Por Alejandro A. Tagliavini*

             Imparable parece Wall Street. Como señala Marcos Bazzana, cuando la Fed quiere que los mercados de acciones suban -con su casi ilimitada capacidad de fuego- a pesar de que las compañías y el mundo estén en decadencia, los mercados van a subir. Total, que la oferta de dólares es ampliamente absorbida en el mundo sin provocar demasiada inflación. El S&P500 supera los 3.000 puntos y a mediano plazo parece alcista.   

SP 500

                Entretanto el Nasdaq 100se ubica en zona de máximos históricos y tiende a seguir.

Nasdaq 100

Las acciones avanzan debido al optimismo en cuanto al fin de las restricciones estatales. Y esto provocó que subieran algunas de las más castigadas durante las cuarentenas y bajaran unas cuantas entre las beneficiadas con el encierro.

                  Después del exitoso lanzamiento de Space X, Tesla (NASDAQ:TSLA) es la estrella (además, porque Elon Musk tuvo el coraje de desafiar la cuarentena y ganó). EL 17 de febrero escribí una nota (Argentina, no es Tesla: ¿híper o ajuste de hecho?) donde decía que destacaba y que sus acciones ya valían US$ 800, hoy están en 835 y van por más.

                      Se observa un excesivo optimismo dado que la ratio invertida de las put (opciones de venta) y las call (de compra) superan los promedios. Sin embargo, hay nubarrones como las crecientes tensiones con China. EE.UU. ha certificado que Hong Kong (HKG) ya no es autónomo lo que podría ser el comienzo de su fin como paraíso de inversores y empresas que allí tienen una forma de acceder al mercado chino y que las vincula con el sistema financiero de EE.UU. En 2018, el mayor superávit comercial de EE.UU. fue con HKG: US$ 31.100 M. Más de 700 empresas americanas tenían oficinas allí.  

                       Por cierto, el crudo sigue subiendo y luego está el Bitcoin (BTC) al que “No recomendamos… para las carteras de inversión”, dijo un informe Goldman, que comparó su perfomance con la “manía Tulip” de 1600 en los Países Bajos, uno de los casos más notorios de burbujas especulativas.

                     Goldman refutó muchos de los méritos citados por los cripto fans. BTC enloqueció con el tema del coronavirus y desde entonces se ha recuperado y avanza un 30% este año. Sin embargo, todavía está 50% debajo de su récord alcanzado a fines de 2017. Goldman destacó la extrema volatilidad: el 12 de marzo, por caso, el token cayó más del 25% en medio de una venta masiva.

                Un rumor que gana fuerza en medio de la creciente expansión del balance de la Fed es que agregaría BTC a sus reservas para protegerse contra la inflación.

                En cuanto a la Argentina, sobre un Estado ya enorme que dejó Macri, Fernández lo agranda y ahora remata todo con la cuarentena: el resultado es un derrumbe que puede tener consecuencias muy serias si continúa por mucho tiempo, no solo económicas sino sociales, políticas y jurídicas. En consecuencia, cualquier inversión es de alto riesgo.

                Dentro de este marco, todos los inmuebles caen, las acciones están históricamente baratas, la deuda en pesos venía con buena perfomance porque el gobierno pagó todo y queda la deuda en dólares.

                Un acuerdo con los acreedores luce posible y los bonos ley extranjera ya incorporaron esta expectativa, pero en la City ven todavía un margen y hablan de ganancias de hasta el 20%. Hay espacio para un acuerdo ya que Argentina puede mejorar la oferta y llegar casi a las exigencias de los acreedores.  

                 Ahora, en lo que va de mayo, la recaudación cae 39% i.a. en términos reales, calcula el IARAF. Según el último REM, del BCRA, se espera para 2020 un déficit primario de $ 1,38 B, el doble de lo que pronosticaban un mes atrás y creo que se quedan cortos porque esto es una bola de nieve imparable. Así, sin crédito, y sin voluntad de ajustar el gasto ni vender propiedades, solo atinan a emitir moneda.

                 Durante la cuarentena se emitieron $ 730.000 M. Habrá unos $ 300.000 M de déficit en mayo y otro tanto en junio, además de lo necesario para pagar lo que no se refinancie de las emisiones en pesos. La deuda remunerada del BCRA supera los $2 billones: así, el stock de Pases más las Leliq ya igualan al total de la base monetaria.

Con esta emisión, claro, la mejor inversión es “salir al exterior”, y la menos riesgosa es el verde colchón. Luego, más rentables, pero ya asumiendo cierto grado de riesgo argentino, están las inversiones atadas al dólar como los CEDEARs -que sirven para comprar acciones en EE.UU.-, instrumentos dólar linked y Obligaciones Negociables seleccionadas. Para colmo el Gobierno no acepta que cuantas más trabas le ponga al dólar, más presión y mayor el estallido. El nuevo “parking” derrumbó la cantidad de operaciones con títulos hasta un 20 % de lo habitual y parte se va al blue.

                  Ahora, dado que el mercado de futuros de dólar se despierta -superando los US$ 3.000 M, a los niveles de agosto de 2019- algunos erróneamente están viendo un aumento en el deseo inversor, y algo de eso hay buscando cobertura, tasa y especuladores esperando un salto del tipo de cambio. Pero lo cierto es que esto está empujado por el BCRA que volvió al mercado de futuros, así opera en pesos sin deshacerse de reservas y tratando de fijar una expectativa de precios del dólar hacia los próximos meses. El BCRA devalúa a una tasa del 0,13% diario lo que se traduce en una devaluación anual de 48%, en línea con la curva de los futuros de dólar. Ahora, hay que ser muy ingenuo para creer que así frenará al dólar o, mejor dicho, frenará la caída del peso porque el verde, en rigor, ni se mueve y tendrá que emitir los pesos más adelante, al momento de pagar los contratos, si la devaluación oficial finalmente se acelera lo que solamente un milagro puede evitar dadas las circunstancias.

*Asesor Senior en The Cedar Portfolio  y miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

@alextagliavini

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