Por Alejandro A. Tagliavini*

 

Como cada quincena, esta semana el BCRA fijará la tasa de referencia para el costo de los préstamos, pero en un contexto en el que la tendencia al alza de la inflación y el proyecto al gravamen a las inversiones le embarran la cancha. La última vez, la incrementó en 150 puntos básicos hasta el actual 27,75% anual, luego de seis meses congelada.

La inflación anual esperada para todo el 2017 por los analistas en el relevamiento (REM) de octubre es de 23%, un incremento de un punto porcentual respecto al informe del mes pasado (22%).

Además, por el proyecto que debe aprobar el Congreso para gravar a la renta financiera se debería ofrecer mayor rentabilidad a los inversores como compensación. Como si esto fuera poco, luego de subir la tasa de referencia de la economía al 27,75%, el efecto se trasladó a la plaza secundaria de las Lebac y pases que incrementaron su rentabilidad en casi un punto porcentual.

Así, las Letras a más corto plazo (menos de un mes) pasaron de ofrecer 26,5% en la previa del alza del BCRA al actual 27,25% anual. En tanto que las Lebac a 257 días llegaron hasta el 28,60% anual.

Según los analistas de Puente, si se formaliza el impuesto a la renta financiera, a los precios de mercado actuales, el retorno luego del impuesto del 5% para una Lebac a 35 días caería a 26,1% y, por tanto, obligaría al BCRA a aumentar la tasa para mantenerla contractiva.

El REM de octubre, indica que de noviembre a enero la tasa de referencia se sostendrá en 27,75%, un incremento que llega a superar los dos puntos porcentuales respecto al informe del mes pasado. En consecuencia, se espera que este martes las tasas seguirán en el mismo nivel (27,75%) o, incluso, que suban más.

Por otro lado, dado que los plazos fijos serán alcanzados por una retención del 5%, la referencia Badlar actual para préstamos interbancarios se volvería negativa en términos reales ya que (para depósitos de más de $ 1 millón) está en 22,625%, con lo cual terminaría siendo de 17,625% y quedaría debajo de la inflación de 24,2% anual reportada por el INDEC.

El proyecto intenta gravar con el 15% sobre los rendimientos netos, descontados variación del tipo de cambio y suba de precios de la economía, de activos denominados en dólares, tales como bonos ajustados por inflación y los títulos dólar linked.

Por cierto, desde Puente se concluye que “aún luego de impuestos, el retorno de los activos argentinos continuará resultando muy atractivo respecto a los activos del resto del mundo”.

De donde, la única inversión extrajera esperable es la bicicleta y, por cierto, para atraer estos inversores no hace falta viajar a EE.UU., mientras que las genuinas no vendrán por muchos viajes que el presidente haga que, por el contrario, desalientan las inversiones ya que aumentan los gastos estatales, el costo argentino, que las desalienta.

Para Puente, si el BCRA decidiera subir para “mantener una tasa real implícita en la curva de Lebacs en torno al 10%”, eso favorecería “a los bonos Badlar, especialmente en un contexto donde probablemente los inversores no residentes no vean cambios en su tratamiento fiscal”. Y además, se “reduciría el retorno de los activos argentinos para los residentes locales en comparación a los del resto del mundo”.

 

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

@alextagliavini

 

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