Por Alejandro A. Tagliavini*

 

La Reserva Federal (Fed) prevé una nueva desaceleración del crecimiento del PIB norteamericano para este año, dejándolo en 1,8% anual, debajo del 2% que había estimado en junio, en tanto que el FMI calcula una todavía peor performance de solo 1,6%.

Sin embargo, el Dow Jones alcanzó un récord histórico en julio de 2016 (llegando a los 18.347,67 puntos), mientras que el S&P 500 logró su propio récord ese mismo día (2.152,67 puntos) y lo mismo hizo el Nasdaq (5.022,82). Entretanto, los títulos del Tesoro a 10 años han subido al punto que, también en julio de este año, su rendimiento -que es inverso a su cotización- era de solo 1,32% anual.

Sin dudas, en buena parte esto se debe a que el flujo de capitales no encuentra alternativas ante las bajísimas tasas de interés de la Fed -entre 0,25% y 0,5% anual- y las de Europa que son negativas -con la intención de estimular la economía- y que ponen desencajan a los mercados financieros, provocando situaciones insólitas como que el gobierno federal de Suiza tiene superabundancia de riqueza.

El país helvético, tendrá este año, cuando se había presupuestado un leve déficit, un inesperado superávit de 2.200 millones de francos -US$ 2.200 millones- porque los contribuyentes están pagando con anticipación, en tanto que los inversores en bonos suizos pagan para prestarle al gobierno, según son negativas las tasas. Calculan ingresos de 68.400 francos este año, unos 1.700 millones más que la anterior proyección. En tanto que el gasto sería inferior, en 1.000 millones de francos, a lo presupuestado.

A principios del 2015, el banco central suizo colocó las tasas de interés en territorio negativo (-0,75%) con la intención de evitar que la solidez del franco perjudique a los exportadores. Así, los suizos, en lugar de pagar por guardar su efectivo en cuentas bancarias, han preferido entregarlo al gobierno, que hace poco ofreció bonificaciones por pago adelantado de impuestos. Insólitamente, ahora el gobierno ha puesto fin a los incentivos para evitar que los contribuyentes inundaran las arcas federales.

Así las cosas, muchos capitales fluyen a los emergentes, según observan casi todos los analistas, y se dan varios factores para que esta situación se sostenga. Por un lado, la preocupación Brexit podría desencadenar otra ronda de estímulos de los bancos centrales europeos. Siendo que los asiáticos destacan entre los emergentes por tamaño y potencial, en China se espera un nuevo impulso por gasto en infraestructura y recuperación de ventas de viviendas.

En tanto que los precios de las materias primas, que vienen de mínimos, parece que van camino de estabilizarse. Además, la balanza exterior de los emergentes debería mejorar ya que, tras la gran depreciación de sus monedas de los últimos años, solo toca mejorar.

No es el caso de Argentina, donde el gasto está desbocado al punto que, además de pagar tasas de interés muy altas para un mundo en donde están en negativo, “Las altas necesidades financieras, junto con la expectativa de un nuevo período expansivo para los años 2017/19 (como el que propone el gobierno en su Presupuesto 2017) pueden reducir nuevamente el tipo de cambio real (TCR) en nuestro país durante los próximos años”, auguró el centro de estudios de la Fundación Mediterránea.

Es decir, que las exportaciones seguirán perjudicadas lo mismo que las inversiones externas, al menos en tanto la productividad no compense esta baja. Así, “En Argentina tanto el stock de capital como la eficiencia global de la economía ha venido cayendo en las últimas décadas, afectando negativamente la productividad de la economía e impidiendo un proceso sostenible de crecimiento y de caída en el TCR”, remarca el informe.

El gobierno se encuentra en este círculo vicioso: si no baja impuestos, la productividad no aumentará por falta de inversiones, pero si los baja y no decrece el gasto en mayor proporción, aumenta la inflación y el endeudamiento provocando una baja insostenible del TCR, entre otras muchas cosas.

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

https://twitter.com/alextagliavini (@alextagliavini)