Por Alejandro A. Tagliavini*

 

Podría terminar de confirmarse lo que muchos hemos venido diciendo desde hace tiempo y esto es que, finalmente, la pandemia del coronavirus pasará naturalmente y con menos muertos que por influenza. China anunció el primer día sin fallecimientos y personalmente he corroborado que la situación allí se normaliza. Se nivela la pandemia en zonas como New York, según su gobernador, y en lugares clave de Europa en tanto que Anthony Fauci, principal asesor de Trump, se muestra confiado.

Sea como sea, esta moderada expectativa y las inyecciones de la Fed han traído un exagerado optimismo, en mi opinión, y así las Bolsas subían fuerte: el S&P 500 por caso, más de 13% esta semana después de caer un 35% desde su máximo histórico del 20 de febrero. La Fed, además de mantener las tasas en niveles de 0 a 0.25%, acaba de anunciar que en total va a inyectar US$ 2.3 B para rescatar a empresas de menos de 10.000 trabajadores. Mientras que la Unión Europea acordaría seguir un camino similar.

Exagerado porque la fuerte crisis económica -que seguramente traerá exponencialmente más muertos que los provocados por este virus a nivel global- se debe a la represión del mercado por parte de algunos gobiernos, en términos de paralizar la producción, y no está claro que terminará una vez controlado el virus, por el contrario, hasta podría aumentar.

Los desempleados en EE.UU. y todo el mundo aumentan de a millones por semana. La economía alemana se contraería 4.2% este año, según los principales institutos económicos locales. El gobierno suizo dice que su economía caerá al menos 7.1% en 2020 mientras que la de Francia se contraería 5.3%. Entretanto, la OMC calcula que el comercio mundial se caerá hasta 32%. Todos pronósticos “exageradamente optimistas”, en mi opinión, porque no están calculando adecuadamente el poder destructivo y la continuidad de la represión estatal al mercado, ni la alta inflación que traerá semejante inyección de dinero.

Las bolsas suben también porque, además de las siderales inyecciones de dinero, según JP Morgan, en EE. UU., unos US$ 1.5 B estaban esperando regresar al mercado que se fueron a deuda gubernamental y monetarios como depósitos bancarios, a ritmos históricos. Así, desde el 23 de enero cuando se decreta la cuarentena forzada de Wuhan, el rendimiento de los bonos del Tesoro cae 0.9698 al subir su precio dadas las compras masivas. Entretanto el MSCI World Index -de acciones globales- caía 21% desde la cerrazón de Wuhan.

Los fondos de deuda gubernamental de EE.UU. recibieron entradas de US$ 900.000 M en tanto que, hacia depósitos, se canalizaron 600.000 M. Según EPFR, entre el 26 de marzo y el 1 de abril se produjeron entradas de dinero en 3 de los 4 mercados de renta variable desarrollada: EEUU, Europa y Global, mientras que en Japón se produjeron modestas salidas.

Un dato anecdótico es que los más asustados resultaron ser los millennials que, según TD Ameritrade, redujeron su exposición a acciones por primera vez y, la medida de exposición al mercado de valores para ellos, cayó por debajo del promedio para clientes de todas las edades, en marzo.

En tanto el oro, desde el 23 de enero, sube un 6.7% hasta los US$ 1682 por onza y allí parece sostenerse, y el petróleo cae a pesar de un principio de acuerdo en la OPEP para recortar la producción. Así las cosas, muchos miran otros futuros como los de la plata del COMEX de Nueva York que, desde los mínimos de 11 años en US$ 11.74 el 18 de marzo, va camino de su tercera semana consecutiva al alza, aunque con cierta volatilidad, quedando ahora en US$ 15.730, subiendo un 8% en esta semana, ampliando las ganancias de casi el 18% acumuladas en las dos semanas anteriores desde su liquidación del 20 de marzo en 12.35.

Muchos creen que la plata muestra un repunte sólido y que pronto podría llegar a los US$ 18. “Después de que la relación oro/plata alcanzara unos máximos asombrosos en marzo, la plata ha abierto el mes de abril con buen pie”, según Eli Tesfaye de RJO Futures. La relación oro/plata se sitúa hoy en 107:1. Su condición como metal industrial lo hace particularmente vulnerable a cualquier ralentización económica, y la recesión actual podría ser la peor de la historia. Pero está muy bajo considerando los máximos históricos del COMEX en enero de 1980 a US$ 50.30, equivalente hoy a US$ 158, ajustado por inflación.

Por su parte, el Bitcoin (BTC) cotiza a US$ 7298, 53% arriba en tres semanas.

 

*Senior Advisor, The Cedar Portfolio

@alextagliavini

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