Por Alejandro A. Tagliavini*

 

El PIB cayó 4,2% interanual en el segundo trimestre -en septiembre, el índice de producción Industrial de Fiel bajó 8,7%- y no hay razón -solo endebles argumentos mercantilistas, como que crecerían las exportaciones- para que cambie la tendencia. Por el contrario, cada vez más el Estado parasitario succiona -vía impuestos, inflación y deuda/tasas altas- al raquítico mercado.

Peor. Según Steven Rosenstone, científico político de la Universidad de Michigan, el 91% de las veces gana una elección quien va por la reelección, debido a que maneja un enorme aparato propagandístico. Así, Macri sería reelecto lo que profundizará la decadencia visto que, más allá de su discurso, su “ideología” desde que llegó a CABA, es que el Estado es la locomotora que necesita recursos para moverse y que, como la economía cae, cada vez le escasean más con lo que solo queda aumentar la presión fiscal, en una bola de nieve destructiva.

El argumento de las exportaciones es endeble, de hecho, por la fuerte caída de la producción y un dólar artificialmente aplastado por el BCRA, las exportaciones caen. En septiembre, devaluación del peso cercana al 50% en lo que va del año mediante, los envíos al exterior bajaron 4,8% interanual en monto y 11,2% en cantidades, y las importaciones cayeron 21,2%.

Si Bolsonaro realiza solo parte de las desregulaciones y privatizaciones prometidas, Brasil crecerá fuerte, pero no cambiará la tendencia negativa en la producción/exportación argentina y menos aún en la caída del PIB ya que, en el mejor de los casos, ese aumento no significaría ni 1% del PIB.

Decía que la presión fiscal aumenta, y destruye. Durante los primeros 9 meses del año los recursos tributarios -la base de los recursos estatales- crecieron 23% o sea que bajaron en términos reales ya que la inflación fue de 32,2%, mostrando que a más presión fiscal más disminuye la recaudación por caída de la actividad.

Y la reducción del gasto primario, del 24%, se debe a que la inflación produjo una reducción del haber previsional del 15% real interanual, en septiembre, lo mismo que los aumentos salariales con lo que el gasto en remuneraciones de la Administración Pública cayó 18% interanual. Así, la reducción del gasto irá directamente a una reducción del consumo.

La baja del déficit fiscal primario, para los primeros 9 meses del año, del 47%, representa el 1% del PIB, lo que queda neutralizado ya que lo que importa es su relación con el PIB que viene cayendo. Por el contrario, el gasto en intereses viene creciendo y si se cumple la proyección de Hacienda, en 2019 sería en dólares 9% más que en 2017.

Y el gobierno dice que la presión fiscal crecerá. El Presupuesto 2019 prevé que la recaudación impositiva y de la seguridad social suba 38,9% superando a la inflación que estima en 23%. Y como, difícilmente puedan llegar al déficit cero, prometido, ya que los recursos caerán más de lo que creen, la “solución” será una mayor presión fiscal.

En fin, dicen los gurús que la bolsa adelanta seis meses lo que ocurre en la economía. En cualquier caso, su comportamiento muestra el “humor”. En lo que va del año, los ADRs argentinos son los que más cayeron detrás de Turquía. Los fondos de inversión -ETFs: el Global X MSCI Argentina y el iShares MSCI Argentina- en dólares perdieron más de 25% y el Merval alrededor de 45%.

Aunque el jueves subieron circunstancialmente por la aprobación del Presupuesto y el mejor clima externo ya que, a pesar de la guerra comercial entre China y E.UU., Wall Street se recuperó luego de varias bajas y en Europa se despejó el miedo a Italia donde, desde que se conoció el Presupuesto 2019 que aumenta el déficit al 2,4% del PIB, subió fuerte la rentabilidad de la deuda provocando temor por el contagio a la eurozona y más allá.

Desde junio, la rentabilidad de la renta fija de las economías desarrolladas aumentó. Los bonos a 10 años alemán y español, subieron un 0,15% y 0,34%, respectivamente, mientras que el bono suizo pasó de valores ligeramente negativos hacia positivos. El bono a 10 años del Tesoro estadounidense repuntó un 0,3%.

Y el bono italiano a 10 años subió casi 0,7% desde que el 28 de septiembre el Gobierno propusiera el Presupuesto. Pero el porcentaje destinado al pago de intereses respecto al total de su recaudación tributaria está próximo a mínimos históricos. De modo que, no solo que no hay riesgo global, sino que es oportunidad de compra.

Para terminar, un dato interesante. El Libro Beige de la Fed publicado el miércoles muestra que los salarios crecen a un ritmo “de modesto a moderado”, en un mercado laboral cada vez más estrecho que obliga a las compañías a aumentar los beneficios para no perder mano de obra. Demostrando que los salarios suben realmente solo cuando las economías crecen y las empresas compiten libremente por captar empleados.

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

@alextagliavini

 

www.alejandrotagliavini.com

 

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