Por Alejandro A. Tagliavini*

                 No vi el debate presidencial en EE.UU. porque sabía que iba a ser una pérdida de tiempo (como escuchar a cualquier político), pero después de leer algunos comentarios de los que lo escucharon, ya no me queda duda de que el mundo va por mal camino: EE.UU. entre dos liberticidas, China cada vez relativamente más potente y más maoísta, las cuarentenas -de suyo liberticidas y destructivas- no aflojan mientras mienten con una vacuna que nunca llegará y que, de todos modos, como todas las antigripales servirá de poco y nada ante un virus al que, finalmente, según el último informe del CDC, entre quienes tienen entre 50 y 69 años lo sobrevivirán el 99,5% de los infectados.

               De Argentina solo queda decir, y con toda seriedad, que los que puedan irse en buenas condiciones que se vayan y preparen a sus hijos para irse. A pesar de lo que dicen hasta los dirigentes de la derecha opositora, que no quieren que nadie se vaya para no quedarse dirigiendo -con la misma mediocridad con que lo hizo Macri a quién, de hecho, apoyaron inicialmente- un país sin gente.

                Dicho esto, queda claro que las bolsas podrían ser muy volátiles en el mediano plazo y, como dice Charley Blaine, “agárrense que viene octubre”. Salvo casos puntuales que, quizás, marquen nuevos máximos, como escribió Marcos Bazzana respecto de Apple (NASDAQ:AAPL) y, sobre todo Tesla (NASDAQ:TSLA) a cuyo CEO, Elon Musk siempre le tuve mucha fe porque es realmente un empresario pro mercado, que tildó de “cabeza hueca” a Bill Gates y su vacuna, que se opuso a la cuarentena y triunfó y que privatiza el espacio con su empresa SpaceX.

                 Descartadas en principio las bolsas quedan los activos refugio tradicionales. Los bonos del tesoro de EE.UU. siempre fueron sólidos, pero ahora están caros y, después de ese debate desmoralizador no me extrañaría -todo lo que sube en algún momento cae- que este fuera el principio del fin de la primacía de EE.UU., solo espero que no quede el globo en manos de China y que aparezca rápidamente alguna potencia gracias a su nivel de libertad y de iniciativa privada.

                  Otro refugio tradicional es el Franco suizo. Ahora, el Banco Central de Suiza (SNB) se caracteriza por seguir muy de cerca la evolución de su divisa. Así, en los primeros meses del año estuvo activo para evitar la fortaleza del  franco (CHF/EUR) que llegó a un máximo de 5 años frente al euro que, a su vez, (EUR/USD) sube un 11% en cinco años respecto del dólar. Y el presidente de la entidad ha avisado que, si es necesario, volverán a intervenir en el mercado de divisas, ya que considera que la moneda está demasiado sobrevalorada.

                  De momento, el SNB mantuvo las tasas de depósito en -0,75% y aun así no se cansan de repetir que “si las condiciones del mercado lo requieren” las seguirían bajando. El plan del SNB de tasas negativas e intervenciones en el mercado está ya en su 6º año, que no es poca cosa. Insólitamente -Argentina año verde- pretenden evitar las entradas de capital que fortalecen al franco suizo y aumentan los riesgos de deflación.

EUR/CHF

                 Aunque desconfío de los gráficos técnicos porque no creo que la economía pueda “matematizarse”, dicen los analistas que el EUR/CHF en la zona de 1,05 va a continuar siendo infranqueable, es decir, si regresase sería otra oportunidad de buscar un rebote al alza, o sea, una bajada del franco. Previamente, el nivel de 1,06-1,0609 también podría ser válido de cara a un rebote al alza. La resistencia de 1,0865 fue tocada el 1 de septiembre y no pudo con ella. Mientras no logre romper ese nivel no tendremos más fuerza alcista. En cualquier caso, todos coinciden en que tiene un futuro acotado.

                     El Yen japonés también es un clásico refugio de los inversores. Pero si bien se ha fortalecido desde diciembre de 2016 un 10% respecto del dólar, en los últimos diez días muestra una tendencia a la baja y hoy la economía japonesa y su bolsa no son atractivas. Por lo que la mayoría de los analistas optan por olvidarse de esta moneda.

                      Más interesante es lo que ocurre con el Yuan chino (CNY/USD) que ha registrado su mejor trimestre desde 2008. La recuperación económica de la nación asiática también está atrayendo a extranjeros, impulsando la demanda del yuan, con el que los inversores compran activos chinos. Desde mayo el yuan ha subido casi 6% respecto del dólar. Además, los bonos soberanos a 10 años de China tienen un rendimiento del 3,157%, lo que contrasta con el índice equivalente del Tesoro, que actualmente tiene un rendimiento del 0,682%. Las acciones de China también ganan atractivo.

USDCNY Weekly

                 Entre muchos, los expertos de divisas de HSBC estiman que el yuan subirá, bajará la relación USD/CNY a 6,70 a fines de 2020 y a los 6,60 a finales de 2021 desde los 6,79 de hoy. Pero China no deja de ser China, un país comunista, con un liderazgo cada vez más autoritario, creador de las cuarentenas modernas.

                 De modo que me quedo con el refugio por excelencia que vengo promocionando desde hace tiempo, el oro. De momento, casi dos meses después de superar el nivel de los USD 2.000 la onza, en septiembre corrige un -10% (lógico y previsible toma de ganancias) pero empieza octubre superando los 1900 y subiendo. Recordemos que cuando superó los 2.000 por primera vez en la historia, los intereses de la renta fija norteamericana caían y el dólar bajó a mínimos de dos años y medio frente al euro. Ahora el tema es diferente, tanto el bono a diez años (a la inversa de su rendimiento) como el billete verde venían subiendo, pero en estos momentos revierten esa tendencia. Y en el mediano y largo plazo, la emisión y la deuda récord se cobrarán sus víctimas.

                 Normalmente, cuando el dólar sube, el oro cae, ya que podría adquirir una mayor cantidad del metal, y viceversa. En tanto que, cuando el rendimiento de los bonos de EE.UU. sube, cae su precio, porque se venden para comprar oro que entonces se valoriza. Y cuando las tasas de interés bajan, el dinero fluye al metal precioso. Así las cosas, muchos analistas estiman que el oro llegará a los USD 2.150-2.200 antes de acabar el año.

*Senior Advisor, The Cedar Portfolio 

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com