Por Alejandro A. Tagliavini*

 

Muchos podrían aprovechar el encerramiento en casa para operar en mercados financieros (MF) ya que, para hacer trading, no es necesario tener experiencia profesional en la bolsa, ni un millón de dólares. Miles de personas intercambian divisas cada día, pero ni siquiera se detienen a pensar en lo que están haciendo. Muy probablemente -sobre todo en Argentina- usted ha comprado y vendido dólares. Por tanto, explicándolo de modo simple, realizó dos operaciones de trading: primero, compró dólares americanos, y luego los vendió y a través de ello obtuvo un beneficio, o una pérdida.

Los traders profesionales realizan las mismas operaciones solo que además de divisas, lo hacen con deuda pública, deuda privada, acciones, Fondos Comunes de Inversión (FCI) y otros instrumentos más sofisticados como los ETF’s (Exchange Trade Fund’s o Fondos cotizados) que son un híbrido entre acciones y FCI, o sea son FCI que cotizan en Bolsa como las acciones y, por tanto, tienen la ventaja de la liquidez inmediata.

Pero, si bien los profesionales tienen más experiencia -lo que no siempre es garantía de un mejor resultado-, sobre todo hoy en día con la facilidad que provee internet cualquier persona puede realizar ‘trading’ que consiste en la compraventa de activos cotizados como acciones, materias primas o bonos, deuda pública o privada, futuros y también divisas.

Ahora, a la hora de comprar los distintos tipos de instrumentos es importante que cumplan con determinadas características, a tener en cuenta, si queremos hacer un buen trading, el mejor day trading posible.

Veamos. Todos los MF están regulados, pero pueden ser organizados (MFO) o no organizados (MFP). En los primeros, existe un órgano regulador -cámara compensadora- que se interpone o media entre las partes siendo para el vendedor, el comprador y viceversa con lo que queda eliminado el riesgo de incumplimiento, y son, además, multilaterales: lo comprado a un vendedor, se puede transferir a otro.

En los MFP o mercados OTC -over the counter- no hay cámara de compensación ni se negocian en Bolsa, sino que cada comprador se entiende directamente con un vendedor, así esta compra o venta solo se puede deshacer con la misma contraparte.

Ahora, un trader debe observar que los productos tengan una serie de cualidades que, dicho sea de paso, en el caso de los futuros siempre se cumplen. Liquidez financiera: que haya gran número de compradores y vendedores. Tanto los mercados de futuros como el Forex -mercado de divisas, OTC-, son muy líquidos y pueden absorber contratos en cualquier momento sin inmutarse.

Transparencia: el MF tiene que ser transparente y claro. Negociación electrónica: es importante poder lanzar órdenes de compra y venta desde cualquier parte, solo con un clic. Poder operar “a corto”: ya que un day trader necesita poder ganar si el mercado sube pero también si baja.

Un ejemplo para explicar qué es corto: un trader vende 1.000 acciones de American Airlines (NASDAQ: AAL) a US$ 30 -acciones que no tiene, pero que, a efectos contables, el broker le presta- entonces en el balance debe 1.000 acciones de AAL y tiene US$ 30.000, luego caen los precios hasta US$ 13 y cierra la posición comprando las acciones que debe pagando US$ 13.000, así le quedan 0 acciones y US$ 17.000 de ganancia.

Apalancamiento: en el caso de los futuros, por ejemplo, con una pequeña cantidad de dinero -generalmente el 10%, en el Forex suele ser mayor- como “depósito de buena fe”, se compra un contrato de más valor. Por ejemplo, con 30 se puede comprar por 300 pero si luego cae 5% habremos perdido 15, la mitad de lo invertido.

Mercados financieros abiertos: el timing es importante ya que los mercados de futuros se mueven desde las 18:00 del domingo hora de Nueva York, hasta las 17:00 horas del viernes, a medida que van abriendo las bolsas empezando por Oceanía (Sidney), luego las asiáticas (Tokio), las europeas (Frankfurt y Londres), y termina en el mercado americano (Nueva York).

Las mejores horas para operar son aquellas en las que coinciden los MF más importantes abiertos porque aumenta el volumen de negociación y la liquidez. En concreto, conviene que Wall Street esté abierto y sin dudas es importante “la City” de Londres porque su inicio coincide con el cierre de Asia y su final con la apertura en EE.UU.

 

*Senior Advisor, The Cedar Portfolio

@alextagliavini

www.alejandrotagliavini.com