Por Alejandro A. Tagliavini*

               El Nasdaq 100 llegó a un nuevo máximo histórico de 9.824,39 puntos, en tanto que el Dow Jones sube hasta los 27.110,98 y el S&P 500 queda a un 1,1% de ponerse en positivo en el año. Mucha liquidez sobrante y optimismo con la recuperación de las represiones al mercado por parte de los Estados, con la excusa del coronavirus. EE.UU. generó en mayo 2,5 M de empleos, regreso a la creación de puestos laborales que significa la mayor creación desde al menos 1939.

               La semana pasada las acciones más alcistas fueron las de American Airlines (NASDAQ: AAL) 72%, Occidental Petroleum (NYSE: OXY) 57%, Simon Property (NYSE:SPG) 53%, United Airlines (NASDAQ:UAL) 49%, Apache (NYSE: APA) 48% y Boeing (NYSE: BA) 40%. El índice de volatilidad (Vix), que llegó a los 82 puntos en marzo cae hasta los actuales 24,52.

                El euro sube 0,75% en lo que va del año hasta los US$ 1,13. Entretanto, los futuros del Brent ya están en la zona de los US$ 42,30/barril y los del WTI rondan los US$ 39,55. El oro por su parte anda por los US$ 1.688,35/Oz, y todavía sube 10% en 2020. La recuperación del dólar podría relajarlo hasta caer a los 1.666, según analistas.

               Es atractivo el PER esperado del Eco30, que incluye 30 acciones internacionales seleccionadas, con las ganancias previstas para el año que viene, que se sitúa en las 14,5 veces frente a los multiplicadores de beneficio de 15,3 veces del mercado europeo o las 18,9 veces del americano para el mismo periodo. Por cierto, atentos a AstraZeneca que le ha planteado a Gilead una posible fusión, según Bloomberg, que sería la mayor de la historia del sector.

                También atención a la reunión de la Fed del miércoles, la primera desde abril, y lo más probable es que vuelque optimismo, alimentando un repunte en las acciones y la venta de bonos del Tesoro, llevando la curva de rendimientos a un aumento demasiado rápido y así los costos de endeudamiento podrían asfixiar la recuperación económica y, entonces, la Fed podría intentar controlar la curva.

               En Argentina, abril fue uno de los peores sino el peor mes desde que hay registro, la industria cayó 18,3% en relación a marzo (desestacionalizado) y 33,5% interanual (i.a.). El desempleo llegaría a 13% mientras que el salario real caería 8% en 2020, según los analistas que, en mi opinión, son demasiado optimistas porque esto está reprimido (como por la doble indemnización) lo que tarde o temprano estallará.

               BAE Negocios da cuenta de que los principales bancos comerciales y de inversión estiman que la economía caerá 9,7%, más que el promedio de 7,5% de la región, según recabó el IIF. Muy optimistas (la línea verde punteada de recuperación no se dará).

                Estos días se conocerá la suba del IPC de mayo que, según los analistas, rondaría el 1,5% marcando una ralentización lo que no extraña dada la fuerte represión por parte del Estado, cosa que estallará.

            Casi todos los economistas aseguran que no quedaba alternativa a la fuerte emisión. A ver, en primer lugar, no debió existir la cuarentena y, luego, hay mucho margen para achicar el gasto y vender las incalculables propiedades estatales. Como señala el destacado economista hispano argentino Carlos Rodríguez Braun, es una “Vieja falacia: la peste no fue buena para los negocios, porque miles de empresas cerraron. En cambio, ningún Estado cerró, y todos crecieron”.

            En lo que va de 2020, el BCRA emitió $1,052 B, así financió el 91% del gap financiero del Gobierno originado en que la recaudación crece al 12% mientras el gasto al 100% i.a. y va para peor. En junio, con la extensión de la cuarentena, emitirán por al menos el equivalente a US$ 3.500 M y si sigue la represión al mercado, la asistencia monetaria al fisco podría llegar a los $2 B este año, en clave muy optimista en mi opinión. Así las cosas, el blue luce sin techo.

               El cepo ultra hard permite al BCRA cortar la racha de ventas y sumar reservas, hasta que esta represión, como todas, estalle. Luego de casi 14 días en los que perdía reservas, logró volver a comprar. Así, descontando las ventas, desde el 29 de mayo hasta el 3 de junio sumó US$ 83 M hasta los US$ 42.672 M, siendo las reservas netas menores a US$ 7.000 M. En tanto que el mercado de futuros está previendo que el BCRA tiene más chances de mantener el tipo de cambio por unos meses. Aun así, el BCRA continua con una posición vendida de dólares importantes de unos US$ 2500 M. Según el REM del BCRA, el tipo de cambio nominal promedio alcanzaría $88,5 por dólar en diciembre y $122,4 en diciembre de 2021, en mi opinión quedará bastante más arriba.

               Dejando de lado el dólar MEP, los US$ 200 por mes y otras alternativas además del clásico blue, se puede mantener la posición en pesos y evitar la devaluación con los Fondos Comunes de Inversión (FCI) Dollar Linked que protegen el capital frente a variaciones del tipo de cambio y con los CEDEARs que cotizan en pesos pero que se pueden canjear por una acción en el exterior como una de Mercado Libre en Wall Street, o TESLA, Microsoft, Amazon, etc.

               En mayo los plazos fijos saltaron 8,5%, en buena parte debido a las restricciones al dólar. Se revirtió así la tendencia negativa de abril. Y en lo que va de junio se mantuvo la tendencia con la nueva tasa mínima arriba de 30% que quedaría casi 20 puntos por debajo de la suba del IPC. Aunque, en términos mensuales, la remuneración puede llegar a ser mayor ya que el IPC aumentaría 1,5% mientras que la tasa mensual que paga un plazo fijo sería de 2,5%, aunque detrás del blue.  

               También, las acciones argentinas crecieron en Wall Street, 3,5% en promedio el viernes, destacándose Despegar, Transportadora de Gas del Sur, Supervielle y Edenor. La tendencia se replicó en la bolsa porteña y el SP Merval, que sigue barato en dólares, subió el viernes mientras los inversores se mostraban atentos a novedades sobre la reestructuración de la deuda.

                 En cuanto a los inmuebles urbanos, según la Cámara Inmobiliaria se espera una rebaja de hasta 20% o 30% de los precios en dólares. O sea, es hora de vender, si se puede porque la sobre oferta es histórica, y comprar en Uruguay. El Presidente, Luis Lacalle Pou, prepara medidas para atraer a los extranjeros -y las consultas de argentinos crecen exponencialmente- según El Observador. Lo que dispararía el precio con lo que, un FCI que invierta en inmuebles en la Banda Oriental, quizás sea una muy buena idea. Qué les parece… espero sus comentarios. 

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

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