. Y no hay nada de malo en ello, lo malo utilizar la violencia estatal -los confinamientos y demás restricciones policiales- para “cuidarse”.  

              Otros argumentan que, precisamente, los muertos son pocos gracias a las medidas adoptadas. ¿Y cómo lo saben? Se los dice el pánico porque no hay argumento serio, científico que lo avale, por el contrario, la ciencia los desmiente. Es imposible una comprobación empírica porque, como no ocurrió que no hubiera intervenciones policiales de los gobiernos, no hay datos al respecto.

              Pero, además de que el sentido común indica que para mantenerse sanos hay que realizar deportes, respirar aire libre, trabajar y socializar para estar animados, trabajar, comer y dormir bien, la ciencia ya ha establecido de manera concluyente que la violencia solo destruye, es decir, las acciones policiales de los gobiernos solo destruyen y los datos lo corroborarían: aun en el peor supuesto del avance del Covid, la cantidad de muertos no llegaría ni a la décima parte de los fallecidos debido a las medidas coactivas que provocan una crisis que lleva a cientos de millones de desnutridos, miles de suicidios y otras muchas calamidades.    

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

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Bitcoin, dólar y deflación en Argentina

Por Alejandro A. Tagliavini*

              Días después de que Tesla anunciara su inversión de USD 1.500 M en Bitcoin (BTC), el activo digital ganó terreno en las finanzas tradicionales. Una unidad de inversión de Morgan Stanley está considerando apostar por BTC. BNY Mellon formó un equipo para desarrollar una plataforma de custodia y administración para activos tradicionales y digitales. Mastercard Inc. permitiría que los titulares de tarjetas realicen transacciones en ciertas criptomonedas. Así llevaron al Bitcoin a un récord histórico al superar los USD 58.000.

               Sin dudas existe un exceso especulativo en este mercado alcista debido a las astronómicas inyecciones de dinero por parte de la Fed. Y los bancos centrales ignorarán sin problemas a “los agoreros de la inflación”, aseguran Balazs Koranyi, Howard Schneider y Leika Kihara de Reuters, o sea que la fiesta continúa.  

              Entretanto, el índice dólar parecía estabilizarse después de subir en febrero siguiendo la estela del mercado bonos en el que el rendimiento ha aumentado en previsión de la aceleración de la recuperación económica. El rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años hoy está en alrededor del 1,45%, estabilizándose tras haberse situado brevemente por encima del 1,60% la semana pasada. En consonancia, las bolsas que suben ya que suelen tener una tendencia inversa al rendimiento de los bonos.

              Aunque luego el Bitcoin cayó fuertemente, volvió a tomar impulso y, en cualquier caso, la tendencia sigue alcista y ya supera ampliamente su subida -y posterior caída- de 2017:

               Por cierto, continúa el debate sobre si Bitcoin es un activo legítimo, con algún propósito o valor real, y acerca de si es moneda o no. Y, recientemente, Nassim Nicholas Taleb, autor de “The Black Swan” (El Cisne Negro), dijo que se está deshaciendo de sus Bitcoin. Dada su volatilidad, según Taleb, no se pueden poner precios a los bienes en la criptomoneda. Sin embargo, me consta, que en Argentina hasta se han vendido inmuebles entregado BTC como parte de pago.

              Los detractores dicen que, a diferencia del oro que tiene valor industrial y de joyería por sí mismo, el BTC solo sirve mientras la gente lo quiera, pero no tiene valor propio. Sin embargo, sí tiene un valor cada vez más útil en un mundo donde los gobiernos están abusando fuertemente de su control sobre las personas: nadie puede rastrearlos. A tal punto no se puede rastrear que, con la obvia intención de intentar controlarlo, los políticos y burócratas están haciendo mucho ruido diciendo que es muy utilizado en el lavado de dinero y las estafas.  

                 Pero tampoco tiene valor propio el peso argentino, es solo papel que no sirve para nada sino fuera que tiene una demanda artificial al ser su curso forzoso, demanda que, básicamente, se relaciona con la productividad de la economía. Y, justamente, porque no sirve para nada es que su cotización depende exclusivamente de su oferta y demanda como moneda forzada, artificial, siendo que un exceso de oferta provoca su devaluación, inflación.

              Ahora, uno de los dos mecanismos que el BCRA tiene para intervenir en el mercado de cambios -es decir, la cotización internacional del peso- es la venta de dólar spot, es decir, las intervenciones diarias. El otro es la venta de contratos de dólar futuro, con lo que la entidad monetaria va intentando alinear las proyecciones de devaluación con el mercado.

              El error generalizado de confundir inflación con aumento del IPC ha llevado a errores como una sobrerreacción, unas exageradas expectativas, de muchos inversionistas al momento de pactar los contratos. Con un IPC que se disparaba, creyendo que eso es inflación, proyectaron que el gobierno no podría evitar una devaluación oficial. Desde el pico de tensión cambiaria de octubre, cuando el dólar CCL tocó los $180 y el blue los $195, con la brecha en 150%, se profundizó el endurecimiento del cepo cambiario y muchos creyeron que al gobierno le resultaría imposible evitar una devaluación, y yo mismo tenía serias dudas.

                Sin embargo, muy sorprendentemente, el Gobierno en alguna medida moderó el gasto público, pero, sobre todo, lo licuó fuertemente y logro financiarse con éxito en el mercado local. Así logró bajar la inflación, esto es, el exceso de emisión monetaria lo que se tradujo en una baja del blue quitándole presión al mercado cambiario oficial.

                Los contratos de dólar futuro tuvieron su auge el año pasado, cuando la brecha entre el dólar oficial y el blue superaba el 100%. En enero, con la brecha en torno a 70%, las tasas que representan las expectativas de devaluación empezaron a caer. Y la tendencia se profundizó en febrero, cuando el ritmo de la devaluación se fue acotando.

Expectativas de devaluación, gráfico publicado por Clarín.

                 Así, con las expectativas exageradas por muchos que descontaron una devaluación mayor a la que finalmente ocurrió, el BCRA entre febrero de 2020 y el mismo mes de 2021, ganó $23.500 M por contratos de dólar futuro.

               Ahora, hace unos días Guzmán confirmó que apuntaría a un dólar oficial de $102 en diciembre, es decir, una devaluación de 25% en el año, o 1,5% al mes, lo que significaría que el BCRA debería bajar aún más el ritmo de devaluación, que hoy es de 3% mensual y viene de casi 4% unas semanas atrás. Y esto impactó en la tasa del dólar futuro, que pasó del 60% al 40%.

              ¿Es creíble que el gobierno logre un dólar a $102 a fin de año? Imposible saberlo, sobre todo en Argentina donde los políticos cambian cada cinco minutos las reglas, del mismo modo que lograron algo impensable, la deflación.

              Como se ve en el siguiente gráfico del profesor Hanke, la inflación -la real, la devaluación del peso- interanual cae, esto significa que el peso se revaloriza intermensual, es decir, hay deflación. Como se ve en el gráfico, la “inflación” oficial, la suba del IPC, viene retrasada con respecto a la inflación en unos 50 puntos y eso es lo que provoca que se dispare tratando de alcanzarla.

                 Ahora, si el gobierno continuara -lo que no se ve fácil- con esta licuación del gasto, ergo, contuviera la emisión y lograra que el PBI -la demanda de dinero- recuperara un poco de la montaña perdida por tanta represión estatal, la deflación podría continuar y el dólar oficial en poco tiempo se igualaría al blue con lo que podría liberarse todo el mercado evitando disparates como que las bananas importadas de Ecuador, a dólar oficial, son la fruta más barata que todos compran en detrimento de la producción nacional que, irónicamente, al exportar financia ese dólar barato.

                 Por cierto, el IPC debería ser revisado porque los hábitos de consumo han cambiado mucho con las cuarentenas y demás restricciones, por ejemplo, se viaja notoriamente menos en transporte público y se consume más tecnología digital.

                 Muchos analistas -los del REM, por caso- al confundir aumento del IPC con la inflación -la depreciación del peso por sobreoferta- estiman que “la inflación” para el 2021 superará el 50%. Y es que de continuar el mismo comportamiento que el promedio de los últimos 3 meses, el aumento de precios quedaría por encima del 52%, avalando esta proyección.

                   Mientras que, como se señala en el gráfico anterior, el gobierno aspira a finalizar el año con una “inflación” -aumento del IPC- cercana al 29% según lo plasmado en el presupuesto. Para que esto ocurra, todos los precios de la economía deberían correr a un ritmo del 2% mensual de aquí al resto del año.

                  Insisto, en mi opinión la “inflación” oficial, esto es, el aumento del IPC hoy tiene un recorrido potencial de un 50% según se desprende del gráfico de Hanke pero, como dije, si el gobierno logra la muy difícil meta de seguir licuando el gasto, ergo, aplastando la emisión, podría continuar la deflación y acortar esa brecha incluso hasta lograr que efectivamente sea del 29%.

                  Ahora, si con esto creen que han solucionado los problemas de la economía están muy lejos de la realidad. El mercado hoy está muy reprimido, por regulaciones e impuestos, y así las cosas, aunque controlen la inflación es imposible que la economía se expanda, más allá de un rebote dada la fenomenal caída de los últimos tiempos.

*Senior Advisor, The Cedar Portfolio 

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

Elon Musk and Bitcoin show the ‘new normal’

SpaceX Is Ushering in the Era of Space Commercialization as Insurers  Prepare for Take Off : Risk & Insurance

By Alejandro A. Tagliavini *

             Thanks to the “pandemic”, beyond a short-legged totalitarianism that currently flows globally, the questioning of politicians, “governments”, States, and all kinds of institutions is steadily growing. And, if a “new normal” loom, contrary to what fans of the “pandemic” believe, it will be where people are increasingly aware – and independent – that they are, and not a decadent and unreliable “Authority”, the doers, and caretakers of your future.

              It is not by doing politics that the world will be changed, which would be an irony, on the contrary, this would imply playing the game of the establishment that has strongly tied its interests and it is practically impossible to enter politics and not fall into their networks.

              Undoubtedly Elon Musk is today one of the most influential men in the world if not the most influential, and bitcoin is the topic of the moment competing with the toxic news about the covid. And if something characterizes him, it is his total detachment from “the authorities” and his evident disinterest in politicians.

              Like when Elon defied the quarantine imposed by the bureaucrats and won the fight and, above all, with his space race that, in the end, aims to create “private” human colonies, far from the current toxic “governments”. His goal, he said, is to contribute to the creation of a multi-planetary civilization. To do this, and beginning in 2026, he intends to send, by 2050, one million humans to Mars in 1,000 SpaceX spacecraft.

              Another major player in this “new normal” is Bitcoin. And there is already talk of the possibility of reducing adherents to gold, traditionally considered as an active refuge.

               For Goldmoney’s Alasdair Macleod, while there is a growing consensus that the days of fiat currencies are numbered, it would not be Bitcoin its successor but gold. Although he recognizes that this will take time, it is very audacious to say that fiat currencies are coming to an end, it is that the States, as we know them today, could not continue without this vehicle that allows them to issue and obtain funds that are essential for their survival.

               Undoubtedly, gold has a great advantage and that is that, even if investors ceased to have an interest in it as a currency or safeguard of value, it would still have industrial and jewelry value. Bitcoin on the other hand, say its detractors, would have no value, however, it has a huge advantage especially today when States abuse their interference in people’s lives, and that is, that it is impossible to control and track.

               And governments, seeing their future threatened, try to control it but, given the evidence that they will not be able to do so, the idea of ​​establishing their “own digital currency” has occurred to them. Thus, large central banks are studying the possibility of issuing digital cash and defending themselves against threats from the private sector to traditional money. The project is called CBDC and they are the electronic equivalent of cash. But progress is slow, and indeed the president of the European Central Bank has said that the digital euro will take years.

                   This is when the dead believe they are alive because it happens that, precisely, the great advantage of Bitcoin is that it has not centralized, known or traceable issuer, that is, the philosophical principle of “digital currencies” is precisely to implode central banks.

* Senior Advisor at The Cedar Portfolio  and Member of the Advisory Council of the Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

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