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Alejandro A. Tagliavini

"Hay quienes piensan distinto a mí, incluso yo, al cabo del tiempo, pienso distinto a mí", J.L. Borges

Covid is defeated without panic or violence, with nature

Campaña 'La Naturaleza nos habla'

By Alejandro A. Tagliavini *

                 Former senator Ron Paul – center-right, to put him somewhere – says that the president of Ukraine almost signed a declaration of war and backed by Washington, said that Ukraine’s policy is to regain Crimea from Russia.

                  The US Defense Secretary, a former director of missile maker Raytheon, promised “unwavering support for Ukraine’s sovereignty.” Washington is sending arms and they are already more than 300 tons. Moscow has responded by relocating troops to its border with Ukraine.

                   By the way, a plebiscite among citizens would be enough for them to decide which government they want to have, if they want one. Ron Paul is right in stating that “We are watching foreign policy made by Raytheon and the other military contractors … the irresponsible foreign policy ‘experts’ … are about to lead us to war.”

                   This is what the States are, these are the “authorities” and the “experts”: arms traffickers, literally, who mark borders and through them create wars where millions die (60 million only in World War II).

                   And these are the “health authorities” who assure that we are experiencing a “pandemic” that has killed less than 3 million people – assuming that the figure is not inflated – in a year and a half worldwide, 0.04% of the global population, the same number as those killed in road and domestic accidents. By the way, in a normal flu season around 60% are infected, that is, about 4 billion people globally.

                    As the judge, and prominent jurist, Ricardo Manuel Rojas, says, “the only epidemic that exists is the fear instilled by the government and its journalist allies”, the “panic” communicators, as a friend calls the media, that reprint, without a sensible analysis, what the “official bodies” say as if they were not inefficient or corrupt.

                    The Mexican president is reluctant to be vaccinated, justifying himself in the opinion of the doctor who treated him when he tested positive for coronavirus. And he refuses to wear a mask. After all, the Argentine president injected himself with the two doses of the Sputnik vaccine – which is not approved by the European Union – and yet he was infected with covid. Meanwhile, a link has been found between the AstraZeneca vaccine and thrombosis, said the head of vaccine strategy at the European Medicines Agency.

                      But the important thing, in any case, is not whether the covid is that serious or not, but rather that the “authorities” should accept, and the people and especially the media should understand, that violence and panic -which triggers violence- they are only useless, but they destroy nature, life.

                      It is the people in freedom – without the coercion of the state monopoly of violence – who must take care of themselves. Because violence is immoral, since it goes against life, against nature, as Aristotle said, and it always destroys that way. Thus, confinements and other restrictions on the development of life have caused many more victims than the covid.

                      Already last year – now it has worsened -, not counting the enormous psychological damage and suicides, according to Oxfam only unemployment, interruptions in the food supply and the decrease in aid due to confinements could cause 12,000 deaths from hunger a day in the world.

* Senior Advisor at The Cedar Portfolio  and Member of the Advisory Council of the Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

Al covid se lo vence sin pánico ni violencia, con la naturaleza

Campaña 'La Naturaleza nos habla'

Por Alejandro A. Tagliavini*

                  Cuenta el ex senador Ron Paul -de centro derecha, por ubicarlo en algún lugar- que, el 24 de marzo, el presidente de Ucrania firmó prácticamente una declaración de guerra y, respaldado por Washington, dijo que la política de Ucrania es recuperar Crimea de Rusia.

                 El secretario de Defensa de EE.UU., que anteriormente sirvió en la junta del fabricante de misiles Raytheon, prometió “apoyo inquebrantable a la soberanía de Ucrania”.  Washington está enviando armas y ya van más de 300 toneladas. Como era de esperar, Moscú ha respondido reubicando tropas más cerca de su frontera con Ucrania.

                   No sé quién tiene razón, pero, en todo caso, bastaría con un plebiscito entre los ciudadanos para que decidieran qué gobierno quieren tener, si es que quieren uno. Tiene razón Ron Paul al afirmar que “Estamos viendo la política exterior hecha por Raytheon y los otros contratistas militares… los irresponsables “expertos” en política exterior… están a punto de llevarnos a la guerra”.

                    Es que eso son los Estados, estas son las “autoridades”, y los “expertos”: traficantes de armas, literalmente, que marcan fronteras y por ellas crean guerras donde mueren millones (60 millones solo en la Segunda Guerra Mundial).  

                   Y estas son las “autoridades sanitarias” que aseguran que vivimos una “pandemia” que lleva muertos a menos de 3 millones de personas -suponiendo que la cifra no esté inflada- en año y medio en todo el mundo, el 0,04% de la población global, la misma cantidad que los muertos en accidentes viales y domésticos. Por cierto, en una temporada de gripe normal se contagian alrededor del 60%, es decir, unas 4000 millones de personas globalmente.

                   Como dice el juez, y destacado jurista, Ricardo Manuel Rojas, “la única epidemia que existe es la del miedo infundido por el gobierno y sus aliados periodistas”, los “miedos” de comunicación, como dice un amigo, que replican, sin hacer un análisis sensato, lo que dicen los “organismos oficiales” como si éstos no fueran altamente ineficientes y corruptos.

                    El presidente mexicano de momento se resiste a vacunarse, justificándose en la opinión del médico que lo atendió cuando dio positivo en coronavirus, y ha afirmado que aún tiene “suficientes anticuerpos”. Y siempre se negó a llevar cubrebocas.

                      Después de todo, el presidente argentino se inyecto las dos dosis de la vacuna Sputnik -que no ha sido aprobada por la Unión Europea- y, sin embargo, se contagió de covid. Entretanto, se ha encontrado un vínculo entre la vacuna de AstraZeneca y las trombosis, según el jefe de estrategia de vacunas de la Agencia Europea del Medicamento.

                     Pero lo importante, en todo caso, no es si el covid es grave o no, sino que las “autoridades” acepten, y las personas y sobre todo los medios, comprendan que la violencia y el pánico -que dispara a la violencia- no solo que no son útiles sino que destruyen a la naturaleza, a la vida.

                      Son las personas en libertad -sin coacciones del monopolio estatal de la violencia- las que deben cuidarse a sí mismas. Porque la violencia es inmoral, desde que va contra la vida, contra la naturaleza, como ya lo decía Aristóteles, porque siempre destruye. Así, los confinamientos y demás restricciones al desarrollo de las economías han provocado muchas más víctimas que el covid.

                    Ya el año pasado -ahora ha empeorado-, sin contar el enorme daño sicológico y suicidios por el pánico, según Oxfam, solo el desempleo masivo, las interrupciones en el suministro de alimentos y la disminución de las ayudas a causa de los confinamientos podrían causar hasta 12.000 muertos por hambre al día en el mundo.

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

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Un futuro global inflado y aplastado en Argentina

Por Alejandro A. Tagliavini*

                En líneas generales, el año ha comenzado de manera favorable para las bolsas. Durante el primer trimestre, el Dax 30 sube 10.12%, el Ibex un 35 6.24%, el FTSE 100 gana 4.28%, el Euro Stoxx 50 un 11.07%, el Cac 40 sube 9.94%, el Nikkei un 7.09%, el Hang Seng gana 6.27%, el S&P 500 un 7.02%, el Dow Jones un 8.32% y el Nasdaq sube 4.59%.

                   El sentimiento semanal de los inversores (American Investors, AAII) evoluciona así: sentimiento alcista -expectativas de que las acciones subirán en los próximos seis meses- cayó 5.1 puntos hasta el 45.8% pero sigue arriba, durante 18 semanas de las últimas 20, de su media histórica del 38 %. Sentimiento bajista -expectativas de que las acciones caerán en los próximos seis meses- aumentó 2.6 puntos hasta el 23.2% y sigue por debajo de su media histórica del 30.5%.

                    Las acciones norteamericanas han subido un 75% desde los mínimos de marzo de 2020 en lo que es su mejor racha alcista de 12 meses desde hace 85 años. El sector financiero marcó su 11º mejor trimestre desde hace 31 años y el energético cerró un trimestre de récord.

                    Por cierto, los mercados bursátiles impactan en el mundo real y viceversa. Sin embargo, muchas veces las intervenciones de los Estados hacen que se desacoplen. Japón ofrece un ejemplo -inverso, si se quiere- de la distinción entre las bolsas y el mundo real. En febrero, el Nikkei 225 superó el nivel de 30.000 por primera vez desde 1990. Durante treinta años, las acciones japonesas no llegaron a ninguna parte, sin embargo, el país progresó notoriamente.

                    Así, apostar por un colapso bursátil porque la política o el gobierno están yendo por mal camino es una receta para perder dinero. Si bien el mercado real -el mundo real- y las bolsas y el sistema financiero deberían ir de la mano, lo cierto es que las desaforadas intervenciones – “estímulos”- de los Estados están haciendo que estos diverjan dramáticamente.

                     Así, quienes apostaron al caos y compraron paraguas cuando había sol, no obtuvieron grandes ganancias. En el siguiente gráfico puede verse como perdieron quienes apostaron por el oro -aunque, sigue siendo el valor refugio por excelencia en el largo plazo- quienes compraron “short” y quienes apostaron contra el dólar: 

                   En lo que llevamos de ejercicio hay que destacar que los pequeños valores se están imponiendo a los grandes. Por ejemplo, el Russell 2000 lleva un mejor ritmo que el S&P 500 o el Nasdaq. En el gráfico podemos ver su tremenda evolución desde los mínimos de marzo 2020 y en el recuadro azul su marcha en 2021:

Russell

                   Sin dudas esto en gran parte es “inflacionado”, es decir, se debe a la gran cantidad de dinero –“estímulos”- que, literalmente, está regalando el gobierno de EE.UU., con el Tesoro afirmando que no escatimarán esfuerzos y harán lo que sea necesario para impulsar la recuperación económica. Por otro lado, las expectativas de incremento del beneficio por acción de las compañías del S&P500 sube de USD 122.3 del pasado ejercicio a 172.4 este año. Y, por cierto, la fantasiosa idea de que las vacunas sean efectivas y eso provoque que los gobiernos devuelvan a los países a la normalidad. A propósito, Japón lleva solo el 1% ciudadanos vacunados y no le va tan mal.

                     Y estamos ya en abril, un mes destacado para las bolsas ya que las acciones han cerrado en verde este mes en 14 de los últimos 15 años. Más aun, desde hace 71 años es el segundo mejor mes del año después de noviembre, pero en los últimos 20 años abril es el mejor. Afinando más, dentro del propio mes son los 18 primeros días los que suelen tener un comportamiento más destacado.

                      Ahora, la economía mundial corre el riesgo de “divergir peligrosamente”, como señalan Rich Miller y Enda Curran de Bloomberg, ya que, aunque va camino de su “crecimiento” -rebote, en rigor, desde la caída por las restricciones estatales con excusa de la “pandemia”- más rápido en más de medio siglo, sin embargo, las diferencias y deficiencias podrían impedirle alcanzar sus alturas anteriores a estas restricciones, con la carga de empobrecimiento y desnutrición de cientos de millones de personas que esto conlleva.

                      EE.UU. lidera la “recuperación” -inflada- y reanuda su papel de guardián de la economía global. China también está haciendo su parte, aprovechando su “éxito” en la lucha contra el coronavirus que consiste en decir que ya no existe la “pandemia” y por tanto levanta todas las restricciones con el mismo autoritarismo con el que marcó el inicio de las “cuarentenas” globales. Mientras quedan rezagadas Francia, Alemania, Italia, y el Reino Unido que insisten en medievales restricciones a las libertades individuales y del mercado.

                     En el siguiente gráfico puede verse la recuperación del empleo en EE.UU.:

                        Para todo el año, Bloomberg Economics prevé un crecimiento global del 6,9%, el más rápido en registros que se remontan a la década de 1960. La OMC espera que el comercio se recupere un 8% en 2021 y un 4% en 2022. Sin embargo, muchas partes del mundo podrían tardar años en unirse a EE.UU. y China para recuperarse por completo, y para 2024 la producción mundial seguirá siendo un 3% más baja que la proyectada antes de las cuarentenas.

                      Obviamente, la burocracia espera que EE.UU. utilice las reuniones virtuales de esta semana del FMI y el Banco Mundial para argumentar que ahora no es el momento para que los países retrocedan en los “estímulos” a sus economías. Argumento dirigido principalmente a Europa y particularmente a Alemania, con su larga historia de rigor fiscal. El fondo de recuperación conjunto de la UE de € 750.000 M se ha retrasado hasta la segunda mitad del 2021.

                      Ahora, si bien la economía en auge de EE.UU. indudablemente actuará como un motor para el resto del mundo al absorber las importaciones y generar excedentes de capital, también podría provocar mayores costos de endeudamiento a partir del aumento de las tasas de interés a largo plazo.

                        En fin, entretanto en esta Argentina cada vez más aislada, mientras el dólar se fortalece en el mundo el blue -el verdaderamente libre- se mantiene estable.

                       El mercado descuenta que el verde oficial subirá por debajo de la inflación, pero sólo hasta las elecciones, según un estudio de Quantum en base a la observación del rendimiento de los títulos públicos. Después de octubre esta situación podría revertirse y el dólar subiría más que el IPC. Así lo explicitan los inversores, según se desprende de los rendimientos de los bonos ajustados por CER y dólar linked.

                        Hoy la inflación anual implícita a 5 y 12 meses en los bonos ajustables por CER es del 46% y 42% respectivamente, mientras que, la devaluación anual implícita del tipo de cambio oficial a 7 meses es del 30% y a 13 meses orilla el 40%, de lo que se desprende que la diferencia a favor de los precios de 16 puntos porcentuales en el corto plazo se reduce a 2 para los vencimientos en 2022. Y esto se debe a la política del gobierno de creer que planchando al dólar se plancha la “inflación” -la suba del IPC, en rigor- al menos hasta las elecciones.

                        Ahora, planchar al dólar tiene su costo, el tercer mes del año, el BCRA realizó compras netas por unos USD 1480 M, el mayor saldo positivo mensual de la era Pesce. Por cierto, el campo liquidó en marzo USD 2700 M, un récord para los últimos 18 años. Aun así, las reservas internacionales sólo se incrementaron en USD 945 M. En buena parte debido a las intervenciones en el mercado bursátil para estabilizar la brecha entre la cotización del dólar mayorista y los paralelos (MEP y CCL).

                        En los últimos meses la intervención del BCRA y de otros organismos en el mercado de bonos logró que la brecha entre ambas cotizaciones se mantuviera por debajo del 60%, menos de la mitad del récord que alcanzó en octubre pasado cuando había superado el 130%. Con tanto teje y maneje, la deuda del BCRA se triplicó desde que asumió Alberto Fernández y llegó a $3.2 B o el equivalente al 10% del PIB y el 87% de las reservas brutas. Por otro lado, por cada $5 emitidos para asistir al Tesoro, el BCRA debió pagar $2 de intereses.

*Senior Advisor, The Cedar Portfolio 

@alextagliavini

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Panic exacerbates discrimination

Discriminación en el trabajo: herramientas para evitarlo | EAE

By Alejandro A. Tagliavini *

               I do not believe in the States, because they are the monopoly of violence with which they impose their “laws”. They are violence. And, without a doubt, as humans mature, they will disappear at least in their character of police and military imposition. However, I always believed that its disappearance would be slow, towards the end of history, not before. But, due to the “pandemic” they behave in such an abusive and childish way that times are accelerating, and it is rapidly increasing and every time more radical, the disbelieve of people on governments and politicians.

               “The World Vaccine Passports Are Coming” headlines Tyler Durden on the recommended ZeroHedge site, and they are called the “golden ticket” to travel. Rental boat operator Panagiotis Mastoras said: “It is the safest way. We have reached a point where we cannot continue like this”. Some private companies that make a living from tourism agree because they see it as the possibility that governments lift restrictions and that those who are in panic are encouraged to travel believing that everyone is immunized.

                And I say believing because the truth is that they will never be. Among other reasons, neither vaccines guarantee immunity – and they do have side effects – and falsified negative tests have already begun to circulate, and few are detected by the police. By the way, this shows that the State induces illegality, especially in the face of so much “authorities” abuse.

               Countries like Greece, which have a lot of tourism, hope to receive visitors again, and leads the promotion of passports for vaccines, or immunity tests, in the form of certificates or digital cards, among other tourist nations such as Thailand and the Caribbean. And as airlines could lose $ 95 billion in 2021 after the worst year on record in 2020, many of them support measures that make it easier for people to travel again. Singapore, Qatar, American and United Airlines are some of those that would implement these measures.

                But, as Durden points out, apart from the fact that it will be difficult to find an agreement since there are governments that do not trust some vaccines and others do, passports are also highly discriminatory, to begin with since “they would favor the inhabitants of the richest nations over the poorest ones, where vaccine distribution has just begun”.

                It would be ironic to prohibit private companies from discriminating because it would be discriminatory to determine which ones do. But they will have to endure that discrimination because passengers will have the freedom to choose another. But if the government does so by forcing everyone to use passes, then it becomes a violation of human rights, starting with life itself, since there are many people who, for health reasons, refuse to be vaccinated.

                Politicians have been astute in installing panic so that people ask for more restrictions -that is, increasing the power of politicians- due to a disease that does not seem to merit it, since only 0.04% of the global population has died, a fifth of those who died from cancer. In any case, and this is the key, whether the disease is serious or not, the free society could handle the situation much more efficiently than the States and their proverbial inefficacity and, in this way, the fundamental human right of the personal freedom would be preserved.

* Senior Advisor at The Cedar Portfolio  and Member of the Advisory Council of the Center on Global Prosperity, de Oakland, California

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El pánico exacerba la discriminación

Discriminación en el trabajo: herramientas para evitarlo | EAE

Por Alejandro A. Tagliavini*

               No creo en los Estados, porque son el monopolio de la violencia con el que imponen sus “leyes”. Son la violencia. Y, sin dudas, a medida que los humanos maduren, desaparecerán al menos en su carácter de imposición policial y militar. Sin embargo, siempre creí que su desaparición sería lenta, hacia el fin de la historia, no antes. Pero, por la “pandemia” se comportan de manera tan abusiva e infantil, que los tiempos se aceleran: crece rápidamente, y es cada vez más radical, el hartazgo de la gente con gobiernos y políticos.

               “Vienen los pasaportes mundiales de vacunas” titula Tyler Durden en el recomendable sitio ZeroHedge, y son llamados el “boleto de oro” para viajar. El operador de embarcaciones de alquiler Panagiotis Mastoras dijo: “Es la forma más segura. Hemos llegado a un punto en el que no puede seguir así “. Algunas empresas privadas, que viven del turismo, están de acuerdo porque lo ven como la posibilidad de que los gobiernos levanten las restricciones y que, aquellos que están en pánico, se animen a viajar al creer que todos están inmunizados.

                Y digo creer porque lo cierto es que nunca lo estarán. Entre otros motivos, ni las vacunas garantizan la inmunidad -y sí tienen efectos secundarios- y ya empezaron a circular los test negativos falsificados y pocos son detectados por la policía. Por cierto, eso demuestra que el Estado induce la ilegalidad, “hecha la ley, hecha la trampa”, dice el sabio dicho popular, sobre todo ante tanto abuso policial.

               Países como Grecia, que tienen mucho turismo, esperan recibir nuevamente visitantes, y lidera la promoción de pasaportes para vacunas, o pruebas de inmunidad, en forma de certificados o tarjetas digitales, entre otras naciones turísticas como Tailandia y del Caribe. Y, como las líneas aéreas podrían perder USD 95 mil millones en 2021 después del peor año registrado en 2020, muchas de ellas apoyan medidas que faciliten que la gente vuelva a viajar. Singapore, Qatar, American y United Airlines son algunas de las que implementarían estas medidas.  

                Pero, como señala Durden, aparte de que será difícil encontrar un acuerdo ya que hay gobiernos que no confían en algunas vacunas y otros sí, los pasaportes también son muy discriminatorios, para empezar, “favorecerían a los habitantes de las naciones más ricas sobre las más pobres donde la distribución de vacunas apenas ha comenzado”.

                Sería irónico prohibir a las empresas privadas que discriminen, porque habría que discriminar cuáles lo hacen. Pero ellas deberán soportar esa discriminación porque los pasajeros tendrán la libertad de elegir otra. Pero si lo hace el gobierno obligando a todos a la utilización de pases, entonces se transforma en una violación a los derechos humanos, empezando por el de la propia vida ya que hay muchas personas que, por razones de salud, se niegan a vacunarse.

                Han sido astutos los políticos al instalar el miedo para que la gente pida más restricciones -es decir, que aumente el poder de los políticos- por una enfermedad que pareciera no ameritarlo, desde que lleva muertos apenas el 0,04% de la población global, la quinta parte de los fallecidos por cáncer. En cualquier caso, y esta es la clave, grave o no la enfermedad, la sociedad en libertad podría manejar la situación con mucha más eficiencia que los Estados y su proverbial ineficacia y, de este modo, no se vulneraría el derecho humano fundamental de la libertad personal.

* Senior Advisor at The Cedar Portfolio  and Member of the Advisory Council of the Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

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Violence, State, Corruption

La corrupción que no vemos - La Barra Espaciadora

By Alejandro A. Tagliavini *

                   The prominent economist Thomas Sowell said that “politics is the art of making selfish desires appear as if they were in the national interest.” I do not believe that he was referring to the recent scandal in Australia, due to the dissemination of videos in which government employees are seen performing sexual acts in Parliament, apparently bringing prostitutes for “the pleasure of the deputies”, according to the complaint. This came out after a series of cases had already occurred that have generated protests throughout the country. But, although “morally, they are finished”, the truth is that they have not violated any law.

                   Rather, Sowell meant that, after all, the desire of every politician is to win elections or, above all, to gain power for himself no matter how.

                   A few days ago, in Japan, a former justice minister admitted in court that he paid bribes, to local politicians and supporters during the campaign, to have his wife elected to the upper house of Parliament. The minister resigned in October 2019, after the scandal came to light, and in June he was arrested along with his wife and remains detained in the Tokyo Detention Center.

                 By the way, this dismantles the myth that corruption occurs only in underdeveloped countries. Many years ago, speaking privately with an important editorialist for The Wall Street Journal, now retired, he told me that there is as much corruption among politicians in the United States as in Latin America, it is just that nobody says it, especially because the penalties for “slander” are very harsh, if the journalist cannot prove what he says or does not have enough power to prevent his judges from being biased. Some years ago, journalists of The New York Times went to jail because in a case of corruption was not that they could not prove what they wrote but due to professionalism they did not revealed their anonymous source.

                 A few years ago, I was in a very glamorous ski resort in “neat” Switzerland. And having coffee with a friend who spent there every season, a nice character comes in and greets many, including my friend who, when he walks away, says to me: “this guy has a lot of money, you have to ‘ask’ him for official permission if you want to build something in this town.”

                “How sad it is for the republic and how hateful it is for good people to see that those who enter the public administration when they are poor end up rich and fat in public service,” said Juan de Mariana, a 16th century Spanish Jesuit and scholastic. So, looks like corruption is old.

                According to the Royal Spanish Academy – to take some reference, even if it is not the best – to corrupt is to alter, disrupt the shape of something, spoil, deprave, damage, rot. Consequently, as violence is, as Aristotle already pointed out, the attempt to divert, distort, the natural course of the cosmos implies corruption. And the State is precisely the monopoly of violence and, therefore, a monopolistic corrupting agent.

                Contrary to the market, where the parties peacefully and voluntarily agree on the shares – they buy and sell agreeing on a price – for the benefit of all, since otherwise the act is not carried out, the State official coercively imposes himself using his police power. Although his fallacious argument is the “law”, or whatever it was, in the end, at the moment of the act, his decision is his own, egocentric. And thus, by imposing itself violently, coercively, that is, against the will of another person, it induces the violated by being dissatisfied to corrupt the bureaucrat who, normally, willingly accepts the bribe.

* Senior Advisor at The Cedar Portfolio  and Member of the Advisory Council of the Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

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Violencia, Estado, Corrupción

La corrupción que no vemos - La Barra Espaciadora

Por Alejandro A. Tagliavini*

                   El destacado economista Thomas Sowell decía que “la política es el arte de hacer aparecer deseos egoístas como si fueran de interés nacional”. No creo que se refería al reciente escándalo en Australia, debido a la difusión de videos en los que se ve a empleados del gobierno realizando actos sexuales en el Parlamento, aparentemente traían prostitutas para “el placer de los diputados”, según la denuncia. Antes ya habían ocurrido una serie de casos que han generado protestas en todo el país. Pero, aunque “moralmente, están terminados”, lo cierto es que no han violado ninguna ley.

                   Más bien Sowell se refería a que, al fin de cuentas, el deseo de todo político es ganar las elecciones o, sobre todo, ganar poder para sí mismo no importa cómo.

                   Pocos días atrás, en Japón, un ex ministro de Justicia reconoció ante un tribunal que pagó sobornos, a políticos locales y simpatizantes durante la campaña, para que su esposa sea elegida para la Cámara Alta del Parlamento. El ministro renunció en octubre de 2019, tras salir a la luz el escándalo, y en junio fue arrestado junto a su esposa, y permanece detenido en el Centro de Detención de Tokio.

                 Por cierto, esto desarma el mito de que la corrupción ocurre solo en los países subdesarrollados. Hace muchos años, hablando en privado con un muy importante editorialista de The Wall Street Journal hoy retirado, me decía que había en EE.UU. tanta corrupción entre los políticos como en Latinoamérica, es solo que nadie lo dice, sobre todo, porque las penas por “calumnias” son muy duras, si el periodista no puede probar lo que dice o no tiene suficiente poder para que evitar que sus jueces sean parciales. Hace algunos años, periodistas de The New York Times fueron a la cárcel porque, en un caso de corrupción, al negarse, por profesionalismo, a revelar su fuente anónima no pudieron probar lo que escribieron.

                 Pocos años atrás, estaba en un muy glamoroso centro de esquí en la “prolija” Suiza. Tomaba un café con un amigo que pasaba allí todas las temporadas. Entra un personaje simpático y saluda a muchos, incluido mi amigo que, cuando se aleja, me dice: “este tiene mucho dinero, es que a él hay que ‘pedirle permiso’ oficial si quieres construir algo en este pueblo”.

                “Que triste es para la república y que odioso es para las buenas personas ver que aquellos que entran en la administración pública cuando son pobres terminan ricos y gordos en el servicio público”, decía Juan de Mariana, jesuita y escolástico español del Siglo XVI. Ya se ve que esto de la corrupción es bien antiguo.

                 Según la Real Academia Española -por tomar alguna referencia, aunque no sea la mejor- corromper es alterar, trastocar la forma de alguna cosa, echar a perder, depravar, dañar, pudrir. En consecuencia, como la violencia es, como ya lo señalaba Aristóteles, el intento de desviar, desvirtuar, el curso natural del cosmos implica corrupción. Y el Estado es, precisamente, el monopolio de la violencia y, por tanto, monopólico agente corruptor.

                   Al contrario del mercado, en donde las partes pacífica y voluntariamente acuerdan las acciones -compran y venden acordando un precio- para beneficio de todos ya que de otro modo el acto no se realiza, el funcionario estatal se impone coactivamente utilizando su poder de policía. Aunque su falaz argumento sea la “ley”, o lo que fuera, al final, en el momento del acto su decisión es propia, ergo, egocéntrica. Y así, al imponerse violentamente, coactivamente, esto es, contra la voluntad de otra persona, induce al violado al quedar disconforme a corromper al burócrata que, normalmente, acepta de buen grado el soborno.

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

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De “Disneylandia” a la deflación en Argentina

Por Alejandro A. Tagliavini*

               Un amigo argentino de toda la vida tiene una pyme importante en EE.UU. e, insólitamente, por esas vueltas de la vida, le ha ido muy bien -en todo sentido- durante los confinamientos y demás represiones estatales, y su empresa ha crecido más de 15%. Mas insólito todavía es que, aun así, ha recibido un cheque de “ayuda” estatal por una cifra inalcanzable para un argentino medio. “Esto es Disneylandia”, me dijo muy divertido, “me va bien y ¡encima me regalan plata!”.

                 Por insólito que parezca, lo cierto es que el Estado, literalmente, quita a los que necesitan para darles a los que les sobra y no lo necesitan, aunque siempre con un discurso demagógico de “ayudar a los necesitados”. Algún día entenderemos el principio filosófico básico que dice que la violencia, siempre, es contraria a la naturaleza del cosmos, entonces, desordena siempre, y así trastorna al mercado natural y su intrínseca eficiencia. Entonces, el Estado, es el monopolio de la violencia con el que impone regulaciones que, siempre, destruyen.

                 Estos fondos que recibe de regalo la pyme de mi amigo se pagan, sobre todo, por vía inflacionaria, ya que salen de emisión monetaria, y esa inflación perjudica más que a nadie a los pobres que ven devaluarse a la moneda de sus magros ingresos.

                 Existe la idea muy popular de que la inflación es el “alza generalizada de precios”, afirmación que no respeta la ciencia de la epistemología -ni de la lógica- desde que es una afirmación vaga. ¿Qué quiere decir “generalizada”? ¿Quién y cómo va a medir el alza del IPC? De hecho, distintas mediciones dan diferentes resultados y ahora se suma, como han advertido muchos expertos en EE.UU., que, debido a las represiones a los mercados con excusa de la “pandemia”, han cambiado los hábitos de consumo y, por tanto, los cálculos actuales del IPC son, aun, más irreales.

                 La inflación en rigor, ya lo hemos visto muchas veces, es algo mucho más simple y de sentido común, es la depreciación de la moneda por exceso de emisión sobre la demanda, en tiempo real. No son los productos que “generalizadamente” suben sus precios sino la moneda que se deprecia y, por tanto, se necesitan más unidades para comprar algunos productos.

                Confundir inflación, con aumento del IPC, al gobierno lo lleva al error de querer bajarla controlando los precios, es decir, por “controlar” algo que, como veremos, durante estos meses ha tenido controlado, empeorará la economía en general al distorsionar el sistema de precios -lo que ha provocado el gap entre la inflación real y la suba del IPC- lo que redundará en una menor eficiencia del mercado, ergo, en una caída del PBI, de la demanda de moneda y así potenciando la inflación.

                  A la oposición, que insiste en que la inflación es un fenómeno monetario, la lleva, primero a confundir la discusión porque la gran pregunta que todos se hacen es por qué se dispara la “inflación” – el IPC en rigor- si la emisión cayo fuertemente y el factor monetario está relativamente controlado ¿no era que es un fenómeno monetario? La oposición despistada -que no lo quiere reconocer- argumenta que lo que importa es lo que ya se emitió -la sobreabundancia de moneda- con lo cual está dando lugar al gravísimo error de creer que la inflación puede controlarse, post exagerada emisión, absorbiendo pesos. Cuando la inflación real es, precisamente, el fenómeno en tiempo real que equilibra al mercado al producirse exceso de emisión. Entonces, si luego de producida la inflación se absorben pesos, por el contrario, se potencia el fenómeno ya que se absorbe demanda de pesos aumentando el gap con la oferta.

                  Si esta teoría neo keynesiana fuera cierta, la cosa sería muy fácil, se emite todo lo que quieran para “estimular” la economía total que luego se neutraliza absorbiendo, por ejemplo, con títulos y bonos.

                 Por otro lado, la oposición alega que el dólar baja porque el Estado lo aplasta. A ver, en la definición de inflación no importa cómo (coactiva o libremente) ni quién (el Estado o los privados) provoca el exceso de oferta sobre la demanda. O sea, se deduce que, si el Estado vende dólares, provocando un aumento de la demanda de pesos para comprar esos dólares, baja el precio del dólar o, bien dicho, sube la cotización del peso por mayor demanda (independientemente de quién la cause), es decir, hay deflación.

                 Otro tema aparte, sin dudas de consecuencias negativas, es lo que sucede cuando el gobierno vende dólares de manera artificial, esto es, cuando se vuelcan dólares no como resultado de una acción natural del mercado sino por decisión política, coactiva.

                 De modo que inflación es la devaluación del peso por exceso de oferta en tiempo real y la deflación es la inversa. Ahora, es imposible medir la inflación con exactitud, pero el modo más cercano, siendo devaluación del peso, es medirla en relación al mercado cambiario más libre, esto es el blue, como hace el profesor Steve Hanke: 

                 Como se ve, la inflación interanual no deja de caer y esto se debe a la caída en la emisión, y, en alguna medida, al aumento de la demanda, siempre hablando en términos reales, esto es, descontada la inflación según la calcula Hanke. Esto significa que hay deflación intermensual, como refleja la caída en el blue. El gap entre la inflación real y la oficial -la suba del IPC según lo calcula el Indec- se debe, entre otras cosas, precisamente, a las distorsiones en los precios introducidas por el gobierno como subsidios, tarifas controladas y precios “cuidados”.

                   Como he señalado en notas anteriores, podría cumplirse la meta de Martín Guzmán. La “inflación” oficial -insisto, el aumento del IPC en rigor- tiene una meta del 29% para todo 2021, según el Presupuesto. El IPC en enero y febrero subió 4% y 3,6%, respectivamente, con lo que el primer bimestre acumuló una suba (“inflación” oficial) del 7,74%. Para marzo, Ecolatina estima un incremento de 3,5% que llevaría la “inflación” del primer trimestre al 11,5%. Así, la suba del IPC no podrá superar el 1,63% mensual de promedio hasta fin de año para lograr la meta del 29%.

                Y podría darse si continuaran las actuales condiciones, lo que no parece fácil, de hecho, pareciera que en marzo la emisión aumentó 50% interanual. Hoy ya, como puede observarse en el gráfico, la brecha entre la inflación real y la oficial -el IPC- es de 30,55% y ese es el potencial primario de subida del IPC. Por cierto, muy por debajo de la estimación del REM de 48,1% en la última medición.

               Por otro lado, deberían equilibrarse todos los dólares para lo que el camino más sano es la liberación total del mercado. Estos días, el dólar “solidario” insólitamente superó los 160 pesos y se aleja cada vez más del blue y de los otros dólares, el Mep y CCL.

 

                  Mientras que, visto a través de los rendimientos de los bonos, los inversores están esperando hoy un retraso cambiario del 17% durante este año, según un estudio de Cohen. Sería una “inflación” -suba del IPC- del 49% y la devaluación oficial del 32%, Guzmán adelantó que la divisa aumentará menos que en febrero, bajando el ritmo del crawling peg, cuando la divisa subió 2,9%, ya por debajo del 3% mensual, que es la tasa de los plazos fijos. Y, lo cierto es que, en las primeras tres semanas de marzo se consolidó un ritmo menor y así la depreciación será del 2,5%.

                    Ahora, erradamente -al confundir inflación con suba del IPC- el gobierno hace esto para controla una inflación que ya tiene controlada y lo único que logra el perjudicar la producción -la exportación- ergo, cae el PBI, la demanda de pesos. Si lo que quiere es desacelerar la suba del IPC -la “inflación” oficial- tiene que continuar a la baja la línea azul -y su gap con la amarilla- del gráfico de Hanke, y esto se logra controlando la emisión y subiendo el PBI, la demanda de pesos, para lo que es imprescindible la desregulación total de la economía y la bajada de impuestos de modo que la economía se expanda.

                     Por cierto, en lo que va de marzo el aporte de dólares de los agroexportadores está marcando un récord: llegará a USD 2.600 M en el mes, USD 1.000 M por encima del monto habitual para este mes del año. Hasta ahora van más de USD 1.200 M en lo que va del mes y así en el año la suma llega a USD 2.000 M.

                    Sin embargo, solo un 20% llegaron a engrosar las reservas. El pago de deudas y la intervención para evitar que se disparen los dólares financieros consume la mayor parte de las divisas. Para evitar que los dólares financieros -el MEP y el CCL- se disparen el BCRA sale todos los días a vender bonos soberanos.

                     Con esto cree controlar la inflación, pero empeora la situación de los bonos que, ante la mayor oferta cae aún más el precio de los alicaídos títulos emitidos tras el canje del año pasado. Para contrarrestarlo, el BCRA por la ventanilla de al lado, con los dólares que proveyeron los exportadores, sale a recomprar esos títulos para evitar que sigan hundiéndose y unido a los desembolsos que hace para pagar deudas hace que la mayoría de los dólares que ingresan desaparezcan.

                     Todo este manejo -que le suena ridículo a cualquier persona que lo mira de afuera con un mínimo de sentido común- no solo que no es anti inflacionario sino que perjudica directamente a la producción, al PBI, ergo, rebaja la demanda de pesos, o sea, acicatea a la inflación. 

                     En fin, así las cosas, por cierto, de momento, siguen teniendo éxito las inversiones atadas a la “inflación” oficial, como el Plazo Fijo UVA que ofrece el retorno de “inflación” más 1% de premio. Los bonos CER medios y largos, como el PAR en pesos que ofrece un retorno de CER más 10%. Y los fondos comunes de inversión ajustados por CER.

*Senior Advisor, The Cedar Portfolio 

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

The Devil’s Embassies: The States

Estados Unidos: la escultura del diablo que develaron en Detroit - BBC News  Mundo

Alejandro A. Tagliavini *

                 The Stockholm International Peace Research Institute (Sipri) has just published its report on the global arms trade. For the first time since 2005, in the last five years (2016-2020) less weapons were bought than in the previous five years (-0.5%), for just over 95,000 million dollars a year. The decline in Russian and Chinese exports contrasts with the increase in sales from the US, France and Germany.

                 The US increased its sales by 15% and is consolidated as the main global exporter with 37% of the total, Russia 20%, France 8%, Germany almost the same as China by 5.5% and Great Britain 3%. same as Spain. Saudi Arabia, ruled by a violent obscurantist tyranny, established itself as the first global importer, increasing its acquisitions by 61%. While Qatar multiplied its purchases of military equipment by almost five.

                  For example, Turkey’s friction with Greece and Egypt over hydrocarbons in the Mediterranean have caused Athens and Cairo to strengthen their naval capacity. The Egyptian regime, the third largest recipient in the world, bought 136% more weapons than in the previous five years. And, by the way, there are many doubts about the transparency in the handling of funds, not to say that the corruption that often accompanies arms trafficking is obvious.

                  The largest importers are Saudi Arabia with 11% of the global total, India 10%, Egypt 6% and Australia 5% as well as China. On the other hand, the British government decided to expand its arsenal of nuclear weapons for the first time since the fall of the USSR and will raise the arsenal of warheads from 180 to 260, an increase of almost 45%, citing Russia, and to a lesser extent to China, as the main threats.

                  In short, if something is clear from this report is that the buyers of weapons are the States, the “illegal” – outside the State – are not even included in the statistics since they are completely marginal. Another thing that is noticeably clear is that the “defensive” reasons are precisely based on state impositions. For example, “the defense” of borders and limits imposed by politicians, since ordinary citizens have no problem crossing the dividing lines, designed by bureaucrats, to trade or simply visit friends and places.

                    Of course, the excuse of “peaceful” States is that they want arms to “deter” any attack. Beyond the fact that defense is somewhat arbitrary, since all the attackers claim to defend themselves against something, if the weapons were dissuasive, terrorism would not exist, which has a much lower military capacity, nor would the guerrillas have won the Vietnam War.

                    The unspeakable truth of all this is that the States are the monopoly of violence, they are violence, with which they impose from their borders, and going through the necessary coercive demand for taxes without which they could not exist, even “laws” of all kinds that, precisely, are coercive impositions in contrast to the laws of nature such as gravity or the need for a man and a woman for procreation.

                Corollary: it would be utopian to think that States disappear, but if we want fewer weapons and more production for life, if we want peace, we must work so that they shrink, so that they resort less and less to violence and its coercive impositions.

* Senior Advisor at The Cedar Portfolio  and Member of the Advisory Council of the Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com

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