Por Alejandro A. Tagliavini*

                  La media de los ingresos semanales de los trabajadores a tiempo completo en EE.UU. aumentó más del 10% en el segundo trimestre respecto al año anterior, récord histórico. Las ganancias semanales promedio de los 104,5 M de estos asalariados superaron los US$ 1.000 por primera vez al 30 de junio. El gobierno argumenta que “refleja el hecho de que el empleo disminuyó más para los trabajadores con salarios bajos que para los de salarios altos”. Sin embargo, está claro que esconde una fuerte componente inflacionaria.

              Unos US$ 3 B conformaron el paquete de “estímulo” lanzado por la Fed, US$ 4,5 B a nivel global. Y lo peor es que esta política parece no tener fin, al igual que el estatista FMI, el World Economic Forum (WEF) promueve una mayor progresividad en el rol del Estado. Supuestamente, esta inflación de dinero helicóptero -al mejor estilo keynesiano- levantará a la economía, sin embargo, la recuperación se ralentiza en las principales economías. 

   

                Por la misma presión inflacionaria, los índices de renta variable de EE.UU. se mantienen muy por encima de sus mínimos de 2020. Pero el mercado de bonos muestra, cada vez más, dudas sobre el ritmo del repunte económico mientras va quedando claro que los gobiernos no están dispuestos a levantar las represiones (cuarentenas y demás) a los mercados con rapidez. La confianza del consumidor en EE.UU. cae en julio hasta los 73,2 puntos, cerca de niveles de los mínimos de mayo. El rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años se ha mantenido estable entre 0,57% y 0,76% durante el último mes. Ahora, su rendimiento real -descontada la inflación- ha caído durante las últimas seis semanas y ronda el -0.85%, como habíamos ya intuido en un artículo anterior.

Inflation-adjusted yields slide on downbeat long-term growth outlook

                 Y, de seguir este ritmo de emisión monetaria, permitiendo que la inflación supere su objetivo del 2% en el proceso, el rendimientos real para el bono a 10 años podría terminar tan bajo como el -2% en los próximos años, según Stephen Jen de Eurizon SLJ Capital, lo que está señalando que el crecimiento será más bajo durante bastante tiempo. 

                 Así las cosas, a Wall Street le está costando que dos de sus índices estrella se mantengan en positivo en lo que va del año: al final sólo lo consigue el Nasdaq 100. El S&P 500 aún pierde un 0,11% desde enero. El Nasdaq 100, podría caer, dicen los analistas y, sobre todo, el mercado de opciones está mostrando que para el S&P 500 en general, los inversores están apostando fuertemente por un descenso de al menos el 30% de aquí a final del año.

                El viernes destacaron Intuitive Surgical (NASDAQ:ISRG) y Netflix (NASDAQ:NFLX), aunque por motivos diferentes. El primero ha repuntado algo más de un 7,69%, hasta los US$ 650,74 mientras que los títulos del segundo cayeron 6,52%, hasta los US$ 492,99.  

                 Netflix se ha visto fortalecida durante la cuarentena. Sus producciones se han parado, pero en el primer semestre casi ha ganado tantos suscriptores como durante la totalidad del año anterior (26 M frente a los 28 M de todo 2019). Ha conseguido un beneficio neto de US$ 720,2 M en este segundo trimestre, un 166% más que en los mismos meses del 2019. Pero la compañía ya ha advertido que el aumento de suscriptores va a aminorar, por la mayor competencia y la salida de la cuarentena.

                 En cuanto a Tesla (NASDAQ:TSLA), sus acciones suben más del 500% en un año. Tras alcanzar máximos históricos en US$ 1.794,99 el 13 de julio, sus acciones han perdido un 16% hasta 1.500,84, aumentando la especulación en torno a que este retroceso podría ser el comienzo de una corrección fuerte.

Tesla

Tesla

                      Tesla entregó 90.650 coches entre abril y junio, superando las estimaciones de los analistas de unos 83.000, aun cuando su planta en California permanecía cerrada por la cuarentena. Y se esperan más datos positivos cuando publique sus resultados el 22 de julio, lo que sería su cuarto trimestre rentable consecutivo con lo que estaría habilitada para su inclusión en el S&P 500, el índice más importante del mundo.

                        Pero el problema es que estas posibilidades ya se han considerado en la valoración actual de las acciones que ahora cotizan en 182 veces las ganancias estimadas a 12 meses, frente a las 10 veces de General Motors (NYSE:NYSE:GM). El reciente repunte de Tesla le da un valor de mercado de más de US$ 275.000 M, más que Ford (NYSE:NYSE:F), GM y Fiat Chrysler (MI:FCHA) (NYSE:FCAU) juntos. Así, las apuestas bajistas contra Tesla ascendieron a casi US$ 20.000 M y muchos estiman un objetivo de precio de US$ 740, 52% por debajo del precio actual.

                     También bajarían materias primas como el cobre -que tras un gran repunte técnicamente está sobre comprado- que a menudo se utiliza como indicador del crecimiento global, que está mostrando un patrón de inversión bajista en los gráficos, conocido como “golpea y corre”. Eso podría resultar en otra caída de los precios hasta US$ 2,65 desde los actuales 2,90.

Futuros diarios de cobre

Futuros diarios de cobre

                En cuanto a la Argentina, la economía sigue en caída libre y la seguridad jurídica es casi inexistente con lo cual, como digo desde hace tiempo cualquier inversión es de alto riesgo.

                El S&P Merval solo gana 9% en lo que va del año. Destaca Morixe que aumenta 258%. En 2020, algunos bonos en pesos suben más del 20% sobre el dólar (tanto MEP como CCL). Los bonos en dólares, en cambio, desde principio de año hasta hoy perdieron entre 5% y 20% y dependen de las negociaciones entre el Gobierno y los acreedores. Aunque, lo cierto es que, estas negociaciones, tienen poco sentido porque Argentina no podrá respetar ningún acuerdo dado que insiste en su sistema estatista, sin fuertes desregulaciones, ni fuertes privatizaciones, que la ha llevado a que, en los últimos 45 años, tuviera 15 recesiones… y vendrán más y peores.

                Hasta ahora -quién sabe qué depara el futuro- los Cedears han sido la estrella destacando Mercado Libre, cuya acción en Wall Street acumula un alza de casi 70% en el año, y 164% a través de Cedear mientras que el de Globant sube 148%, el de Apple 112% y el de Amazon 160%.

                 Y, por cierto, está el refugio por excelencia, el Oro. Como era lógico y avisamos no para. Hoy ronda los US$ 1.810/onza y se revaloriza cerca de un 20% en lo que va del año. Según datos del Consejo Mundial del Oro, las entradas netas a ETF (fondos cotizados) respaldados por oro alcanzaron los US$ 5.600 M en junio, llevando las existencias globales a un nuevo máximo histórico de 3.621 toneladas después de que se añadieran 734 toneladas en el semestre.

                Comprar oro físico no es recomendable. Para los minoristas, existen los Futuros, los ETF y los Fondos que inviertan en oro como el DWS Invest Gold and Prec Mtl Eqs TFC que sube 18% en dólares a cinco años, también el BGF World Gold X2 EUR. O Cedears de empresas mineras como Barrick Gold (123% en 2020) o Yamana Goldel. Los rendimientos en el siguiente cuadro están expresados en euros:

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com