Por Alejandro A. Tagliavini*

 

Existe una ciencia que se llama Lógica y que a los seres humanos nos encanta desconocer, al punto que muchas veces es políticamente muy incorrecto el tenerla en cuenta. Por caso, muchos creen que un mal puede solucionarse con otro mal, la violencia con violencia. Pero agregar mal al mal, solo aumenta lo malo, dice la lógica.

El anunciado veto de Rusia y China en la ONU obligó a EEUU a dejar sus planes de guerra económica total contra Corea del Norte. El Consejo de Seguridad del organismo multi estatal aprobó unas sanciones que no incluyen las propuestas por Washington. Se limitarán a dos millones de toneladas el máximo de derivados del petróleo que Pyongyang puede importar, se prohíbe a cualquier país comprar productos textiles de ese país, y se autoriza a cualquier Gobierno a congelar activos de navieras cuyos barcos, en ruta a Corea del Norte, se nieguen a inspecciones.

Lejos del objetivo de Washington que era imponer un bloqueo económico casi total que podría provocar una hambruna como la de los años 90, cuando el colapso de la URSS dejó sin ayuda a Corea del Norte, y unos tres millones de personas murieron de inanición. EEUU pretendía, además, congelar los activos del tirano Kim fuera del país y prohibirle viajar al exterior -cosa que, llamativamente, la ONU no aprobó-, vedar la exportación de petróleo a ese país, y obligar a retornar a los 60.000 norcoreanos que trabajan en 50 países y que envían unos US$ 2.000 millones anuales en remesas.

Por cierto, habrá que ver cómo actúa en los hechos China, que mantiene al régimen de Kim Jong-un y que tiene 1.420 kilómetros de frontera con Corea del Norte, siendo su principal proveedor de energía, aunque Beijing no publica cifras sobre sus exportaciones de petróleo y derivados a su vecino desde 2013.

Pero ¿qué sentido tienen estas sanciones que coartan al mundo la libertad de relacionarse con los norcoreanos? Si se provocara una hambruna, sufriría la gente, no el tirano que, por el contrario, verá acrecentado su poder ya que el pueblo quedará aún más aislado del exterior y más inerme. Insólitamente nadie cree que vaya a lograrse con estas sanciones convencer a Pyongyang de que abandone su programa nuclear y de misiles. El ex asesor de Donald Trump y líder de la facción ultranacionalista del Partido Republicano, Steve Bannon, ha dicho que ésa es una idea irrealizable.

Lo que sí han conseguido es que aumente la retórica nacionalista, populista y amenazante: “Las próximas medidas de la RPDC (República Popular Democrática de Corea, el nombre oficial de Corea del Norte) infligirán a EEUU el mayor dolor que jamás hayan conocido en su historia” ha declarado el embajador norcoreano Tae Song Han.

Por el contrario, el mal se combate con bien, es lógico, es coherente. La vida se defiende apoyándola, sosteniéndola. Consuelo Córdoba fue atacada por su marido, perdió su rostro por culpa del ácido y entró en una depresión, con intentos de suicidio. “cuando mi hija tuvo una cirugía… no me buscó. Ella… me sacó de su vida. Entonces dije, ¿para qué vivir si no tengo a quien le interese? ” explicaba. Así, tenía prevista una eutanasia para el próximo 29 de septiembre. Pero el Papa Francisco, durante su reciente visita a Colombia, se citó con Consuelo que aseguró que: “El Papa me abrazó y le conté todo. Entonces dije, no más inyección… voy a vivir hasta que Dios me quite la vida… Papa, te amo tanto, gracias por salvar mi vida…”.

 

 

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

@alextagliavini