Por Alejandro A. Tagliavini*

 

Una destacada escuela de negocios europea -ESCP Europe- recrea en el mar la hostilidad del mundo y para ello organiza una regata que ya va por su VII edición. Quizás lo encuentren a Trump esperándolos con un torpedero para “defender los intereses de EE.UU.”

Y hablando de regatas, este fin de semana finalizó la Copa del Rey en el Real Club Náutico de Palma, cuya edición pasada dejó € 17,5 M, en la que participaron dos reyes, el de España y el de Noruega, y llamó la atención el que hubiera tan poca guardia, sobre todo comparado con los impresionantes -y costosísimos- despliegues que rodean al residente de la Casa Blanca que, sin dudas, más daño hace y por ello más miedo tiene de ser agredido.

“Cómo ganar en bolsa con el dólar si Trump no hace de la obra una tragedia”, tituló Carlos Jaramillo una columna en El Economista de Madrid. La Fed recortó las tasas de interés 0,25 puntos porcentuales y la llevó a 2%/2,25%, pero no conformó a muchos que esperaban pistas sobre una tendencia de bajadas, quizás 4 durante los próximos 12 meses. Y, aunque todas las variables apuntaban a un dólar más débil, repuntó al alza cuando Trump anunció nuevos aranceles recrudeciendo la guerra comercial, lo que golpeó a las monedas de los emergentes.

Lo cierto es que, con la desocupación -3,6%- más baja en más de 50 años en EE.UU., una inflación que ronda el 1,6% anual -debajo del objetivo de la Fed, del 2% anual y muy por debajo del 2,5% que se pretendía en el 2000- muchos analistas esperaban que la tasa de interés siguiera un nivel similar a la pauta inflacionaria, tendiendo a cero. Hoy, la “tasa neutral” estimada por la Fed es de 1,6% anual, pero ya los hay quienes afirman que está muy por debajo y acercándose a 0,5% anual.

El dólar alto ha provocado que, desde que comenzó a subir -en relación al euro- en febrero del año pasado, las empresas europeas exportadoras hacia EE.UU. aumentaron su cotización un 12% cuando el EuroStoxx se mantuvo casi estable. Destaca Exor, el holding de la familia Agnelli que controla el 23,65% de Ferrari, el 28,67% de Fiat Chrysler Automobiles, el 26,89% de CNH Industrial -la ex Fiat Industrial-, el 63,77% de la Juventus, el 43,3% de The Economist y todo el capital de la aseguradora Partner Re. En EE.UU. realiza el 57% de sus ventas y por ello sus acciones suben 838% en una década, aventajando en 538 puntos al MSCI World.

Pero mientras esto ocurre, en Argentina los políticos acusan al dólar de ser inflacionario y lo mantienen artificialmente bajo. Alberto Fernández dijo que “Nos hacen entrar en un dilema entre pagarle a los bancos intereses tremendos o darles salud a los jubilados”. Tema muy trillado, pero dejemos claro que, si se trata de incumplir compromisos adquiridos, eso es inmoral y eso en economía se paga caro. Pero por otro lado es cierto que ese nivel de tasas está, literalmente, fusilando al mercado de modo que deben bajarse, aunque bajando también la presión impositiva y la inflación, consiguiendo recursos privatizando y desregulando de modo que se expanda la economía.

Aclarado esto, lo último que dijo el candidato kirchnerista es que si accede a la presidencia va a “desdolarizar las tarifas” y que el dólar en diciembre “va a costar 25% más”.

Durante los últimos treinta días, el dólar subió un 6%, los plazos fijos mayoristas rindieron apenas algo más de 4% y la inflación rondaría el 2,23%. O sea que el dólar está demostrando que efectivamente está encorsetado -y con ganas de estallar- desde que es un precio y, como todos los otros, va con la inflación, aunque intenten frenarlo artificialmente con las altas tasas de las Leliq, que BCRA sostendría con un piso de 58% anual.

Con esta suba sigue barato, pero, aun así, según el IERAL, el tipo de cambio real efectivo (TCRE) a julio de 2019, para seis monedas distintas, 28 productos agrícolas y agro-industriales a julio de 2019 se posiciona por encima del nivel promedio de los últimos tres años y medio (gestión de gobierno actual), en todos los productos y en las seis monedas. La brecha es mayor en la paridad con el rublo, luego con el dólar, le siguen el euro, el yuan y el peso chileno; donde menos recorrido se encuentra es con el real de Brasil.

Lo que viene a demostrar que, aun habiendo mantenido al dólar barato durante todos estos años, la inflación no baja: el dólar no es inflacionario sino al revés, la inflación hace subir su precio. En fin, el presidente de la Rural dijo que “Tomamos su palabra (de Macri): las retenciones se terminan en 2020”. Muy ingenuo porque, aun si quitara las retenciones -que no puede hacerlo, dado su “modelo”- con este dólar barato y esas tasas, les seguirá reteniendo buena parte de la torta.

 

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

@alextagliavini

 

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