Por Alejandro A. Tagliavini*

 

Las elecciones presidenciales del 8 de noviembre en EE.UU. no están dejando indiferente a nadie, y cada vez más los políticos se parecen a los artistas de tv y cine. El candidato oficial del Partido Republicano, Donald Trump, ha sido noticia en multitud de ocasiones por las medidas insólitas que ha ido anunciando, como levantar un muro en la frontera con México -al mejor estilo “muro de Berlín”-, el cierre total de la frontera a los musulmanes -como hubiera hecho la caricatura de Hitler-  o acabar con el derecho de ciudadanía de los bebés de “sin papeles” nacidos en suelo americano, como si los ciudadanos fueran los papeles y no las personas.

El mundo de los famosos también se ha polarizado y unos 100 artistas populares han firmado un documento pidiendo el voto contra el empresario neoyorkino quién a su vez recibió el apoyo de varios personajes. Bryan Cranston es uno de los firmantes de este manifiesto contra Trump. Su caso es curioso, ya que al principio consideraba genial la presencia del republicano, pero cambió de opinión al conocer su simpatía hacia Saddam Hussein, su apuesta por el Brexit o su pensamiento sobre el aborto.

Por otro lado, Clint Eastwood, afirmó que los comicios serán “difíciles” pero que finalmente se decantará por Trump lo que no llama la atención visto que Eastwood ha apoyado desde hace años la causa republicana, respaldando las candidaturas de John McCain, Romney o los Bush.

Entretanto, Miley Ray Cyrus, animalista convencida y firme defensora de los derechos del colectivo LGTB, publicó el pasado mes de marzo un post donde criticaba duramente al republicano: “Tú, Donald Trump, no eres Dios” afirmó. En tanto que Kid Rock, cantante estadounidense cinco veces nominado a los Grammy, mostró otra vez su ideología republicana: “Dejen que el hombre de negocios dirija el país como un negocio”, dijo.

Neil Patrick Harris, es otro de los firmantes del reciente manifiesto lanzado por los defensores de Hillary Clinton donde resaltan su responsabilidad de “llamar la atención de los peligros que supone una presidencia de Trump” y animan a apoyar a los demócratas. Del otro lado, está el Ranger Chuck Norris, que aseguró que si la demócrata llegaba a la Casa Blanca destruiría lo que queda de EE.UU., que cada vez es menos gracias a los demócratas anteriores.

Julianne Moore, ganadora del Oscar a mejor actriz en 2015, es otro de los nombres presentes en ese manifiesto. Mientras que Jon Voight, el actor padre de Angelina Jolie, afirmó que “todos los republicanos deben unirse detrás” de su candidato al que defendió cuando Robert De Niro dijo que le “encantaría golpear a Trump en la cara”. “Los dichos de… De Niro fueron espantosos”, escribió en Twitter Voight a lo que De Niro respondió que “Me cae bien Jon, es un buen tipo, pero no sabe de lo que está hablando”.

Entre los deportistas famosos, dos grandes estrellas del baloncesto y el boxeo, respectivamente, se pornunciaron al respecto. Kareem Abdul-Jabbar ex jugador de Los Angeles Lakers y convencido islamista, escribió asegurando que Trump representa al ISIS. En tanto que Mike Tyson, convertido al islam mientras se encontraba preso por violación, asegura que Donald Trump no es malo, y que siempre se ha portado bien con su familia.

Sea como fuere, cada vez está más claro que dejar que los políticos -y no el mercado, las personas- dirijan un país es como dejar la Universidad para mirar televisión.

 

 

*Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California

 

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