Por Alejandro A. Tagliavini*

            Una serie de hechos sintomáticos se han producido estos días, aunque por ahora son muy débiles, van en el buen sentido: el de achicar el peso -por tamaño y “regulaciones” del Estado- sobre la sociedad. Entre otros, el gobierno empieza a liberar los precios máximos y otras tarifas. Se avizora cierta intención de “austeridad” como el fin del IFE lo que produjo que, durante octubre, el déficit primario cayera.

             Fernández dijo que “sobran las tierras fiscales”, y que deben ser usadas para “producir alimentos” y que quiere “que las tierras del Estado improductivas vayan a quienes produzcan”, lo que sería un avance si eso implica privatizar, y si la propiedad no va a parar a los amigos del poder, mucho mejor. Y la desregulación, aunque mínima, del Cannabis medicinal va por el buen camino ya que la “guerra contra las drogas” lo único que trajo hasta ahora es, precisamente, guerra.

             Esta tendencia un poco más “ortodoxa” del gobierno se ve también en el mercado financiero y cambiario. La baja que venía encadenando estos días el blue sin dudas fue artificial, ya que se debió en buena medida a “manos amigas” que ofrecían diariamente cerca de USD 1 M. Sin embargo, si el gobierno profundiza este camino “más ortodoxo” el precio del dólar podría moderar su escalada, aunque no dejará de subir y mucho menos bajará.

             El plan de estabilización “market friendly” con el fin de reducir la brecha viene dando algún resultado, y hoy es menor al 90% cuando a mediados de septiembre los dólares financieros alcanzaron un precio de $181 y la brecha cambiaria respecto del oficial superó el 120%. Aunque para bajar las expectativas devaluatorias, el BCRA comenzó desde octubre a intervenir fuertemente en el ROFEX, vendiendo contratos de dólares a futuro, cerrando septiembre con una posición vendida neta en futuros superior a los USD 5.000 M. Si sumamos las colocaciones “dólar linked”, el total vendido en pesos ligados a la devaluación superaría los 10.000 M, según la Consultora 1.816. Lo que explica en parte la negativa del gobierno a devaluar que, dicen los rumores, el FMI exige sea de alrededor del 15%.

              Ante la dificultad de comprar dólares o salir al exterior, los bonos que ajustan por CER -la mejor alternativa entre las opciones soberanas en pesos- han venido subiendo notoriamente en la última semana ya que los inversores se preparan pensando en un contexto de mayor aceleración inflacionaria. En el año, la inflación acumula un total del 36,6% y desde el consenso de los analistas espera una aceleración estimando que alcance el 50,5% para los próximos 12 meses. Las emisiones de bonos dólar linked por $ 265.000 M bajó la demanda de bonos CER.

              Entretanto, el dólar solidario y el Mep se mueven en el rango de entre $140 y $150. El blue en tanto sube hasta los 166. Pese a ello, la diferencia entre el oficial minorista y las cotizaciones alternativas es mucho menor a la de hace algunas semanas. Así, la diferencia entre el dólar solidario y el blue ronda el 17% mientras que la brecha entre el minorista oficial y el Mep orilla apenas 5%. Las caída en el precio del Mep se debió a las intervenciones del BCRA y la Anses en el mercado de bonos, con ventas de títulos públicos para acotar las cotizaciones. 

              Hay que aprovechar que vale lo mismo el Mep que el oficial más los impuestos y comprar CEDEARS que también están baratos en pesos porque tienen implícita la cotización del dólar. En el Mep se puede comprar sin límite, igual que en el blue.

             Por cierto, quienes antes compraban su cupo solidario ahora se vuelcan al dólar blue con lo que el gobierno consiguió el efecto contrario a bajar el dólar, pero es que ya se quedaba sin reservas. Las arcas del BCRA siguen cayendo y ya perdieron más de USD 5.000 M en el año y las reservas internacionales “líquidas” serían ya negativas.

             Pero hasta ahora, el consenso de los analistas consideraba que un fuerte desequilibrio fiscal se avecinaba para diciembre, y sería financiado en mayor medida por emisión monetaria, viendo probable un ajuste cambiario para principios de 2021. El relevamiento de FocusEconomics, entre analistas locales y extranjeros, determinó el precio previsto para el dólar a diciembre de 2021 a $128,94, lo que representaría un alza de $6,78 respecto a las cifras previstas en el informe anterior de octubre para el mismo plazo. Considerando que el billete mayorista cotiza a $79,42, de cumplirse las proyecciones de los economistas, el precio del dólar subiría 62,3% en los próximos 13 meses y medio.

             A ver. Por caso, el precio de cierre de este jueves de un contrato futuro a febrero 2021 fue unos $94. Ahora, el BCRA aceleró la devaluación promedio diaria del dólar oficial, cercana a 0,3%, y si anualizamos el precio del dólar a esta tasa -sin contemplar un fuerte ajuste en el tipo de cambio como el que exigiría el FMI- paradójicamente éste superaría lo que hoy cotizan dichos contratos: febrero a $95,15.

             Pero el valor del dólar mayorista del consenso de la encuesta de ForumEconimics para fin de año que viene que es de $128,94, es inferior a lo que se está negociando para antes de esa fecha en el mercado de futuros y opciones del Rofex-Matba. En esa plaza se está pactando a $137,60 para octubre de 2021, que es la última fecha en la que se realizan estas operaciones a término.

             O sea, mientras el blue seguirá su rumbo quizás más moderado, el BCRA devaluará más de lo que el consenso y el mercado estiman en la suposición de que no ocurra devaluación como insiste el gobierno y que, de momento, lleva todas las de lograrlo.

             Entretanto, en el globo habas se cuecen. Escribe Laura Sánchez en Investing.com que una de las noticias más comentadas entre los expertos es que el CEO de Pfizer (NYSE:PFE), vendió el lunes USD 5,56 M en acciones de la compañía (más del 60% de su participación), el mismo día en el que la farmacéutica anunciaba que su vacuna contra el coronavirus tenía una efectividad superior al 90%.

             En tanto que la vicepresidenta ejecutiva de Pfizer, también vendió acciones ese mismo día, también al precio de 41,94 dólares cada una el día que las acciones de Pfizer cerraron con un alza de casi un 8% y desde entonces, a medida que en el mercado y las bolsas se enfrían la noticia de la vacuna no han dejado de bajar cotizando ahora a 37,84.

                Estrategia que trae a la memoria otra operación de canje por parte de directivos de otra biotecnológica, Moderna (NASDAQ:MRNA) cuando el pasado 18 de mayo la compañía cosechaba máximos en Wall Street con subidas del 30% al anunciar resultados prometedores de su vacuna. Al día siguiente, el presidente financiero de Moderna ejerció 241.000 opciones por USD 3 M y luego los vendió de inmediato por USD 19,8 M, asegurándose un beneficio de 16,8 M.

*Senior Advisor, The Cedar Portfolio 

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com