Por Alejandro A. Tagliavini*

                    Durante el coloquio de IDEA un 70% de los empresarios afirmó que el próximo semestre será peor que el anterior. En medio de este “sin futuro”, el Merval subió el viernes por undécima jornada consecutiva, pero medido en pesos y gracias a la suba del CCL por inversores que no tienen otra alternativa para escapar al peso. “Los títulos valores de @ARG (bonos y acciones líquidas) ya no se usan como ahorro, sino para cambio. La Bolsa se ha transformado en una gran Casa de Cambio”, Claudio Zuchovicki dixit.

                    Y, por cierto, con poco se mueve a la bolsa porteña. En el Merval se negocian unos US$ 9 M diarios contra 5500 del SP 500, 1300 del Bovespa, 250 del IPSA chileno y 35 del COLCAP colombiano.   

                    Todos los títulos argentinos, en dólares, de ley extranjera pierden más de 15% en el último mes. Y los principales dólares alternativos subieron en los últimos 30 días más de 35% llevándose puesta a cualquier otra inversión incluidos, por cierto, los ladrillos. Y la inflación ya es récord mundial 39,2% (excepto Venezuela, 2359%), según datos de Charlie Bilello, lejos del antepenúltimo, Turquía con 11,8% y muy lejos del primero de la lista, Irlanda que tiene una deflación de -1,2% y Suiza de -0,8%.

                     El gobierno está convencido de que los problemas se corrigen reprimiendo -o sea, aplicando el poder policial, el monopolio de la violencia- y no entiende que la violencia siempre destruye, y así se forma una bola de nieve inercial: más destrucción, más angustia del gobierno que los “soluciona” con más represión. Y lo peor del caso es que la oposición no tiene claro este principio filosófico, de hecho, por ejemplo, propone controlar el delito con más policía cuando esto supone aumentar el gasto que, al mismo tiempo, urgen bajar. El delito se combate con menos desocupación y mejores salarios, menos marginación y miseria.

                      Para no quedarse sin reservas, en lugar de dejar al mercado libre (por miedo a la inflación a la que confunde con aumento del IPC) le pegó a la gente con un cepo, y el mercado le devuelve una piña más dura: sigue perdiendo reservas y el blue no encuentra techo incidiendo con fuerza en el IPC. Este gráfico, que lo tomé de Nicolás Cachanosky, es muy didáctico:

               Allí se ve cómo, ante el precio subsidiado del BCRA, los dólares son potencialmente muy demandados y poco ofrecidos, perdiendo reservas. Pero, como no toda esa demanda potencial se puede realizar dado el cepo, la insatisfecha -que crece a medida que se endurece el cepo- se vuelca al blue provocando una suba de su precio a ese nivel de demanda, así aumenta la brecha (hoy en 130%) entre el oficial y los paralelos, se pierden más reservas y encarece los precios relacionados perjudicando a los más pobres.

                      Insólitamente, el gobierno intenta incentivar el incremento de la oferta de divisas, por ejemplo, con la reducción de 33% a 30% en las retenciones a la soja durante octubre. O sea, mientras que los productores recibían $ 51 por dólar liquidado, dadas las retenciones, pasaron a recibir $53,5 lo que no suma nada como puede verse en este gráfico “viejo” (hoy el blue está en $ 178) de Invecq:

               Así las cosas, a nadie le puede llamar la atención que los argentinos invierten en blue. Aunque hay mejores alternativas (siempre y cuando no se vean perjudicados por las variaciones del dólar CCL).

               En Wall Street, visto las cada vez más reducidas esperanzas de un nuevo paquete de estímulo -inflación, burbujas- los índices vienen poniéndose flojos. El Dow Jones sube 0,07% la semana pasada, el S P 500 crece el 0,19% y, el tecnológico, el Nasdaq 100 termina su cuarta semana consecutiva al alza, repuntando un 1,08%.

                Goldman Sachs hizo cuatro cambios sectoriales: mejoró Bancos y Automóviles a “Sobre ponderados” (desde Neutral), y rebajó Tecnología a Neutral y Alimentos, Bebidas y Tabaco a “Sub ponderados” (desde Neutral).

              Ahora, según Gunjan Banerji, la división -split- de acciones de Apple (AAPL) y Tesla (TSLA) fue una gran ayuda para los volúmenes de opciones. El volumen de AAPL ahora es 3 veces y el de TSLA es 2,6 veces mayor. O sea, dos tecnológicas que quizás vayan por separado dentro del Nasdaq. Por otra parte, Amazon (AMZN), Microsoft (MSFT) y Alphabet (GOOGL) son las tres empresas del S P 500 que reciben una mejor recomendación de comprar entre las doce mayores del índice por tamaño en bolsa. 

              Pero no solo Goldman sino también Bank of America dijo que “es hora de comprar valor”, es decir, comprar acciones baratas en relación a la perfomance de la empresa (ganancias, ventas, valor libro, cash flow…). Lo que impulsarían la tendencia a la suba del valor a largo plazo son los clásicos: tasas bajas y bajo crecimiento económico global que luce cada vez más débil demostrando que los estímulos de los bancos centrales -léase, el “dinero helicóperto” keynesiano- está muy lejos de ser una solución.

             Pero, además de la inestabilidad propia de unas elecciones muy “desordenadas” para los estándares de EE.UU., gane quien gane parece poco probable que se controle el gasto público o que aumenten los ingresos fiscales con lo que está garantizada la exagerada emisión monetaria.

                    En este gráfico FMQ es la suma de la oferta monetaria de dólares fiduciarios, tanto en circulación como fuera de circulación. Desde marzo de este año el crecimiento de la FMQ no tiene precedentes, se ha vuelto casi vertical y nadie parece dispuesto a ponerle un freno. A lo que hay que sumarle, como señala Daniel Lacalle, que el balance del BCE es ahora casi el 60% del PBI (el de la Fed 34%).

                 Así las cosas, se entiende claramente que es hora de comprar valor y, por cierto, oro. Ahora, Barani krishnan aconseja echarle un vistazo a los granos que se negocian en diferentes mercados siendo el principal el CBOT, o Chicago Board of Trade, que forma parte del CME o Chicago Mercantile Exchange donde es posible comerciar físicamente granos, contratos de futuros y opciones. Por cierto, China, que se lleva casi el 50% de las importaciones de soja en todo el mundo, hoy es la economía que más crece entre las grandes.

              Los futuros de soja, con una clara tendencia alcista, suben 28% desde los mínimos de abril.

Los de trigo aumentan32% desde sus mínimos de junio, y también con tendencia alcista.

                   Por su parte los futuros de maíz, también alcistas, suben 30% desde sus mínimos de agosto. En Argentina, siempre con el riesgo local, estos futuros y opciones pueden comprarse en el Rofex.

                     Y finalmente, el refugio por excelencia, el oro subiendo un 100% desde que tocó fondo hace cinco años, y algunos lo ven sobrevalorado. Como señala Jesse Felder, además de observar los impulsores clásicos del metal (inflación, tasas bajas, bajo crecimiento económico), una forma de ver su valoración es compararlo, por ejemplo, con el promedio industrial Dow Jones lo que sugiere que no es caro en absoluto.

                         De hecho, para igualar el pico de valoración que alcanzó hace una década, el oro tendría que duplicar su precio actual. Y aun así, todavía estaría muy por debajo del pico visto hace cuatro décadas. Por lo tanto, el potencial alcista del oro a largo plazo parece es grande. Este metal es una protección cuando el gobierno se vuelve muy “agresivo” en el sentido presupuestario.

                       Recordemos la crisis financiera de208. La Fed provocó una burbuja inmobiliaria dadas las tasas muy bajas que, cuando estalló, indujo al Tesoro a respaldar al sistema financiero con cientos de miles de millones de dólares. El gobierno federal también implementó un estímulo fiscal significativo durante la recesión que prosiguió. Esto llevó a un déficit presupuestario récord de más de US$ 1 B y el precio del oro se disparó después de que la crisis aparentemente se había superado.

                      Luego, el déficit se redujo -en rigor, la emisión- y los precios del oro cayeron, pero en 2020 volverá a superar los US$ 1 B. Y, como vienen las cosas, de moda el neo keynesianismo y con una economía que no despega dadas las cuarentenas que no terminan, podríamos ver un déficit de US$ 2 B para 2021 y esto muy probablemente dispararía al oro. Este gráfico, muestra el recorrido que podría tener el oro, en amarillo, siguiendo la curva azul del déficit.

                Sucintamente, en forma física es muy complicado de adquirir oro y no vale la pena entre otras cosas por el costo de almacenamiento. Lo más recomendable son los ETF de Oro (y Plata) físicos (GLD y SLV). O ETF de mineras de Oro y Plata (GDX y SIL). O se puede invertir en mineras a través de Cedears de empresas, como Barrick Gold, Gold Fields, Novagold y Yamana Gold. 

              En fin, además de estos modos puede comprarse “cripto oro”. Las stablecoins o criptomonedas “estables” -atadas al dólar u otros activos- no tienen la volatilidad, por caso, del Bitcoin. Entre estas, están las stablecoins atadas a metales preciosos, en particular, las atadas al oro como Pax Gold, Digix Gold, Goldmint, y Tether Gold que crecen muy fuerte como se ve en el siguiente gráfico:

              Para remate, existen plataformas que aceptan estas stablecoins, como Pax Gold, en sus “wallet ahorro” pagando entre 5% y 10% anual de intereses.

*Senior Advisor, The Cedar Portfolio 

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com