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Alejandro A. Tagliavini

El columnista basado en Argentina más publicado en el mundo

Al final, Macron es un político

Por Alejandro A. Tagliavini*

 

Alain Minc, mentor del presidente francés Emmanuel Macron, aseguraba que su amigo pensaba que “el sistema se ha descompuesto y caerá, hay que recogerlo”, viendo cuan harta está la gente del sistema político, sobre todo de los impuestos como desde hace centurias.

Pero, al mismo tiempo, las personas son conservadoras al punto que suelen optar por el “que todo cambie para que nada cambie”. Así es como lo votaron a Macron, un “antisistema” pero que, al final, es otro político que ahora también repudian. Según Franck Gauidichaud, de la Universidad de Grenoble, el descontento es grande y no se calmará con un aumento de sueldo o una bonificación de fin de año.

Minc asegura que el presidente ha inventado “el populismomainstream”, y aclara que “el populismo siempre era la expresión de un extremismo. Y los partidos tradicionales eran la expresión del mainstream. Pero puede existir un populismo mainstream: es decir, los reflejos del populismo con la finalidad y la economía social de mercado”.

Parecido, y no solo en el apellido, a Macri, el presidente argentino que aseguró, al mejor estilo peronista, que quiere “un Estado al servicio de la gente”, lo que resulta una contradicción, ya que sus leyes se imponen coactivamente, precisamente porque las personas se niegan a suscribirlas voluntariamente. Sugestivamente, dicho sea de paso, el argentino no irá a la asunción del Jair Bolsonaro, el nuevo “ultraderechista” -dicen- presidente de Brasil.

El gobierno ya había anulado el aumento de impuestos a los combustibles, que encendió el movimiento de los “chalecos amarillos”, pero no fue suficiente. Así, Macron -hoy impopular, solo el 21% lo apoya- se dirigió a la nación captando una audiencia excepcional de más de 23 millones de personas intentando frenar las manifestaciones más graves en décadas, y que ya han costado un 0,1% del PIB.

Y anunció que el salario mínimo aumentará en € 100 al mes, que las horas extras no pagarán impuestos, pidió a las empresas que abonen una paga extra y retiró una subida de impuestos a los jubilados que cobren menos de € 2000. Medidas con las que el déficit fiscal superaría el 3%, lo que traerá un conflicto ya que se opone a las normativas de la UE.

Hablando se salario mínimo, qué dirían en Venezuela de este aumento de € 100, -unos 114 dólares- cuando el salario mínimo allí, es de 4.500 bolívares soberanos –unos 8,2 dólares– al tiempo que un kilo de queso manchego cuesta unos 6.370 bolívares.

Macron reconoce errores, pero no renegará de todo y, aunque toda la izquierda lo reclama, no recuperará el Impuesto –“a los ricos”- sobre el patrimonio. Suponen, ingenuamente, que los millonarios deben pagar más impuestos cuando la realidad es que ellos necesariamente los derivan hacia abajo -subiendo precios, bajando salarios, etc.- con lo que siempre terminan cayendo con más fuerza sobre los más pobres.

En fin, Macron no tranquilizó del todo a los ciudadanos, ni lo conseguirá porque, finalmente, también es político, parte del sistema. Pero no es menos cierto que, en algún momento, los manifestantes terminarán aceptando a los políticos que, al fin de cuentas, ellos votaron. Es que así es la sociedad humana, conservadora por naturaleza, que jamás evoluciona por revoluciones sino por lenta maduración, como todo en el cosmos, como las plantas que crecen lentamente desde semillas.

 

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

@alextagliavini

 

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Viento neutro, ni de frente ni de cola

Por Alejandro A. Tagliavini*

 

El panorama internacional luce realmente complicado, aún más desde la aparición de Trump y su extravagante idea de la economía local y global. Ahora, de estas turbulencias, algunos vientos deberían empujar dólares hacia afuera de la Argentina y otros hacia adentro.

Los mayores índices bursátiles mundiales están en pérdidas desde hace meses. La principal preocupación reside en la desaceleración de la economía global, incluyendo la de EEUU. Para Bank of America Merrill Lynch el crecimiento mundial se desacelerará en 2019, con un avance del 3,6% frente al 3,8% de 2018, en tanto que el aumento de los beneficios empresariales globales pasará de más del 15% de media en 2018 a debajo del 5% en 2019.

Para la OCDE, en 2019 la economía global crecerá un 3,7% -dos décimas menos que en la anterior previsión-, en tanto que el FMI espera un incremento del PBI global del 2,9% para el próximo ejercicio, y Deutsche Bank pronostica un avance del 2,4% de la economía estadounidense para 2019. Todas cifras en caída, pero lejos de la recesión.

El desplome de la cotización del crudo desde los máximos anuales de primeros de octubre -casi 30% en el caso del Brent- dejó en evidencia el cambio de expectativas económicas ya que el precio del petróleo suele ser un indicador adelantado de la economía.

La curva de tasas estadounidenses, que normalmente dibuja una pendiente positiva ya que los rendimientos de la deuda a largo plazo son mayores que a corto, enervó al mercado al invertirse el pasado martes, por primera vez en más de una década tras la crisis financiera desatada con la caída de Lehman.

El aplanamiento de la curva, que paga más por su bono a 2 años que por el de 5, suele anticipar contracciones en la economía, aunque la mayoría de los expertos descarta que EE.UU. entre en recesión antes de 2020. El problema es que durante el período que la curva americana está invertida, los inversores salen de los países emergentes y se colocan en bonos americanos.

Cuando la renta fija a corto plazo se paga más cara que a largo plazo, entra en juego la posibilidad de que en un futuro más o menos cercano, un determinado país vaya a tener dificultades económicas. Históricamente, una inversión de la curva ha servido de presagio de una crisis económica posterior. Sin embargo, el indicador más importante es la inversión de la curva en el tramo de 3 meses a 10 años, y no tanto lo que sucedió el martes cuando el bono a 2 años pasó a rendir 2,80%, más que el 2,79% que rendía un bono a 5 años.

Mientras que la guerra comercial entre EE.UU. y China se ha dado una poco fiable tregua de noventa días, en la zona euro tenemos el desafío presupuestario del Gobierno italiano a Bruselas, el encadenamiento de crisis políticas en otros países de la UE como España y, sobre todo, el Brexit. La propuesta de acuerdo de salida de la UE debía votarse este martes en el Parlamento británico, pero la votación fue pospuesta por la primer ministro -que ahora pretende renegociar con la UE un nuevo acuerdo- ante la evidencia de que no sería aprobada, provocando una fuerte sensación de desprolijidad en los mercados que cayeron al conocer la noticia.

Por otro lado, el mercado da por seguro que la Fed subirá las tasas un cuarto de punto en la reunión del 18 y 19 de diciembre, hasta situarlas en el rango de 2,25%-2,5%. Pero después de los últimos mensajes del presidente, sugiriendo una desaceleración, ya casi nadie espera tres alzas en 2019.

Lo que mejora un poco el panorama de los mercados emergentes, a los que perjudica la revalorización del dólar asociada a las tasas de interés más altas, a la vez que encarece el crédito. Aunque también se puede leer como la confirmación de que el crecimiento de EE.UU. -la locomotora global- está perdiendo tracción lo que representa un desafío adicional para los bonos y la economía argentina.

La Fed busca preservar el valor de la moneda -con una inflación en torno a 2% anual- y mantener un bajo nivel de desempleo -alrededor de 4%- mientras que el PIB crece al 3,5% anual. Esto sugiere que la economía estaría sobrecalentada, pero ahora se observa una desaceleración con lo que la suba de tasas -que desalienta la inversión productiva y el consumo- no sería tan agresiva en 2019.

Por cierto, la tasa de interés real de EE.UU. se encuentra en 0,4% anual, aún lejos del rango que se considera contractivo, entre 1% y 2%. Entretanto, insólitamente, el mercado le exige tasas más altas al BCRA para renovar sus Leliq. El jueves pasado, la tasa promedio de las letras de liquidez a 7 días cortó al 59,01% lo que da una tasa real muy por encima de la recesiva y, aun así, el Central produjo una expansión monetaria de poco más de $12.600 M, en tanto que el viernes cortó al 59,16%, y la autoridad monetaria expandió otros casi $30.000 M.

 

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

@alextagliavini

 

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G20, ¡mas rating que ShowMatch!

Por Alejandro A. Tagliavini*

 

Empecemos por notar un par de fuertes ironías. Por un lado, el demócrata Macri recibe con honores al líder del hegemónico partido comunista chino que puja por el “libre comercio” contra el “campeón del capitalismo”, EE.UU. La segunda ironía es que también recibió al heredero saudí, con lo que le queda poca autoridad moral para decir que combate a narcos y motochorros cuando invita a responsables por el descuartizamiento de un periodista.

En cualquier caso, el G20 tuvo un gran rating y Macri salió fuertemente ganador frente a la opinión pública dado que, según Van Gordon Sauter, ex jefe de la CBS, las cadenas de televisión inevitablemente terminan fijando las aspiraciones nacionales. Aunque, por cierto, solo fue la opinión publica argentina. Afuera, casi ni se enteraron.

En general, se le dio más relevancia a la asunción de López Obrador en México y, si se acordaron del G20, fue sobre todo por la tregua entre EE.UU. y China. Uno de los diarios más leídos en la web en español, El Mundo de Madrid, titula “Réquiem por el multilateralismo” y dice que “George H. W. Bush murió… en persona y en espíritu. Su ideal de un mundo (globalizado)… recibió el certificado de defunción en una cumbre del… G-20…. los negociadores llegaron a un acuerdo que… sanciona el statu quo… Más serio es que el comunicado, por primera vez en 10 años de cumbres del G-20, no rechace el proteccionismo”.

Es decir que el G20 está lejos, muy, de promover realmente el libre comercio lo que, por otro lado, podría lograr cada país unilateralmente sin esta cumbre que, además de costar decenas de millones de dólares, prácticamente cerró al mercado, le impidió trabajar durante dos días. El Economista de España tituló “El G20 salva la cara con una débil defensa del multilateralismo” y afirma “La mala salud de la cooperación internacional quedó reflejada en numerosas fotos, diferencias e infortunios”.

Ya se ve pues que esta cumbre no solo que no fue “pro” mercado, sino que no piensa liberarlo más -y quizás menos- al comercio internacional, ni piensa en bajarle impuestos, ni dejarlo trabajar a pleno. Más bien se dedicó a agrandar el peso del Estado a costa del sector privado lo que, sin dudas, tiene consecuencias negativas. Pero vendrían inversiones, dice el oficialismo… te acordás hermano qué tiempos aquellos, cuando Macri prometía “lluvia” de inversiones y viajaba a Davos, pues vino una sequía que retardó la producción agropecuaria.

El sábado, el presidente dijo que la cifra global de financiamiento para inversión directa tras el G-20, antes de los anuncios bilaterales con China, llegó a US$ 3000 M -nada comparado US$56.3000 M que aporta el FMI-, pero ese dinero es proporcionado y/o dirigido por agencias estatales, es decir, se agranda el Estado a costa del mercado. Luego, con China se firmaron acuerdos por más de US$ 5000 M. Otra vez inversiones digitadas desde y para el Estado -además de unas pocas desregulaciones- como el segundo swap de monedas por US$ 8500 M.

Al contrario de lo que la opinión pública cree, y como corresponde a burócratas y líderes estatales, el G20 más que desregular -liberar al mercado- propone regular. Aunque pasó casi desapercibido, la adopción de medidas regulatorias fue la misión principal -particularmente en finanzas- y por eso dieron pasos concretos para reforzar los aportes de capital al multi estatal FMI, o sea, más Estado a costa del sector privado que lo financia por vía impositiva. Por cierto, esta reforma implicará una redistribución del poder en el organismo, siendo China el mayor beneficiado ya que tendrá una mayor influencia basada en su peso como principal acreedor de EE. UU.

En fin, finalizado el show hoy nos queda la vida real, el mercado, las personas que trabajan sencillamente todos los días para financiar al Estado, sus cumbres y sus caprichos. Por caso, el 83,3% las pymes -motor fundamental del sector privado- tuvo bajas en las ventas minoristas durante noviembre, su peor caída interanual de 15,6%, once meses consecutivos de caídas (-5,8% promedio anual), según CAME.

Para terminar, insisto en que lo mejor del G20 fue la tregua en la guerra comercial entre EE.UU. y China, lo que provocó que las bolsas globales subieran, moderadamente ya que nadie se cree que esto terminará aquí, y acompañó la bolsa local a la que, por cierto, le falta mucho por recuperar ya que, pese a la remontada de noviembre de casi 7% -gracias a que el precio de algunos papeles está muy bajo- las acciones pierden un 50% en dólares en lo que va de 2018 a pesar de que el dólar está pisado por el gobierno con las exageradamente altas tasas que ofrece. A ver cuánto dura la euforia G20… poco, me atrevo a decir.

 

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

@alextagliavini

 

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Boca y River vs la Cumbre del G20

Por Alejandro A. Tagliavini*

El ómnibus del plantel de Boca Juniors que iba a jugar la final de la Copa Libertadores en el estadio de su rival, River Plate, dobló en una esquina donde los hinchas locales tiraron piedras hiriendo a jugadores. El partido se suspendió. Ahora todos intentan encontrar un responsable, sin ir al fondo.

Las barras bravas tienen una conexión con la policía y los dirigentes las estimulan, como los políticos con los votos. Y el problema básico es la ausencia de derechos de propiedad bien establecidos ya que se rigen por legislaciones estatales deportivas -impuestas utilizando el monopolio estatal de la violencia- que establecen a los clubes como sociedades “de personas” y no de propietarios.

Los socios pueden usufructuar las instalaciones, pero no son propietarios y, como los dirigentes tampoco lo son solo les interesa su carrera política y no la propiedad del club. Así, a nadie realmente le importan los daños que provocan las barras a las que usan como “fuerza de choque” para su carrera política. Si los socios fueran propietarios directos entonces existirían estímulos para controlar los desmanes.

No hay violencia en el golf, ni en deportes masivos como el béisbol o el fútbol americano porque los derechos de propiedad son claros y cada equipo y estadio tiene un dueño. Algunos clubes de fútbol ya se han convertido en sociedades de capital, anónimas. Así, no solo ha desaparecido la violencia al desvincularse de la política y reemplazar las barras bravas por propietarios responsables, sino que los clubes se han transformado en empresas exitosas gestionadas por profesionales.

Por caso, el fútbol de España fue parcialmente “privatizado” en 1990 permitiendo a los clubes ser sociedades anónimas deportivas (SAD). La mayoría -salvo Real Madrid, Barcelona, Athletic Bilbao y Osasuna- son propiedad de inversores privados. Hoy el fútbol español es uno de los mejores.

Soccerex clasifica a los clubes con más poder financiero en este deporte que mueve globalmente US$ 700.000 M anuales. Su último ranking se refiere al Índice Financiero de Fútbol (FFI, en inglés). En primer lugar, aparece una SAD, el Manchester City con un FFI de 4.883; en segundo lugar, el (SAD) Arsenal con un FFI de 4.559. Recién sexto aparece el Real Madrid -aunque, al no ser SAD, no paga impuesto a las sociedades- con un FFI de 2.579, y 13 el FC Barcelona con 1.626.

Los alemanes se ven parcialmente coartados ya que allí los inversores no pueden tener una participación superior al 49% de un club. Los dos gigantes españoles al no ser SAD bloquean la posibilidad de un gran inversor y, por cierto, si el Real Madrid se capitalizara en la Bolsa quedaría primero en el ranking. Boca aparece en el puesto 76 con un FFI de 0.191, seguido de River con 0.189.

En fin, al escribir esto, aun nadie sabe si se jugará esta final de la Libertadores ni dónde. Y, hasta qué punto se mete la política, que Macri presionaba para que se realizara pronto y en el mismo lugar porque quería mostrarle al G20 que su Gobierno puede garantizar la seguridad pública y evitar los delitos… debió pensarlo antes ya que el primero en llegar para la Cumbre fue el heredero saudí sospechado de descuartizar a un periodista, y cuyo gobierno ya decapitó unas 200 personas en 2018, pero aunque Human Rights Watch pidió a la justicia local su detención, difícilmente se concrete y podrá moverse libremente.

 

 

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

@alextagliavini

 

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Agua de deshielo dejará el G20

Por Alejandro A. Tagliavini*

 

El petróleo acaparó el foco, la semana pasada, en los mercados financieros y amaga con seguir el protagonismo. En solo diez días el crudo registró tres desplomes próximos o superiores al 6%, cosa que el viernes se agravó cayendo casi 8% en el barril tipo West Texas, de referencia en EEUU., mientras que el Brent quedó debajo de los 60 dólares por primera vez desde 2017. Aunque esta semana comenzaba con una suba, el Brent superaba los 60 dólares y el West Texas rozaba los 51.

A esto se suma el acuerdo sellado durante el fin de semana en la cumbre europea que evita, de momento, el peor escenario: el de un Brexit sin acuerdo a nivel europeo. Pero debe afrontar ahora la reválida, quizá, más complicada, del Parlamento británico.

Y ahora el mundo mira la cumbre del G20… pero a nadie piensa en Argentina. Los focos están puestos en la reunión que mantendrán los mandatarios de EEUU y China porque podrían firmar la paz en su guerra de aranceles lo que ayudaría a enfriar los temores a una desaceleración económica, y a una menor demanda de petróleo. Pero lo cierto es que es poco probable que algo sustancial ocurra.

La presencia de los máximos mandatarios de Arabia Saudí -sospechado del descuartizamiento de Khashoggi- líder de la OPEP, y de Rusia, líder de los países que no pertenecen a la OPEP, podría aportar novedades. El 6 de diciembre la cumbre de la OPEP aprobaría una reducción del suministro para frenar el desplome del precio, reducción de la producción de crudo que se acercaría a 1,5 millones de barriles diarios.

Entre tanto, el gobierno argentino se cree protagonista de la foto del año y piensa que con eso se hará famoso. Es un defecto argentino, pensar que se vive de la “facha”, y no del trabajo diario y sencillo de la personas -el mercado- que, por el contrario, se verá severamente perjudicado por el altísimo costo de la cumbre.

Pocos creen que algo útil y concreto pueda ocurrir para el país, para empezar, es imposible que lleguen inversiones cuando la presión impositiva logra algo tan elemental como que no cierren los números de muchos negocios, salvo la bicicleta financiera (irónicamente, la recaudación en términos reales cae, complicando los números del gobierno). Por esto, dicho sea, el superávit comercial crece demostrando que el mercantilismo no tiene razón ya que esto no es ningún bien, sino que se debe a la recesión al punto que las exportaciones caen.

Pero el infundado optimismo del Gobierno no termina en esta cumbre, y supone que el PBI estaría creciendo 4% en el cuarto trimestre de 2019. El 2018 terminaría con una caída de 2,4% y el 2019 con una de solo 0,5%. Pero tanto los organismos multilaterales como las consultoras proyectan números peores.

La OCDE calcula una caída del PBI del 2,8% para 2018 y 1,9% en 2019 y una recesión larga. La consultora Eco Go estima que 2018 finalizará con una caída de 2,8% y 2019 con una de 2%. Según Ecolatina, el 2018 cerrará con una contracción de 2,4% y el 2019 de 1,4%. Solo la Consultora Ledesma proyecta una merma del PBI de 2,3% para el 2018 y otra de 0,5% para el 2019, coincidiendo casi con el oficialismo. Hasta el principal socio del gobierno, el FMI, prevé un desplome de 2,6% para el 2018 y otro de 1,6% para el 2019.

Ahora, estas consultoras y organismos fueron corrigiendo varias veces hacia la baja sus proyecciones demostrando que en el futuro seguirán haciendo lo mismo. A ver, aun cuando es una creencia popular aquello de que a veces hay que pasar momentos negativos para luego recuperarse, lo cierto es que esta idea no resiste el análisis de la ciencia de la lógica que dice claramente que lo malo solo es consecuencia del mal.

O sea, si la economía cae de este modo es porque el sistema es malo y si no hay cambio -en el fondo, solo superficial como el supuesto aporte circunstancial del campo- que justifique la rectificación de la curva negativa, las proyecciones respecto al desarrollo de la economía seguirán bajando.

Por cierto, en septiembre la actividad cayó 1,9% contra agosto y así el tercer trimestre cerró 0,4% abajo del segundo que, a su vez, terminó cayendo 4% respecto al primero. Y aun si el repunte comenzara en algún momento del año que viene, las previsiones de los analistas -en mi opinión, demasiado optimistas- es que no alcanzaría para evitar que Macri terminará su primer mandato con una contracción de hasta el 3,9% respecto al PBI que recibió en 2015, contrayéndose el per cápita 8,7%.

Lógico: el mal proviene del mal, un mal sistema termina mal, uno virtuoso provoca un crecimiento inmediato. Y cuando quede en evidencia que la cumbre fue perjudicial, costosa e inútil para el mercado, la desesperanza será fuerte.

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

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Boca y River SA

Por Alejandro A. Tagliavini*

 

Todos discuten qué pasó realmente. ¿No previeron o no reprimieron lo suficiente? ¿Cuánta responsabilidad tienen la barra brava y los clubes? Pero esta no es la base de la cuestión así que, contestando estas preguntas, no se evitará la violencia.

Cuenta el profesor Enrique Ghersi, que las barras bravas en todo el mundo tienen una conexión con los clubes, la policía y los dirigentes las estimulan, tal cual hacen los políticos con los votos en el afán por manejar al Estado. Según Ghersi, el problema es la ausencia de derechos de propiedad bien establecidos, a raíz de legislaciones deportivas y civiles que regula coactivamente el Estado- los políticos- imponiendo que los clubes sean sociedades “de personas” y no de propietarios.

Los socios pueden usufructuar las instalaciones, pero no son dueños. Y, como los dirigentes tampoco lo son, finalmente, solo les interesa su carrera política y no la propiedad del club. Tenía razón Tomás de Aquino -refiriéndose a cualquier empresa estatal o de propiedad común- que “cada uno es más solícito en la gestión de aquello que con exclusividad le pertenece que en lo que es común a todos… se administran más ordenadamente las cosas humanas cuando a cada uno incumbe el cuidado de sus propios intereses, mientras que reinaría confusión si cada cual se cuidara de todo indistintamente”.

Así, frente a los daños que provocan las barras a la mayoría no le interesa verdaderamente. En cambio, si los socios fueran propietarios y tuvieran que pagar una parte, entonces existirían estímulos para evitar y controlar los desmanes. No hay violencia en los hipódromos ni en el golf. No es un problema de deportes masivos. No hay violencia ni en el béisbol y ni siquiera en el fútbol americano.

Porque en estos deportes los derechos de propiedad son claros y cada equipo y cada estadio tiene un dueño. Algunos clubes de fútbol ya se han convertido en sociedades de capital, anónimas y listadas en la Bolsa. Por casos, el Manchester City y el Juventus.

Y las ventajas no, son solamente la eliminación de la violencia al desparecer la política y por ende las barras bravas y ser reemplazados por propietarios responsables, sino la transformación de clubes, hoy mayormente deficitarios, en empresas exitosas auditadas por expertos y gestionadas por profesionales, a los que se les exige un plan de negocio que asegure un proyecto deportivo y empresarial mejor que el de los rivales.

Por caso, el fútbol de España fue parcialmente “privatizado” -desregulado- por el gobierno socialista de Felipe González entre 1988 y 1990 permitiendo a los clubes convertirse en sociedades anónimas deportivas (SAD). La mayoría -salvo Real Madrid, FC Barcelona, Athletic Bilbao y Osasuna- hoy son propiedad de inversores privados. Y el crecimiento deportivo ha sido notable convirtiéndose hoy en uno de los mejores del globo.

Entre nuestros vecinos es destacable el crecimiento deportivo del fútbol chileno desde que se “privatizó” y sus principales clubes cotizan en Bolsa como el Colo Colo, Universidad Católica y Universidad de Chile. Como caso particular, en Alemania los inversores no pueden tener una participación superior al 49% de un club.

La renombrada firma Soccerex clasifica a los clubes con más poder financiero en este deporte que mueve globalmente unos US$ 700.000 M anuales, una vez y media el PBI argentino. El último ranking (2018) está basado en el Índice Financiero de Fútbol o Football Finance Index (FFI), que considera cinco variables: activos de juego y fijos, dinero en el banco, una potencial inversión de compra y deuda neta.

En primer lugar, aparece uno que es SAD, el Manchester City con un FFI de 4.883; en segundo lugar, el (SAD) Arsenal con un FFI de 4.559. Recién sexto aparece el Real Madrid -a pesar de que, por no ser SAD, no paga impuesto a las sociedades- con un FFI de 2.579, y 13 el FC Barcelona con 1.626.

El informe reconoce que los alemanes se ven parcialmente coartados y que los dos gigantes españoles se ven perjudicados porque al no ser SAD bloquean la posibilidad de un gran inversor y destaca que, en un hipotético caso en el que el Real Madrid se capitalice a través de la bolsa, su poder financiero podría ubicarlo en la cima del ranking. Por cierto, Boca aparece en el puesto 76 con un FFI de 0.191, seguido de River Plate con 0.189 y en el puesto 93 Independiente con un FFI de 0.079.

En fin, la (AFA) discutiría este 29 de noviembre la modificación de su estatuto para permitir que los clubes se conviertan en SAD, una buena medida impulsada por Macri quien lo intentó al frente de Boca entre 1995 y 2008, con el mismo argumento que esgrimió Felipe González: la falta de trasparencia y la cantidad de aportes públicos que recibían los clubes.

 

 

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

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Gracias a Dios, existe el afán de lucro

Por Alejandro A. Tagliavini*

 

El 15 de noviembre de 2017 se pierde contacto con el submarino ARA San Juan (S42), de la Armada Argentina, con 44 personas a bordo que, evidentemente, no estaba en condiciones de navegar. Dos días después, la armada inició el protocolo SAR (búsqueda y rescate) y al tercer día el gobierno aceptó la ayuda internacional activándose la alerta de la Oficina Internacional para el Rescate y Escape de Submarinos (Ismerlo), que coordinó la ayuda de 18 países sumando más de 37 naves y aeronaves y 4000 personas en la búsqueda sobre una superficie del tamaño de España. ​

Entre otros muchos equipos, el gobierno de EE.UU. aportó su escuadrón de rescate de submarinos, dos aviones P3 Orión de la NASA y dos Boeing Poseidon. En tanto que el de Francia envió un sistema de rescate de submarinos de la OTAN y el Reino Unido el buque HMS Protector, el patrullero HMS Clyde y un Hércules C-130.

El 30 de noviembre el gobierno dio por terminada la búsqueda, pero los familiares de la tripulación exigieron que se continuara hasta encontrar al submarino. Finalmente, las autoridades decidieron la contratación de la empresa privada Ocean Infinity, basada en Houston, EE.UU., operadora de la nave noruega Seabed Constructor equipada con cinco vehículos submarinos autónomos (AUV) y tecnología de última generación. El contrato estableció que, solo en caso de ser hallado el submarino, la empresa cobraría 7,5 millones de dólares.

El 10 de septiembre de 2018 el Seabed Constructor inició la búsqueda y dos meses después, el 17 de noviembre, encontró al ARA San Juan a 907 metros de profundidad y a 600 kilómetros al este de Comodoro Rivadavia, ciudad de la costa argentina. El CEO, de Ocean Infinity, dijo “esperamos que…  la lección sea aprendida para prevenir que cualquier hecho similar suceda nuevamente”. No creo que aprendamos la lección, sinceramente, porque son demasiados los intereses creados alrededor del Estado.

Este accidente pareciera demostrar que Tomás de Aquino tenía razón cuando decía que las empresas estatales -los ejércitos en este caso- son altamente ineficientes: a pesar del monumental despliegue de tantos gobiernos, no pudieron hallar lo que un solo barco privado encontró en su afán por el lucro. Afán que, claramente, es el mejor modo de servir a los clientes ya que, precisamente, se trata de servirlos para obtener su mayor confianza posible.

Así, decía el Aquinate que en el orden natural que rige al universo creado por Dios “cada uno es más solícito en la gestión de aquello que con exclusividad le pertenece que en lo que es común a todos… se administran más ordenadamente las cosas humanas cuando a cada uno incumbe el cuidado de sus propios intereses, mientras que reinaría confusión si cada cual se cuidara de todo indistintamente”.

Y pienso en los bomberos estatales que desde el día 8 de noviembre luchan contra las llamas en el incendio del norte de California, donde ya murieron más de 80 personas, en tanto que unas 700 están desaparecidas y más de 15.000 edificios fueron destruidos y 61.100 hectáreas verdes arrasadas. Esperan controlar el fuego el 30 de noviembre y me pregunto, qué sucedería si los gobiernos no desalentaran la creación de fuerzas privadas de bomberos, financiados por las compañías de seguros interesadas en que sus clientes pierdan lo menos posible. Pues la experiencia indica que serían enormemente más eficientes.

 

 

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

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G20: cuando el mercantilismo reemplaza al mercado natural

Por Alejandro A. Tagliavini*

 

A raíz de la aprobación del Presupuesto 2019 -buena noticia comparada con la incertidumbre y el mayor descontrol del gasto- Moody’s dio a conocer un análisis interesante. “La aprobación ayudará a desbloquear alrededor de US$ 7.600 M en financiamiento”, lo que constituye un evento “positivo para el crédito” aunque, en mi opinión, significa seguir endeudándose para salvar al actual sistema decadente.

“Si bien los aumentos de impuestos y los recortes de gastos probablemente hagan que la economía se contraiga aún más, la aprobación del Presupuesto allana el camino para una mayor consolidación de las finanzas… clave… para… asegurar el financiamiento continuo del FMI”, dice Moody’s que asegura que estos préstamos “permitirán satisfacer las necesidades de financiamiento hasta fines de 2019”.

“El programa… en conjunto con una política que apunta a un crecimiento nominal del 0% en la base monetaria hasta junio de 2019… ayudará a mantener controlada la inflación”, pero el PIB caerá 2,5% en 2018 y 1,5% en 2019, demasiado optimista en mi opinión, haciéndose eco de las expectativas mercantilistas del oficialismo, y augura un déficit primario del 0,5% -no del 0% como promete el gobierno- pero aun así el FMI continuará apoyando si las autoridades se comprometen con el equilibrio fiscal y hasta se podría dar un formal-waiver si una recesión mayor frena más la recaudación.

Para Moody’s la deuda aumentará hasta el 82% del PIB y los intereses se llevarán el 15% de los ingresos en 2020, “por encima de las medianas del 58% y 12%, respectivamente, que esperamos para la categoría de calificación B de Argentina”. Por cierto, a muchos analistas con razón les preocupa particularmente el avance de la deuda, del gobierno nacional, en manos del sector privado y organismos internacionales (FMI), que subió desde el 30% del PIB a fines de 2017 a casi el 60% hoy.

Así las cosas, suponiendo que en 2019 se alcance el déficit primario de 0%, considerando que los intereses rondan el 4% del PIB, sin contabilizar las variaciones en el tipo de cambio, se necesitaría un superávit de 4% para que la deuda no siga aumentando. Esto trae dudas y, de hecho, los bonos en dólares del gobierno nacional, del tramo medio y largo no mejoran.

Pero además de la aprobación del Presupuesto, el oficialismo confía en crecer gracias al campo y a un empujón a partir de la Cumbre del G20, mostrando su perfil mercantilista, eso de creer que se crece aumentando las exportaciones o el consumo interno -la venta de mercaderías netas- cuando “…lo que el sistema económico produce no son cosas materiales, sino conocimiento inmaterial”, según Frank Tipler, y “… los recursos económicos… no son los recursos naturales… sino… las habilidades organizativas y tecnológicas…” según N. Rosenberg y E. Birdzell.

O sea, que la riqueza pasa por la capacidad creativa, el desarrollo científico y tecnológico que se agranda a medida de la libertad de mercado por cuanto más libertad significa más personas, más cerebros aportando creatividad en contraposición con las regulaciones estatales que son la imposición antinatural -coactiva- de unos pocos cerebros, los de los reguladores.

Por esto Japón, siendo más pequeño, es más rico que Argentina que es el país con el 8vo. territorio más extenso del mundo y, sin embargo, por su PBI está en el puesto 21 mientras que, irónicamente, está en el 44 entre los países exportadores del mundo, es decir, supera en PIB a países que exportan más.

La Bolsa de Cereales de BA insiste en que la campaña 2018/2019 aportará unas 125 M de toneladas a pesar de los recientes anegamientos en algunas zonas. Pero aun suponiendo que esto se efectivizara, echar este dinero en un sistema económicamente ineficiente -con poca capacidad creativa- es un balde de agua en una pileta con un gran agujero.

En cuanto a la Cumbre del G20, además de costarle solo al gobierno argentino más de US$ 200M, el día 30 será feriado, se cerrarán calles, aeropuertos, etc., perjudicando severamente a la economía. A cambio de, en el mejor de los casos, bonitas declaraciones y las clásicas promesas de inversiones que, aunque se realicen, serán otro balde de agua.

Los problemas que dominaron la última Cumbre en Hamburgo y que la tornaron inútil son los mismos, de modo que ya conocemos el final: otra costosa e inservible cumbre. Y, para peor, dando un espectáculo dantesco, inmoral al recibir con cenas de gala al gobierno saudí que, en lo que va del año, descuartizó al periodista Jamal Khashoggi y degolló a mas de 200 personas por acusaciones como “blasfemar”, y a Putin mientras Theresa May acusa al Kremlin de asesinar al exespía ruso Serguei Skripal en Londres.

 

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

@alextagliavini

 

www.alejandrotagliavini.com

G 20: politicians (and murderers) have fun

By Alejandro A. Tagliavini *

 

Buenos Aires airports will remain closed for general public because they are going to be used to receive the aircrafts of those countries that will participate in the G20 summit, between November 30th and December 1st. In addition, there will be a no-fly zone over the city, its surroundings and the Río de la Plata. And two US aircraft carriers will be on duty, one from the Atlantic, near Punta del Este, and the other from the Pacific, close to Valparaíso.

Also, November 30th will be a holiday and many streets will be closed, so ordinary citizens  -the alleged constituents of politicians-  will have their daily activities very much complicated and they will have to pay  -in this Argentina with 30% of its population already poor and getting worse- this party that will cost, only to the Argentine government, more than 200 million dollars.

Fifty-two aircrafts will arrive, from the 19 countries of the group plus five invited as observers. The leaders of Australia, Chile, Indonesia, Rwanda, Brazil, Senegal, Italy, Holland and Mexico will arrive in airplanes similar to the Airbus A320 or Boeing 737. Those of the United Kingdom, Canada, Spain, Russia, Germany, Saudi Arabia, China, South Korea, USA, France, India, Turkey, Jamaica, Japan and South Africa will arrive with those similar to the Airbus A340, Boeing 767 or Ilyushin Il-96.

The USA will land eleven aircrafts counting the Air Force One for Donald Trump (and daughter) that will reduce his stay to a few hours so as to attend the inauguration of the Mexican president. The second country to bring more aircrafts will be Saudi Arabia: six of great size. The American delegation will be the largest with 800 people, then China with 500 and Russia with 200. By the way, the advanced teams of the USA (1600 people), China (1000) and Russia (800) have been touring the city for more than two months. And the leaders of these three countries will stay in hotels that will close to serve only these groups.

No doubt there will be sparks. For instance, with Trump, due to his trade war with Xi Jinping, and between Vladimir Putin and Theresa May who blame the Kremlin for the assassination by poisoning of the Russian ex-spy Serguei Skripal in London. It is not yet known who will represent the Saudi kingdom, could be the crown prince Mohammed Bin Salman. But who cares, in any case the assassination of Jamal Khashoggi was a State crime since he had an appointment with the authorities, in a state enclosure and the bureaucrats of the Saudi government tried to cover it.

But the left will also enjoy travelling. Between November 19th and 23rd, in Buenos Aires, the “World’s First Forum of Critical Thinking” will be held, organized by the Latin American Council of Social Sciences (CLACSO), a meeting known as “anti-summit” although the organizers deny it, with the presence, among others, of Dilma Rousseff, Cristina Kirchner, José Mujica, Bolivian Vice President Álvaro García Linera, former Colombian President Ernesto Samper and Spaniards Juan Carlos Monedero, cofounder of Podemos, and Judge Baltasar Garzón.

Anyway, we already know the end. Another useless summit like the last in Hamburg, but during which they will spend, laugh, walk and take photos. And they will not care to know that people and countries are self-integrated when they are not prevented with borders, customs and all kinds of coercive restrictions politicians impose which they could eliminate without traveling … without meeting with murderers… or do they belong to the same “brotherhood”?

 

 

* Member of the Advisory Board of the Center on Global Prosperity, Oakland, California

@alextagliavini

http://www.alejandrotagliavini.com

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